¿Cómo perder la vergüenza en la cama con mi novio?

30 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
Muchas personas tienen vergüenza en la cama debido a su falta de relaciones sexuales anteriores o a comparaciones odiosas con personajes de revista o imaginarios.

Perder la vergüenza en la cama parece una consigna imposible para muchos, sean hombres o mujeres. Pero lo cierto es que la cuestión es mucho más sencilla de lo que normalmente uno se imagina. En algún momento, cualquiera puede pasar por este proceso. Y para ser sinceros, la gran mayoría de las personas ha caminado por la ruta de las mejillas sonrojadas o las inseguridades propias.

Tener pudor en determinadas situaciones no habla mal de las personas. Pero de igual manera hay que ser conscientes de que es un factor para trabajar. Generalmente, surge por inseguridades personales que se proyectan al interactuar con otros. Y cuando de sexo se trata, es posible que las inseguridades aparezcan disfrazadas de prejuicios o creencias.

La desnudez, la inmoralidad del sexo oral, las malas palabras y tantos otros tabúes que la sociedad fue delimitando se inmiscuyen solapadamente. La consecuencia directa es la vergüenza que paraliza los momentos más placenteros que se pueden conseguir con una pareja.

Consejos para perder la vergüenza en la cama

Cómo perder la vergüenza con mi pareja.

La cama es un lugar en el que los problemas o el estrés no son bienvenidos. Así que, la primera medida es aprender ese concepto de memoria. Ir a la cama es sinónimo de relajarse. Además, todo lo que sucede ahí, será un secreto al que nadie podrá acceder. Ni los padres, ni los compañeros de religión. Nadie sabrá nada a menos que tú o tu pareja queráis compartirlo.

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¡Soy esta, aquí estoy!

La seguridad en sí mismo es la primera clave para perder la vergüenza en la cama. La mayoría de las mujeres que demuestran incomodidad en nuevas posiciones sexuales, lo hacen por ocultar su propio cuerpo. En este sentido, hay que tener algo en mente: sea con 50, 60 o 90 kilogramos, tú eres la persona que tu pareja eligió para compartir ese momento. Tú. Nadie más.

Entonces, la tarea es aprender a quererte y aceptarte, porque tu pareja ya lo ha hecho al momento de elegirte.

¿Existen personas más experimentadas en el sexo? Claro que sí. Pero él está enamorado de la persona que está en ese momento en la cama, a su lado. Entonces, hay que disfrutar y entregarse con cuerpo y alma.

¡Nunca lo hice, pero me atrevo!

Para mejorar la calidad del coito es bueno perder la verguenza en la cama

La inexperiencia es otro de los puntos más importantes cuando surge la vergüenza en la cama. Todas las dudas se hacen presentes en la mente, causando bloqueos físicos y emocionales.

Los miedos son no cumplir con las expectativas que tu pareja tiene en esa situación. Es un error muy grave que tienen las mujeres, ya que ellos no lo piensan tanto. Solo se entregan al placer en cada caricia sin intentar transformarlo en una noche de película.

Tu pareja puede ser consciente de que estás experimentando una nueva postura por primera vez, pero eso no le desalienta, ya que suele ser una de sus grandes fantasías es convertirse en sus maestros.

La experiencia la construyen juntos y es el mejor honor que pueden brindarle a sus compañeros.

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Las fantasías son las mejores amigas

Striptease en pareja para perder la verguenza en la cama

Eliminar la vergüenza en la cama suele convertirse en un objetivo que ocupa pensamientos. Una gran ayuda es utilizar la imaginación y recurrir a las fantasías de ambos. Tal vez, recurrir a un personaje y actuar como tal os haga salir de la realidad. Una gran manera de huir de los miedos en el sexo es interpretar a otros.

Recurrir a los disfraces o a la lencería erótica aumenta la libido. Todo el acto sexual se convierte en un juego en el que es más sencillo participar, y mejor aún, ser el protagonista. El compañero se convierte en un amante sorprendido que agradece la inventiva. Y, más aún, se anima a presentar sugerencias sin obstáculos o barreras.

Ser tímidos no es algo que se pueda elegir o dominar con el solo hecho de decirlo. Aunque es verdad que las afirmaciones pueden ayudar a «ponerse firme con uno mismo» y lidiar con la situación.

Para comenzar, lo importante es identificar las causas de la vergüenza en la cama. Luego, vienen los primeros pasos para combatirla. Elegir el lugar más cómodo, entender las verdaderas prioridades y, sobre todo, estar convencidos de que el sexo es el broche del amor.