¿Qué es una placenta abrupta? ¿Cómo afecta el embarazo?

18 julio, 2018
La placenta abrupta se define como un desprendimiento de la placenta prematuro, es decir, antes del parto. En general, la placenta se expulsa tras alumbrar.

Por norma general el término placenta abrupta hace referencia al desprendimiento prematuro (antes del nacimiento) de la placenta. De esta manera, se separa de la parte superior o lateral del útero materno.

Así, la placenta, un órgano que se forma durante el embarazo, no puede llevar a cabo sus funciones usuales. Normalmente, esta estructura se encuentra unida al bebé a través del cordón umbilical y le proporciona nutrientes y oxígeno. También se encarga de eliminar las sustancias de desecho presentes en la sangre del feto.

¿Cuáles son los grados dentro de la placenta abrupta?

La ecografía es una técnica imprescindible a la hora de establecer el diagnóstico, es fácil de realizar y se basa en el empleo de ultrasonidos por lo que no emite radiación que pueda afectar al feto.

Lo más habitual es realizar una ecografía abdominal, pero la vía transvaginal también es de gran ayuda. Por otra parte, podemos distinguir diferentes grados de gravedad dentro de esta alteración médica:

  • Grado 1. Si existe hemorragia uterina, ésta es reducida y las contracciones uterinas también son escasas. En principio, no hay signos de sufrimiento por parte del bebé.
  • Grado 2. En este caso, las hemorragias son moderadas y el número de contracciones aumenta. Asimismo, el feto presenta una frecuencia cardíaca más rápida de lo normal (posible signo de dolor).

  • Grado 3. Así se trata de la condición menos común y más grave de este trastorno médico. Por norma general la madre presenta una hemorragia intensa junto a contracciones continuas y muy dolorosas. El equipo médico debe practicar una cesárea de urgencia para intentar salvar al bebé si se ha desarrollado lo suficiente.

¿Cuáles son las causas de la placenta abrupta?

Actualmente, se desconocen las causas exactas que pueden llevar al desprendimiento de la placenta de forma prematura. Sin embargo, traumatismos directos a la zona abdominal pueden provocar esta condición médica. Asimismo, los especialistas han sido capaces de identificar una serie de factores de riesgo (aumentan la posibilidad de desarrollarla):

  • Haber desarrollado algún embarazo previo con desprendimiento de placenta.
  • Presentar un embarazo múltiple (gestación de más de un bebé).
  • Hábitos insalubres como el consumo de tabaco, el alcoholismo o la toma de sustancias tóxicas como es el caso de las drogas. En especial, debemos destacar el consumo de cocaína como factor de riesgo.
  • Presión arterial más elevada de lo normal. Asimismo, se incluye tanto la hipertensión (crónica) como durante el embarazo solamente.
  • Determinadas enfermedades como es el caso de la diabetes.
  • Tener una edad avanzada (sobre todo, por encima de los 40 o 45 años)
  • Ciertos trastornos en el útero de la madre como anomalías o infecciones (corioamnionitis).

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¿Cuáles son los síntomas más comunes de la placenta abrupta?

Por norma general, los pacientes suelen presentar una serie de señales asociadas a este problema. Por ejemplo, entre los síntomas más frecuentes podemos encontrar:

  • Cansancio, fatiga o debilidad general.
  • Molestias en la zona abdominal que pueden extenderse hasta la espalda.
  • Contracciones uterinas.
Embarazo de riesgo.

  • Náuseas y vómitos.
  • Sensibilidad en la zona uterina.
  • Sangrado vaginal que presenta que puede variar en cuanto a cantidad o intensidad.
  • Dureza en el abdomen y en el útero.

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¿Cuál es el tratamiento para la placenta abrupta?

Actualmente los especialistas no han descubierto todavía una forma de volver a adherir la placenta en la pared uterina. Sin embargo, el equipo médico ha desarrollado una serie de pautas en función de la etapa del embarazo:

El embarazo se encuentra en las fases iniciales. En este caso, el reposo es una recomendación indispensable. Asimismo, es posible que tengan que hospitalizar a la madre en caso de que presente complicaciones. Sin embargo, si las alteraciones son controladas, puede trasladarse a su casa. El equipo médico también puede aconsejar la administración de ciertos medicamentos para mantener al bebé sano.

El embarazo se encuentra próximo al parto. Por otra parte, si los expertos controlan y reducen las alteraciones derivadas de la placenta abrupta, se opta por un parto vaginal supervisado. Si la condición médica es grave, el equipo médico suele elegir un parto inmediato o el uso de la cesárea. De esta manera, se puede llevar a cabo una transfusión sanguínea en caso de que la hemorragia sea muy intensa.

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