Pastel gratinado de albóndigas y puré de patata

Al hacer la salsa de tomate conviene añadirle también una pizca de azúcar para que no quede demasiado ácida. No debemos preocuparnos, porque en el resultado final no destacará

Este platillo es una bomba gastronómica que saciará el hambre del más glotón. El pastel gratinado de albóndigas y puré de patata además de ser una comida económica, es de sencilla preparación y rinde bastante.

Los ingredientes son básicamente dos: carne de ternera o cordero molida, y patatas. A esto le sumamos una variedad de condimentos, quesos, lo llevamos al horno y el resultado es increíble.

El pastel gratinado es una variación de la lasaña. Pero donde la pasta es reemplazada sabiamente por el puré. Es un plato que por su alto contenido calórico tiende a comerse mucho más en invierno. Se recomienda consumir en horas de almuerzo.

Ingredientes:

  • 1 kg de carne de ternera molida
  • Ocho patatas medianas
  • Cuatro tomates grandes
  • Una cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • Un pimiento rojo
  • ¼ de taza de vino tinto
  • Tres cucharadas de mantequilla
  • Tres cucharadas de aceite de oliva extra
  • Una hoja de laurel
  • Una cucharadita de orégano en polvo
  • Sal
  • Pimienta
  • 250 g de queso gouda rallado
  • 150 g de queso parmesano o pecorino para gratinar.

Utensilios:

patatas gratinadas

  • Una bandeja de unos 30 x 20 centímetros para hornear
  • Una olla mediana
  • Un sartén
  • Una cuchara de madera
  • Un rallador
  • Un cuchillo de chef (10’)

Preparación:

  • Si has adquirido la carne sin moler, límpiala, retírale la grasa, córtala en dados pequeños y procésala en el molinillo eléctrico.
  • Condimenta la carne (al gusto) con sal, pimienta, ajo en polvo y un toque de salsa inglesa y reserva.
  • Toma las patatas, retírales la piel, córtalas en cubos irregulares. Agrégalas en una olla que contenga abundante agua a punto de ebullición y deja que se ablanden. Aproximadamente este proceso tarda 30 unos minutos.
  • Mientras esperas que las patatas estén listas, coloca en una olla los tomates con un poco de agua para que suden y sea más fácil retirarles la piel.
  • Retira los tomates del fuego, quita la piel y corta en trozos medianos.
  • En la misma olla donde antes estaban los tomates, coloca las tres cucharadas de aceite de oliva, sofríe el ajo junto con la cebolla y el pimiento cortados en cubos pequeños.
  • Añade ahora el tomate, y con ayuda de un pisador de papa, haz un puré con ellos. Añade un poco de pasta de tomate, caldo de carne, el vino tinto, los condimentos al gusto y deja cocinar a fuego lento.
  • En la sartén coloca un poco de aceite de oliva, haz pequeñas albóndigas, esferas de 3 centímetros y séllalas un poco hasta que cambien de color.
  • Incorpora las albóndigas a la salsa de tomate, deja que siga espesando esta preparación.
  • Prepara el horno a 180 ºC y la bandeja de hornear con un poco de mantequilla y harina, para evitar se pegue el pastel.
  • Ahora, llegó el momento de retirar las patatas del fuego, colarlas y en un recipiente amplio, majarlas con ayuda de un pisa patatas. Agregar sal y pimienta al gusto, y las tres cucharadas de mantequilla. Mezclar todo muy bien.
  • Incorporar al puré el queso amarillo rallado.
  • Quita del fuego las albóndigas.
  • Es el momento de armar el platillo. Coloca en el recipiente para hornear una capa de puré de patatas y sobre esta capa, añade las albóndigas con abundante salsa, vuelve a colocar una capa compacta de puré de patatas.
  • Si ha quedado suficientes ingredientes, haz otra capa.
  • Espolvorea queso parmesano y gouda sobre el pastel y llévalo a cocción en el horno por 15 minutos.
  • Saca del horno y deja reposar unos 30 minutos antes de servir.
  • Acompaña este platillo con una rica ensalada verde y ligera y una copa de vino tinto. Es un platillo sencillo, pero muy gustoso.

Datos de interés:

tarta de patatas

  • Para un pastel con mucho más sabor, mezcla carne de ternera con carne de cerdo.
  • Si agregas en el fondo del recipiente una capa de queso parmesano antes del puré, facilitarás a que se haga una costra o capa crujiente que ayudará a mantener el pastel firme.
  • Podrías ingeniar y complejizar un poco el platillo añadiendo champiñones, vegetales o cremas blancas como la bechamel.
  • Colocar la carne sin darle forma de albóndigas, también es una opción.
  • La presentación individual de este platillo es muy linda, menos rústica. Servirlo en pequeños envases de cerámica o arcilla da un toque delicado.
  • Este pastel gratinado de albóndigas y puré de patata va muy bien con una crema de vegetales o sopa de cebolla como entrante. De postre, una tiramisú o algo más ligero como el flan de yogur y frutas.

¡Listo! Un menú de lujo.