Todo sobre el pectus carinatum y su tratamiento

El pectus carinatum es una de las malformaciones torácicas mas frecuentes. Hasta ahora, su tratamiento consistía en una intervención quirúrgica muy invasiva, sin embargo, cada vez existen más tratamientos alternativos.

El pectus carinatum es una deformidad de la pared anterior del tórax, caracterizada por una protuberancia del esternón, que afecta a 1 de cada 1000 adolescentes.

¿A qué se debe?

La aparición del pectus carinatum se debe a un desarrollo anormal de la caja torácica, que hace que el esternón se proyecte hacia fuera. Existen otros tipos de anomalías del tórax, siendo las más comunes el pectus carinatum y el pectus excavatum.

Esta otra variante, el pectus excavatum es, de hecho, tres veces más común que el pectus carinatum y bastante más peligrosa, pues se caracteriza por un hundimiento en la pared del tórax, lo que puede afectar a los pulmones.

Ambas afecciones se producen debido a un crecimiento anormal de los cartílagos que rodean el esternón, provocando que este se desplace hacia dentro o hacia afuera.

Estos tipos de malformaciones, que afectan en mayor medida a niños que a niñas, a menudo no se manifiestan hasta la adolescencia, durante la fase de crecimiento.

Las causas que provocan la aparición de estas anomalías no están del todo claras. Sin embargo, se piensa que existe un factor genético importante.

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Sintomatología

Sintomatología

El pectus carinatum, a diferencia del pectus excavatum, no suele producir síntomas, solo en casos muy extremos se pueden presentar algunas molestias torácicas inespecíficas.

En ocasiones, las personas que presentan pectus carinatum también padecen escoliosis, sin embargo, esta deformidad de la columna no está causada por el pectus carinatum, siendo una mera asociación.

Aunque, como ya se ha mencionado, las repercusiones funcionales del pectus carinatum suelen ser mínimas o inexistentes sí que pueden existir repercusiones psicológicas en las personas afectadas.

Las personas con este tipo de malformaciones, sobre todo aquellas que presentan un alto grado de malformación, pueden ver afectada su autoestima y tener problemas a la hora de relacionarse.

Tratamiento

Tratamientos convencionales

El tratamiento clásico del pectus carinatum es la intervención quirúrgica. Dicha intervención se efectúa mediante una incisión transversal en la pared anterior del tórax, mediante la cual se accede a los cartílagos costales y se reseccionan parcialmente.

A continuación, se fractura el externón por varios sitios para llevarlo a su posición normal y se coloca un implante metálico para corregir la posición del tórax. Dicho implante es temporal y deberá ser retirado unos años después de la intervención.

Aunque no existe una edad límite para llevar a cabo la operación, esta puede lograr mejores resultados si se practica durante la adolescencia, pues los cartílagos costales están en pleno crecimiento y son más flexibles y fáciles de corregir.

Tratamientos alternativos

Cirugía mínimamente invasiva

Cirugía conservadora de seno

Este procedimiento surge como alternativa a la operación quirúrgica convencional, altamente invasiva.

Durante este procedimiento, que se controla por videotoracoscopía, se realizan dos pequeñas incisiones a ambos lados del tórax, donde se colocaran unas sujeciones laterales, que se fijarán en las costillas.

Estas sujeciones serán capaces de asegurar una barra metálica que pasará por el tejido subcutáneo presente en la parte anterior de la cavidad torácica.

La barra metálica presionará de forma moderada y gradual la parte anterior del tórax hacia dentro. De esta forma se puede corregir la malformación sin necesidad de abrir la caja torácica ni de reseccionar el cartílago.

Nuevamente, se recomienda practicar esta intervención cuando el niño aún está en crecimiento, pues los cartílagos costales se van volviendo más rígidos con el tiempo, lo que dificulta la corrección de la deformidad.

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Dispositivo externo de compresión

Dispositivo externo de compresión

Actualmente, se están desarrollando otro tipo de métodos, no quirúrgicos, para el tratamiento del pectus carinatum. Aunque dichos métodos aún se están desarrollando y no se encuentran en todos los países, parecen una estrategia prometedora para la corrección de la anomalía.

Concretamente, el sistema externo de compresión es un dispositivo de aluminio en forma de cinturón, que se coloca alrededor del tórax. El dispositivo permite ejercer una presión continua y gradual en el tórax, corrigiendo el defecto sin necesidad de cirugía.

Por último, se debe tener en cuenta que no existe un tratamiento único y universal para el pectus carinatum.

Las malformaciones del tórax pueden ser muy variadas, en función de su forma (simétricas o no) y localización (parte alta o baja del externón), esto obliga a la realización de un tratamiento individualizado para cada paciente por parte de un especialista.

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