Pié diabético.. Prevención y cuidados.

Para que no derive en consecuencias mayores es fundamental que vigilemos las extremidades y controlemos cualquier pequeña herida, ya que la pérdida de sensibilidad y la falta de circulación pueden ser fatales

La diabetes hoy día afecta a muchas personas en el mundo. Usted de seguro tiene algún familiar o conocido que sufre de esta enfermedad. Una de las complicaciones a la que conlleva esta dolencia se denomina Pie diabético.

Esto consiste en una infección de los tejidos profundos del pie, lo cual está relacionado con alteraciones neurológicas o distintos grados de enfermedad vascular periférica (trastornos de la circulación).

El Dr. Wagner y colaboradores realizaron una clasificación para esta complicación de acuerdo al grado de complejidad de la lesión que se presente.

Clasificación de Wagner del Pie diabético

  • Grado 0: ausencia de úlceras en un pie de alto riesgo.
  • Grado 1: úlcera superficial que compromete todo el espesor de la piel pero no tejidos subyacentes.
  • Grado 2: úlcera profunda, penetrando hasta ligamentos y músculos pero no compromete el hueso o la formación de abscesos.
  • Grado 3: úlcera profunda con celulitis o formación de abscesos, casi siempre con osteomielitis.
  • Grado 4: gangrena localizada.
  • Grado 5: gangrena extensa que compromete todo el pie.

La gangrena es la putrefacción de tejido muerto, en este estadio la zona afectada despide un olor muy desagradable, es mortal si no es atendida inmediatamente.

En casos graves, donde la infección del pie se ha generalizado y con la intención de salvaguardar la vida, el médico decide la amputación del miembro afectado. Por ello se requieren cuidados especiales en pacientes diabéticos para evitar esa situación.

¿Por qué se produce esta complicación?

Una persona con diabetes además de todos los problemas que le causa la enfermedad, tiene problemas de circulación y pérdida de sensibilidad en los miembros. La secreción de sudor normal y lubricación natural de la piel también se ve afectada en el pie de un diabético.

Lo mencionado en el párrafo anterior dificulta percibir el momento en que se pueda producir una lesión, con la consecuente infección de la herida. La detección temprana de cualquier lastimadura es muy importante.

El Pie diabético es una complicación de la enfermedad, no todas las personas diabéticas padecen de esa condición.

En caso de que la infección sea tratada a través de antibióticos la mala circulación juega un papel trascendente ya que al presentarse dificultades con el flujo sanguíneo la medicación no puede llegar correctamente a la zona comprometida.

Su médico elegirá la manera adecuada de tratar alguna lesión ya existente intentando detener su evolución. Para impedir por supuesto quitar al paciente una parte de su cuerpo, con toda la carga emocional que implicaría para él y su familia. Pero en casos graves no queda otra opción.

Prevención

Diabetes

Una pequeña herida puede evolucionar en un gran problema. Por ello se recomienda a los pacientes o en caso de que sean de edad bastante avanzada que algún familiar pueda corroborar al menos 3 veces por semana que la zona de los pies y uñas no presenten ninguna lesión por más mínima que parezca.

La perdida de sensibilidad en muchos casos impide que la persona perciba que se ha lastimado. La humectación por supuesto es de vital importancia.

Una piel seca tiene mayores posibilidades de agrietarse y convertirse en puerta de entrada de gérmenes que pueden ocasionar una infección. Utilizar cremas humectantes y realizar suaves masajes para aumentar el flujo de sangre en la zona es muy beneficioso. No colocar cremas entre los dedos.

Una correcta higiene del pie y las uñas también resulta oportuno, evitando la aparición de hongos. Los pies deben secarse con cuidado especialmente entre los dedos.

En cuanto al uso de calzados:

Utilizar un calzado adecuado, que no debe ser ni muy justo ni muy amplio, no caminar descalzos, de ser posible utilizar calzados distintos cada día, los dedos no deben estar apretados y la zona del talón no debe producir lastimaduras, de preferencia utilizar zapatos cerrados.

Antes de colocárselos verificar por dentro que no exista nada que lo pueda lastimar, desde una costura gruesa hasta algún cuerpo extraño. Evite los zapatos muy altos o puntiagudos.

Las medias deben ser de un material absorbente para mantener los pies secos y libres de hongos.Tampoco deben ser apretadas en la zona de los dedos ni del tobillo, para prevenir lesiones y no agravar los problemas de circulación ya existentes.

En este caso el mejor tratamiento es la prevención de lesiones en el pie. Lastimosamente la diabetes va deteriorando el organismo de quien la padece. Por lo tanto prevenir las complicaciones es la mejor elección. Una pequeña lesión en las uñas o el pie puede evolucionar en una grave infección que no deja más alternativa que la amputación.

Cuidando los pies, controlando el nivel de glucemia, visitando al médico de manera regular y una alimentación especial para quienes padecen de diabetes es fundamental para que puedan llevar una vida armónica y libre de complicaciones como en este caso El pié diabético.

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