Pausas activas: ejercicios en el trabajo

Las pausas activas pueden incluir estiramientos y ejercicios que nos ayuden a desentumecer los músculos y a prevenir dolencias posteriores fruto de una mala postura continuada

¿Qué sueles hacer cuando tienes un descanso en el trabajo? Quizás, vas a por un café. Sin embargo, hoy te proponemos que tengas pausas activas. Una manera diferente de aprovechar ese tiempo de descanso que tienes y que te vendrá muy bien.

Aunque nuestro trabajo no nos permita dedicar un mayor tiempo a hacer ejercicios, si optamos por las pausas activas, estas nos proporcionarán determinados beneficios.

Al fin y al cabo, estamos ejercitando nuestro cuerpo.

Pausas activas en el trabajo

Vamos a describir algunos de los ejercicios que harán que tus pausas en el trabajo se transformen en pausas activas. Además, también descubriremos qué beneficios nos ofrecen cada uno de ellos.

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1. Ejercicio para evitar el síndrome del túnel carpiano

Ejercicio túnel carpiano

Cuando pasamos mucho tiempo tecleando en nuestro ordenador puede que notemos nuestra muñeca entumecida, con un ligero dolor y que incluso sintamos cierto hormigueo en nuestras manos y dedos. Por este motivo, este ejercicio es esencial.

  • Para realizarlo tan solo tenemos que estar sentados.
  • Estiraremos nuestro brazo, pondremos la palma de nuestra mano mirando al frente y con la otra mano estiraremos los dedos hacia atrás.
  • Este estiramiento relajará la muñeca y evitará este síndrome.

2. Ejercicio para masajes en el cuello

Mujer estirando el cuello

El cuello puede sobrecargarse y doler, por eso en las pausas activas es muy importante que le prestemos atención. Podemos realizar diferentes ejercicios que describiremos a continuación:

  • Flexionar la cabeza hacia adelante intentando tocar el pecho con el mentón. Después, levantar la cabeza y llevarla hacia atrás.
  • Girar suavemente la cabeza hacia el lado derecho y, después, hacia el izquierdo.
  • Con la cabeza mirando hacia el frente, vamos a ayudarnos de una mano para intentar llevarla hasta uno de nuestros hombros. Haremos lo mismo hacia el lado contrario.

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3. Ejercicio para estirar los brazos

Estiramientos y buenos hábitos

Este ejercicio que podemos realizar en las pausas activas requiere que nos levantemos. Si llevamos mucho tiempo sentados, nuestro cuerpo nos lo agradecerá.

  • Una vez en pie, elevaremos los brazos, juntaremos las manos y nos estiraremos hacia arriba.
  • Después, nos inclinaremos hacia la izquierda y hacia la derecha, manteniendo la posición, como si nos estuviéramos desperezando.
  • A continuación, llevaremos nuestros brazos con las manos juntas hacia delante, ahuecaremos el abdomen y estiraremos la espalda.
  • Para terminar, llevaremos los brazos estirados detrás de la espalda. Intentaremos llevar las manos lo más lejos posible para después soltar.

Este ejercicio es muy completo y nos permitirá desentumecer nuestro cuerpo.

4. Ejercicio para las piernas

Si pasamos mucho tiempo sentados, puede que necesitemos estirar las piernas. Si no podemos dar un paseo o caminar un rato porque contamos con muy poco tiempo, podemos hacer el siguiente ejercicio.

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  • De pie, pondremos una pierna hacia delante y otra hacia atrás. Como si estuviésemos caminando, pero habiendo dado una gran zancada.
  • Vamos a intentar que el pie de la pierna de atrás esté completamente apoyado mientras flexionamos la pierna de delante un poco.
  • Podemos poner las manos sobre las caderas para mantener una postura erguida.
  • Deberemos notar el estiramiento en nuestra pierna posterior.

Los beneficios de las pausas activas

Aunque pueda parecer una tontería, las pausas activas en el trabajo tienen muchos beneficios. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Previenen las lesiones osteomusculares.
  • Ayudan a eliminar la tensión acumulada.
  • Previenen la fatiga y el cansancio.
  • Ayudan a evitar calambres y dolores.

Las personas que trabajan durante mucho tiempo sentadas y no se permiten realizar unas pausas activas, son conscientes de que, cuando se levantan, notan las piernas raras.

Han estado tanto tiempo quietas que ahora hormiguean o incluso sienten gran alivio de cambiar de posición.

Por eso es importante que, además de levantarnos, realicemos algunos de los ejercicios anteriormente mencionados.

No solo serán beneficiosos para nuestro cuerpo, sino también para nosotros. Volveremos al trabajo más preparados, descansados y activos. Esto ayudará a nuestra productividad.

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¿Aprovechas las pausas de tu trabajo para hacer algún ejercicio? Si trabajas sentado, lo ideal es que realices la mayoría de los ejercicios anteriores de pie.

En cambio, si trabajas de pie, puedes hacerlos sentado.

Lo ideal es que se adapten a ti, sin que por ello evites hacer pausas activas.

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