La peritonitis: causas, síntomas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 21 noviembre, 2018
La peritonitis es una enfermedad potencialmente mortal que debe ser tratada de inmediato en caso de ser detectada.

La peritonitis es una inflamación, normalmente por una infección, del peritoneo y de la cavidad peritoneal.

El peritoneo es una membrana serosa que envuelve las vísceras abdominales y la cavidad abdominal.

Tiene dos capas, formando el espacio entre ellas la cavidad peritoneal.

Cuando esta estructura es colonizada por microorganismos da un cuadro grave que requiere una intervención rápida.

Anatomía del peritoneo

Las vísceras cubiertas totalmente por peritoneo se denominan intraperitoneales, mientras que las que solo se cubren parcialmente son retroperitoneales.

Los límites del peritoneo son:

  • Límite superior: diafragma.
  • Límite inferior: suelo pélvico.
  • Límites laterales: límites de la cavidad abdominal.

Esta membrana tiene dos capas, el peritoneo parietal, que recubre la cavidad abdominal; y el visceral, que cubre las vísceras.

Entre ambas capas queda delimitada una cavidad, que es la cavidad peritoneal.

Esta cavidad es cerrada en los hombres y abierta a través de las trompas de Falopio en las mujeres.

Contiene entre 50 y 100 ml de un líquido seroso que se llama líquido ascítico.

Los pliegues del peritoneo están formados por mesos, ligamentos y epiplones, que dividen la cavidad abdominal en nueve espacios y dirigen la salida de los distintos fluidos de la cavidad, por lo que se puede predecir hacia donde diseminarán las posibles infecciones. 

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La peritonitis: tipos

Tipos de la peritonitis

Las peritonitis pueden dividirse en base a distintos criterios:

  • Según su localización: generalizada o localizada
  • La evolución: aguda o crónica
  • Según la patogenia: primarias, secundarias o terciarias
  • La etiología: sépticas (producidas por bacterias) o asépticas (irritación del peritoneo sin presencia de bacterias)

A continuación vamos a ver los tipos de peritonitis según su patogenia.

Peritonitis primaria

Es una infección del líquido ascítico con inflamación del peritoneo en la que no hay foco abdominal de infección.

No es muy frecuente, se da más durante la edad pediátrica.

Dentro de esta patología se pueden diferenciar distintos cuadros:

Peritonitis primaria en pacientes cirróticos

Qué entendemos por cirrosis hepática

Es un cuadro que aparece hasta en un 25% de los pacientes con cirrosis y su mortalidad es elevada.

La cirrosis hepática altera las defensas del individuo, por lo que favorece la proliferación bacteriana.

Las bacterias proceden de la luz intestinal o de infecciones extraintestinales, como una neumonía o una infección urinaria.

Lo más común es que se deban a un solo tipo bacteriano, a diferencia de las peritonitis secundarias donde suele haber más de un tipo de microorganismo.

Los más frecuentes son Escherichia coli y bacterias del género Streptococcus. 

Se diagnostica con un aspirado del líquido ascítico para su análisis.

Este líquido tendrá pocas proteínas y un aumento de los neutrófilos (más de 250 por mm cúbico), células sanguíneas que participan en la defensa frente a infecciones.

Con un cultivo del líquido se puede saber el microorganismo que las produce. Es un cuadro que requiere tratamiento antibiótico rápido.

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Peritonitis primaria por diálisis peritoneal

La diálisis peritoneal es un procedimiento terapéutico para limpiar la cavidad peritoneal.

Consiste en introducir líquido estéril en la cavidad peritoneal con un catéter.

Al cabo de unas horas se elimina este líquido, arrastrando los productos de desecho que estaban en esta cavidad.

En algunos casos puede contaminarse la cavidad y aparece un cuadro de peritonitis.

Se diagnostica porque el paciente estará febril y con dolor abdominal al poco tiempo de realizar el procedimiento.

Además, el líquido ascítico adquiere un color turbio con un aumento de leucocitos, células sanguíneas que forman parte del sistema inmune.

También puede ser útil en este caso un cultivo. Para tratar este cuadro hay que introducir antibióticos con el dializado, revisando el catéter y si fuera necesario, retirándose.

También pueden ser causas de peritonitis primaria infecciones como la tuberculosis o algunos procesos autoinmunes.

Peritonitis secundaria

Peritonitis secundaria

En este caso la inflamación del peritoneo es consecuencia de una infección intestinal.

Puede deberse a una infección leve, en la que no llega a perforarse la pared intestinal; o a cuadros graves con perforación intestinal.

La más frecuente es la peritonitis como complicación de la apendicitis, en la que la pared del apéndice se rompe y las bacterias llegan al peritoneo. 

Aunque la perforación intestinal por una infección es la causa más común de peritonitis secundaria, existen otras causas.

La inflamación del peritoneo puede deberse a una infiltración de células tumorales por la diseminación de un cáncer. También puede ser consecuencia de un postoperatorio o un traumatismo.

La pared intestinal contiene distintos microorganismos que forman la flora intestinal.

Esta flora varía en cada tramo intestinal, de forma que en función del lugar donde se produzca la perforación las bacterias serán unas u otras. Por esta razón estas infecciones suelen ser polimicrobianas.

Los pacientes con peritonitis presentan fiebre y dolor abdominal localizado. Además, aumentan los leucocitos en la analítica.

En casos graves, el dolor es generalizado y el enfermo muestra signos de afectación multiorgánica. Una radiografía abdominal puede revelar la presencia de gas abdominal.

Una vez sospechada la peritonitis, la prueba que más información aporta es el TAC.

Aunque en casos leves puede no ser necesario, con un TAC abdominal es posible identificar el foco de infección, la causa, la presencia de abscesos o líquido libre, etcétera.

El tratamiento debe ser urgente, tanto quirúrgico para corregir la perforación o la causa de la inflamación; como médico con antibióticos y fluidoterapia para estabilizar al paciente.

Peritonitis terciaria

Es un cuadro menos frecuente, asociado a pacientes con comorbilidades o inmunodeprimidos.

El tratamiento para la peritonitis primaria o secundaria ha fracasado y la infección es persistente aunque el foco infeccioso esté controlado.

Esta peritonitis suele ser generalizada, asociado en ocasiones a una afectación multiorgánica.

En este caso hay que extraer el líquido del abdomen y poner un tratamiento específico contra el microorganismo causante.

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