Personas que no se quieren pero siguen juntas

Si seguimos con nuestra pareja pero no existe amor debemos darnos cuenta de que estamos sacrificando nuestra felicidad y la de la otra persona por no atrevernos a dar el paso de la separación

Existen muchas personas que no se quieren pero siguen juntas. Parejas que viven sumidas en una constante infelicidad y que se limitan para vivir la vida que en realidad les gustaría.

Hoy ahondaremos en este tipo de relaciones que son mucho más comunes de lo que pensamos. Pero, ante todo, os invitaremos a reflexionar sobre si merece la pena o no estar en una relación así.

El motivo reside en la baja autoestima

Baja autoestima

Muchas parejas que no se quieren pero siguen juntas porque tienen una muy baja autoestima. Esto puede verse, claramente, en los casos en los que existe dependencia emocional.

Cuando tenemos baja autoestima creemos que no podemos ser felices si nadie nos quiere, por eso depositamos esta responsabilidad en manos de nuestra pareja.

Asimismo, hay muchas creencias que están en nuestra mente y que aumentan esa baja autoestima que tenemos.

Pensar en que se nos va a pasar el arroz, que no tener pareja es un fracaso o que hay un tiempo límite para encontrar el amor favorecerá este tipo de relaciones.

Si tenemos todos estos miedos, resulta natural que cuando tengamos una pareja no queramos perderla. Además, pensaremos que no podremos encontrar a nadie igual o que nadie se volverá a fijar en nosotros.

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Debido a estos temores, no tomamos la decisión de abandonar esa relación. Sin embargo, hoy queremos ponerte un ejemplo de una persona que sí lo ha hecho.

Isabel Allende es una escritora famosa. A los 73 años se separó de su marido y en ningún momento creyó que su vida se había terminado por eso. En sus propias palabras dijo “siento que se abrió un mundo nuevo”.

Las creencias nos limitan. No hay edad para el amor, tampoco pasa nada si nos quedamos solos. Cuestionar todo esto nos permitirá gozar de una mayor libertad.

No se quieren pero siguen juntas por costumbre

mujer-triste

Muchas veces, las parejas que no se quieren pero siguen juntas lo hacen por costumbre. Esto sucede en parejas que llevan muchos años juntos, en ocasiones desde muy jóvenes.

Se han acostumbrado tanto a la vida que han tenido, incluso comparten amigos y tienen una serie de rutinas de las que no les gustaría deshacerse. Consideran que eso sería un gran problema.

Por eso, deciden seguir juntas a pesar de no quererse. Aunque, en ocasiones, hay motivos que subyacen por debajo de esta costumbre.

Muchas veces, las parejas que no se quieren pero siguen juntas lo hacen porque uno de los miembros depende económicamente del otro. Por ejemplo, en las relaciones donde uno se dedica a las labores del hogar y el otro trabaja.

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También hay que ver las circunstancias, las posibilidades de pagar a un abogado y todo lo que conlleva un proceso de divorcio (separación de bienes, custodias…).

A muchas parejas esto les da muchísima pereza, por eso deciden seguir juntas a pesar de no quererse.

¿Esto nos compensa?

Pareja agarrándose de las manos

En vez de hacernos la pregunta de si vale la pena este tipo de relaciones, es mejor preguntarnos si nos compensa.

¿Nos compensa estar juntos por nuestros hijos? ¿Nos compensa estar juntos por la pereza de divorciarnos? ¿Nos compensa seguir juntos para mantener las apariencias?

Estas son solo otras circunstancias en las que las personas no se quieren pero siguen juntas. No obstante, tenemos que tener en cuenta que, si lo hacen, algo les tiene que compensar.

Cuando alguien no es feliz con su pareja y no le compensa estar con ella, no existe otra salida que la separación.

Sin embargo, si obtiene algo a cambio, ya sea comodidad, no romperse la cabeza con papeleos u otros motivos varios, puede que le compense mantener la situación como está.

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Cada persona y pareja es un mundo. No obstante, tenemos que tener muy en cuenta que estamos sacrificando nuestra felicidad y nuestro bienestar.

¿Te has encontrado en alguna situación así? ¿Conoces a alguien que haya estado en una similar? ¿Serías capaz de sacrificar tu felicidad por los motivos mencionados?

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