¿Qué pasta es la que menos calorías nos aporta?

Francisco María García 3 enero, 2018
Si queremos una receta con menos calorías deberemos escoger un tipo de pasta que se pueda consumir en frío y que, en la medida de lo posible, vaya acompañada de ingredientes naturales

La pasta es uno de los alimentos más versátiles que existen. Está en casi todas las cocinas del mundo porque tiene todas las cualidades para adaptarse a cualquier paladar.

Es económica, nutritiva, fácil de preparar y va bien con infinidad de complementos.

Su aporte alimenticio es enorme, aunque esto no siempre es compatible con una figura esbelta. Aunque la pasta no es lo mejor para perder peso, tampoco engorda tanto como muchos lo piensan.

Más que la pasta misma, lo que influye en su contenido calórico es la forma de prepararla y los alimentos con los que se le acompañe.

Así, no es lo mismo comer una pasta simple con mariscos, que una pasta muy procesada y acompañada de tocino. Todo está en los detalles.

La clasificación de las pastas

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La pasta no es un alimento genérico, ya que en la actualidad se han creado muchas variedades.

Cada una de ellas tiene sus propias características y su propio número de calorías. Lo primero, entonces, es distinguir cuáles son los principales tipos de pasta, de acuerdo con su elaboración y sus componentes.

Ver también: Sabemos que la pasta es deliciosa, pero ¿engorda o no engorda?

Hay básicamente cinco tipos de pasta:

  • Pasta seca. Es el resultado de la mezcla de sémola y agua, que luego se somete a un proceso de secado. Este tipo de pasta no contiene agua y esto hace que tenga concentrados sus nutrientes.
  • Pasta fresca. Se llama así a un tipo de pasta que contiene mayor cantidad de agua y tiene menor tiempo de conservación que la pasta seca.
  • Pasta simple. Puede ser fresca o seca. Lo que la caracteriza es que se elabora con sémola de trigo duro o harina de trigo blando, sin ningún otro componente.
  • Pasta compuesta. Esta es la pasta a la cual se le agregan otros elementos como verduras, huevos, hortalizas, etc.
  • Pasta rellena. Comprende aquellas pastas en cuyo interior tienen otros ingredientes como queso, carne, etc.

La pasta seca simple es la que contiene menos calorías. Se estima que su aporte calórico por una ración de 80 gramos es de aproximadamente 277,6 calorías.

Este tipo de pasta es también el más consumido. Se estima que 6 raciones a la semana no alteran la dieta normal.

La pasta fría engorda menos por tener menos calorías

Pasta

En términos de aporte calórico, no solo influye el tipo de pasta que se consuma, sino también la temperatura a la cual se coma. Parece extraño, pero la pasta engorda menos si se come fría.

Esto se debe al índice glicémico. Este mide el tiempo que tarda el cuerpo en digerir y absorber los hidratos de carbono.

  • Algunos alimentos, al ser ingeridos, liberan rápidamente mucha glucosa en la sangre. Se dice entonces que tienen un índice glucémico alto.
  • Otros realizan este proceso de forma más pausada y entonces se dice que su índice glucémico es bajo.

Los alimentos con índice glucémico bajo hacen que la sensación de hambre se disipe. Por lo tanto, incitan a comer menos.

Pues bien, la pasta al dente tiene menor índice glucémico que la pasta más cocida. Lo mismo pasa con la pasta fría, con respecto a la pasta caliente.

Cuando la pasta se come fría, el cuerpo la absorbe de una manera similar a como lo haría con la fibra. Si se recalienta, no pierde esta propiedad.

Por lo tanto, si lo que se quiere es consumir menos calorías, lo ideal es evitar la pasta caliente recién preparada.

Lee también: ¿Cómo cocinar una pasta más cremosa sin crema ni queso?

Las calorías en los platos de pasta

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Hay diferentes preparaciones con pasta que son muy usuales. Cada una de ellas aporta valores calóricos diferentes, que es aconsejable conocer.

Este es el mapa calórico de los platos de pasta más comunes:

  • Pasta a la marinera. Con 380 calorías, es el de menor aporte calórico. Ideal para cuando se hace dieta.
  • Ensalada de pasta. Si está compuesta por acompañantes ligeros, como salmón o queso blanco, usualmente no aporta más de 390 calorías.
  • Macarrones con salsa tomate. Siempre y cuando sea una salsa de tomate fresca y no se incorporen otros complementos, como queso parmesano, esta preparación aporta alrededor de 400 calorías.
  • Macarrones con chorizo. Si la porción de chorizo es razonable, no tiene por qué aportar más de 500 calorías.
  • Pasta a la boloñesa. Representa unas 525 calorías, pero es también una de las preparaciones más apetitosas. Lo importante es no comerla tan frecuentemente.
  • Pasta al pesto. Aunque la base del pesto es la albahaca, los demás componentes no son tan dietéticos. Un plato de esta preparación contiene al menos 575 calorías.
  • Pasta a la carbonara. Si lleva nata líquida, representa unas 585 calorías. Si la crema se reemplaza por huevo, se habla de unas 515 calorías.
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