Petting o magreo: descubre placer con esta práctica sexual

Yamila Papa Pintor · 27 junio, 2018
Conocido como el 'sexo adolescente' el Petting o magreo es una práctica en la cual se permiten solo besos, caricias, abrazos y sexo oral. ¡Puede ser divertido y erótico al mismo tiempo!

El petting se conoce como la ‘práctica sexual adolescente’, sin embargo varios adultos la disfrutan como una novedad o como una manera de avivar la pasión.

Básicamente se trata de una relación ‘no sexual’ en la cual está vetada la penetración de cualquier tipo.

En español el petting se conoce también como ‘magreo’. Esta palabra proviene del verbo ‘to pet’ que se relaciona a acariciar y consentir.

¿Qué es y por qué se practica el petting?

El magreo o petting es una práctica en la cual solo están permitidos los besos, las caricias y los roces sin quitarse la ropa interior. Esto quiere decir que en ningún momento se lleva a cabo la penetración.

Se trata de una práctica sexual muy famosa entre los jóvenes, sobre todo si aún no han perdido la virginidad.

Aunque antiguamente no se conocía como magreo, sí lo practicaban parejas comprometidas que debían llegar castos al matrimonio.

El petting es un paso previo al sexo, pero sabiendo que no habrá, justamente, sexo.

En un nivel superior podemos incluir el sexo oral y la masturbación. Siempre y cuando no haya sexo ‘completo’ estamos practicando magreo.

Para que el magreo sea ‘completo’ no se puede tener sexo después. Porque sino estaríamos hablando de otra cosa: de juegos previos que nos preparen para la penetración.

Una de las razones por las cuales una pareja puede realizar el petting es porque aún no se han decidido a tener relaciones sexuales. Por ejemplo, en el caso de que la chica sea virgen y no esté segura de dar ese gran paso en su vida.

También aparece cuando los jóvenes quieren descubrir su sexualidad.

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Muchos que esperan para tener sexo hasta la boda usan el petting, y aunque esto parezca algo antiguo, aún hay quienes aguardan a estar casados para intimar.

La mejor hora del día para tener sexo.

Además, puede servir para avivar la llama de la pasión y hacer algo diferente de vez en cuando si ya estamos en pareja hace mucho tiempo.

Es considerado un afrodisíaco para los adultos y una novedad incluso en matrimonios de larga duración o bien en personas que recién se están conociendo.

Hay otras razones para practicar el petting, como aumentar la confianza con la pareja, conocer su cuerpo, saber qué le gusta, evitar el miedo a la eyaculación precoz -si el hombre está acostumbrado al magreo puede retrasar el orgasmo-  e incluso prevenir enfermedades de transmisión sexual.

El petting y el sexo tántrico

El magreo es también parte fundamental del sexo tántrico.

La escritora Alicia Gallotti, autora de múltiples libros sobre sexo, explica que la meta no es llegar al orgasmo, sino la energía sexual que transmiten los cuerpos.

Según la escritora, el objetivo del sexo tántrico es darle más atención a los besos, las caricias y disfrutar de una forma más paciente y consciente de la energía sexual, sin la obligación del orgasmo.

Esto no quiere decir que el sexo tántrico no incluya la penetración, pero no es tan importante como el petting.

Cómo se hace el petting

Usar los genitales femeninos y masculinos no es la única manera de obtener placer y disfrutar.

El petting o magreo nos permite utilizar todas las partes de nuestro cuerpo: labios, manos, lengua o pies.

Ayuda a prestar atención a las sensaciones que experimentamos.

Como primera medida recomendamos practicar el petting con conocimiento y consentimiento. Esto quiere decir, saber qué haremos y qué cosas están permitidas.

No se trata de ‘engañar’ al otro pensando que luego habrá sexo, sino de que ambos consientan lo que sucederá.

El magreo se puede realizar en cualquier ambiente, de pie, sentado o acostado y en todo momento.

Al no haber penetración quizás sea más fácil en posiciones que de otra manera serían incómodas.

La boca y las manos juegan un papel fundamental. Puedes hacer un masaje, besar la espalda o el vientre e ir ‘bajando’ hacia sus partes íntimas. O bien besar cada centímetro de su piel muy despacio.

Existen tres etapas en el magreo, las cuales se pueden practicar al mismo momento o por separado.

En el grado I está permitido tomarse de las manos, besarse y abrazarse.

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Sexo en la playa.

En el grado II se pasa a las caricias sexuales o en cualquier parte del cuerpo con la ropa puesta.

En el grado III se acaricia por debajo de la ropa o sin ella. También se acepta el sexo oral, la masturbación mutua y frotar los genitales entre sí en un completo contacto piel con piel.

A su vez, se pueden añadir algunos juguetes sexuales en esta última etapa, como por ejemplo vibradores. Sin embargo, no se recomendaría aquellos que requieran de penetración, porque no se consideraría ‘magreo’.

Se dice que el petting no tiene riesgos de transmisión de enfermedades sexuales, pero esto es del todo cierto.

Es verdad que por las caricias o los abrazos no hay contagios, pero cuando se incluyen áreas húmedas como la boca y la lengua, hay chances de contagiarse de herpes.

Por lo tanto, si se añade la felación a la práctica, las posibilidades de padecer una ETS aumentan.

Lo cierto es que no hay riesgo de embarazo si el semen no contacta la vagina ni la vulva.