Picaduras de pulgas: tratamiento y prevención

Es muy importante mantener el área de la picadura limpia y no rascarse para no abrir la herida. De ocurrir se pueden producir infecciones secundarias

Las picaduras de pulgas son algo realmente molesto, seguramente más por lo persistente de la picazón que por cuestiones estéticas. Hablaremos a continuación de los tratamientos para combatir estas picaduras y de las maneras de prevenirlas.

Las picaduras de pulgas

Las pulgas son parásitos exteriores que se alimentan de la sangre de animales mamíferos, perros y gatos fundamentalmente, pero frecuentemente se producen picaduras en humanos. Estas picaduras ocurren sobre todo a la altura de las piernas y los tobillos.

Hay personas más propensas a sufrir picaduras de pulgas repetidamente, mientras que otras personas (que incluso viven en la misma casa) parecen no atraer a estos parásitos. Esto, al parecer, está relacionado con la falta de vitaminas en el organismo.

Ante la picadura de una pulga, la reacción habitual de la piel es la formación de un círculo pequeño, de color rojo, con un punto en el centro, una pequeña hinchazón y bastante picazón.

Te puede interesar: 9 ungüentos para tratar picaduras de insectos

Tratamiento de las picaduras de pulgas

Dos cosas son fundamentales ante las picaduras de pulgas: es importante mantener el área limpia y evitar rascarse, aunque esto último suele ser difícil de conseguir cuando la picazón es intensa.

Para lograr lo primero, se debe aplicar sobre la piel algún tipo de antiséptico o, simplemente, jabón con agua fría, ya que el agua caliente puede aumentar la hinchazón. Si no se mantiene la zona limpia, y además la persona se rasca, se corre el riesgo de abrir la herida y provocar infecciones secundarias.

Tratamientos médicos

Si la picadura produce una picazón e hinchazón pronunciadas, se pueden aplicar cremas como hidrocortisona, un medicamento de venta libre.

Lee también: El regaliz, una cortisona natural

Remedios caseros

Existen varios remedios caseros para aliviar la picazón producida por la picadura de pulgas y son bastante conocidos, además, también podemos usar varios productos naturales que benefician la salud de la piel.

Una opción es mezclar bicarbonato de sodio con unas gotas de agua hasta formar una pasta y aplicar sobre la zona de la picadura. Luego, hay que dejarla sobre la piel durante 15 -30 minutos, lo cual calmará la tan molesta sensación de picazón.

También se puede poner a hervir una cáscara de limón en 250 cc. de agua. Dejar reposar el líquido y luego aplicar con un algodón o una gasa sobre la zona afectada.

Visita este artículo: 5 usos medicinales que le puedes dar a la corteza de limón

Para calmar la picazón hay otro remedio clásico: mezclar dos cucharadas de agua y una cucharada de vinagre de manzana. Luego, guardar en la envera unas horas y aplicar del mismo modo sobre la picadura.

En casos en los que la erupción sea muy severa y se continúe en el tiempo o si aparecen otras complicaciones, se debe consultar a un médico, ya que si bien las picaduras de pulga por lo general no ocasionan consecuencias graves, pueden causar reacciones alérgicas.

Además, no hay que olvidar que las pulgas pueden llegar a transmitir peligrosas enfermedades como el tifus y la peste bubónica.

En busca de la solución definitiva

Picaduras de pulgas, prevención

Finalmente, el éxito del tratamiento de las picaduras de pulgas, es decir, el alivio de la picazón, nunca será la solución definitiva del problema. Para evitar las picaduras, hay que eliminar a las pulgas.

Si bien existen diversos productos para combatirlas y el veterinario puede aconsejarle cuál es el mejor tratamiento para su mascota, la única manera de deshacerse completamente de las pulgas es dejando a un lado las mascotas. Mientras haya perros o gatos en el hogar habrá riesgo de la presencia de pulgas, pues son el hábitat natural de estos parásitos.

Imágenes cortesía de luis perez y Harry Plotter.

Te puede gustar