¿Piel sensible? Prueba estos remedios caseros

Para las pieles sensibles es muy importante no emplear productos agresivos. Se recomienda mantenerlas hidratadas y optar por hipoalergénicos para asegurarnos de no sufrir reacciones adversas

Las personas que tienen piel sensible saben que reacciona de manera exagerada a los factores externos (como el sol) pero también internos (como los cambios hormonales).

Si perteneces a este grupo no te preocupes, porque en este artículo te daremos algunos remedios caseros y consejos para que puedas cuidarla como corresponde.

¿Qué es la piel sensible y cuál es su causa?

Qué es la piel sensible y cuál es su causa

Se le dice “piel sensible” a la que se enrojece o irrita con facilidad. Los dermatólogos indican que se trata de una dermis que está tan reseca que puede ocasionar diversas reacciones ante los estímulos.

Dentro de este grupo podemos encontrar cuatro problemas habituales: acné, escozor, rosácea y dermatitis de contacto.

No olvides leer: 7 mitos sobre el cuidado de la piel que creías ciertos

Entre los factores externos que provocan una piel más sensible se encuentran:

  • Viento frío
  • Sequedad ambiental (por calefación o aire acondicionado)
  • Calor extremo
  • Contacto con productos químicos o de limpieza
  • Exposición al sol
  • Abuso de exfoliantes
  • Contacto con sustancias irritantes
  • Uso de cosméticos no adecuados
  • Utilización de ciertas cremas

En cuanto a los factores internos, destacan:

  • Cambios hormonales
  • Envejecimiento
  • Alimentación deficiente

Si bien es más frecuente que la sensibilidad se desarrolle en la cara, el cuello y el escote, también es probable que aparezca en otras zonas como el cuero cabelludo y las extremidades.

Tips para pieles sensibles

Presta mucha atención a estos consejos para que tener piel sensible no sea una pesadilla:

No uses jabón

La mayoría de los que se venden en las tiendas contienen fragancias que provocan alergias. A su vez, el jabón es alcalino y puede quitarle la capa ácida a la piel causando mayor resequedad y sensibilidad.

Para limpiar tu rostro elige lociones que indiquen que son hipoalergénicas y libres de formaldehído. Prueba el jabón de manteca de karité.

Analiza los cosméticos

Analiza los cosméticos

Si los tienes desde hace mucho tiempo trata de comprar nuevos. Por ejemplo, la máscara de pestañas se ha de reemplazar cada 3 meses, y el labial cada 6.

Para delinear los ojos usa un lápiz y sácale punta cada vez que lo vayas a usar. Para los párpados recuerda que las sombras de colores fuertes son más irritantes y te convienen los tonos naturales.

No uses maquillaje que sea resistente al agua.

Evita las sustancias irritantes

Dentro de este grupo se encuentra el alcohol isopropílico, el sulfato de sodio, tintes, colorantes y ácido ascórbico. Todos tienen compuestos que pueden aumentar la resequedad y los síntomas en tu piel.

Prueba antes de usar

Cualquier producto que desees comprar o emplear debe pasar por un test propio. Pon una pequeña cantidad en la parte inferior de la muñeca. Espera entre 1 y 2 días.

Si pasado ese tiempo ves enrojecimiento, inflamación o irritación no es apto para ti. Algunos dermatólogos recomiendan hacer esta prueba detrás de la oreja.

Mantén la piel humectada

Mantén la piel humectada

La hidratación es muy importante para evitar infecciones, alergias o daños por el sol. Los productos que humectan, además, forman una especie de escudo protector sobre la dermis. Puedes usar aceite de coco o de oliva y, por supuesto, has de beber mucha agua cada día.

Cuida lo que comes

No solo tenemos que cuidar nuestra piel por fuera. Por dentro también. Los zumos naturales hidratan, así como también los vegetales y las comidas frescas.

Consume mucha vitaminas A y C porque son esenciales para lucir un rostro hermoso. Evita los lácteos, el gluten y los colorantes artificiales.

Protégete del sol

Los daños provocados por los rayos UV son realmente peligrosos para todos, pero principalmente para los que tienen piel sensible. Aplica un factor de protección solar (FPS) alto cuando vayas a salir a la calle, aunque sea invierno o esté nublado.

Trata de estar al aire libre por la mañana o por la tarde, pero nunca entre las 11 y las 16.

Relájate y duerme

Dormir bien

El estrés puede ser uno de los responsables de que tu piel esté sensible o se irrite por cualquier cosa. Si estás tenso tu cerebro libera una hormona que aumenta la producción de grasa y que empeora el acné.

Además, si no estás relajado los vasos sanguíneos se dilatan y agrava la rosácea.

Otra consecuencia es la deshidratación de la dermis. Trata de dormir 8 horas seguidas cada noche, haz ejercicios de meditación o relajación, date un baño de inmersión tras un día arduo en el trabajo.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo afecta la posición en la que duermes a tu cuerpo

Mascarillas para la piel sensible

Para complementar los buenos hábitos para una piel saludable sería bueno que utilizaras alguna de las siguientes mascarillas caseras:

Mascarilla de zanahoria y miel

Ingredientes

  • 3 zanahorias cocidas
  • 2 cucharadas de miel (50 g)

Elaboración

  • Cuece las zanahorias y, cuando estén blandas, sácalas, córtalas en rodajas y añade la miel.
  • Mezcla todo en un recipiente hasta obtener una pasta.
  • Cuando esté tibia o fría aplica en la piel limpia y deja actuar 15 minutos.
  • Enjuaga con agua templada y seca con una toalla limpia dando suaves golpecitos.

Mascarilla de yogur y avena

Mascarilla de yogur y avena

Mezcla la misma proporción de ambos ingredientes (por ejemplo 3 cucharadas de cada uno) hasta obtener una crema homogénea. Aplica en el rostro previamente lavado y deja que actúe entre 10 y 15 minutos.

Cuando la mascarilla se haya secado enjuaga con agua tibia y luego seca apoyando una toalla caliente.

Mascarilla de huevo y almendras

Ambos elementos son perfectos para mejorar la salud de la piel.

Ingredientes

  • 4 almendras molidas
  • 1 huevo

Elaboración

  • Mezcla ambos ingredientes hasta conseguir una pasta y coloca en el rostro, dejando que actúe 20 minutos antes de retirar con agua tibia.
  • La puedes usar antes de dormir para nutrir la piel.
  • Se recomienda repetir una vez a la semana para obtener buenos resultados.

 

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