Plan saludable para conseguir un abdomen chato, ¡urgente!

Para lucir un vientre plano es muy importante hacer ejercicio aeróbico y llevar una dieta sana. Olvida las harinas blancas y los hidratos de carbono, así como las grasas

El verano ya se aproxima y las bikinis nos acechan desde el fondo de los cajones de nuestros guardarropas. Sabemos que ha pasado casi un año desde la última vez que las hemos usado, y siempre que tenemos que volver a probárnoslas aparece la pregunta del rigor: “¿Cómo nos veremos este año con nuestro traje de baño?” 

Para estar sano y sentirse bien todo el año, es fundamental mantener una dieta equilibrada y realizar ejercicio constantemente: de esa manera, tu abdomen se verá mucho más firme naturalmente. Pero si todo el año te alimentas mal y cuando llega el verano no sabes qué hacer, bueno, tampoco esperes milagros.

¡Porsupuesto, dejar de comer nunca será la solución! Los extremos nunca son buenos, y eso está claro.

Obviamente, la mejor recomendación es mantener constantemente durante todo el año una dieta saludable y realizar ejercicio.

Pero si necesitas ayuda urgente , haz lo siguiente:

1)      Elimina de tu dieta la mayor cantidad posible de hidratos de carbono. Los hidratos de carbono tienden a hinchar tu abdomen y no son tan fáciles de digerir: nos referimos a las patatas fritas, galletas, pan, arroz y pastas. Es difícil dejarlos, ya que son un poco adictivos, y porqué no, deliciosos. Pero haz un esfuerzo y pronto verás las diferencias. Lo mejor es optar por reemplazar las harinas blancas por integrales, que tienen más fibra y son más saludables.

2)      Haz ejercicio aeróbico: este tipo de entrenamiento es ideal ya que consume gran cantidad de calorías. No necesitas ir a un gimnacio: una buena caminata diaria ya es suficiente. Empieza por caminar al trabajo o movilizarte en bicicleta. En un par de días notarás los cambios: tus músculos de tu abdomen se verán más firmes.

3)      Es importante consumir alimentos que no te hinchen el abdomen y que sean de fácil digestión, como las frutas y TODAS las hortalizas, EXCEPTO: patatas y demás tubérculos. En conclusión: eliminar snacks grasosos y reemplazarlos por zumos de fruta o macedonia de frutas; y empezar a comer mucho más ensaladas. Si comes carnes, que sean magras: nada de tocino, hamburguesas o salames, claro.

4)      Reemplaza los lácteos enteros por descremados. Consumir lácteos ayuda a acelerar tu metabolismo, lo cual implica quemar calorías mucho más rápido.

5)      Es fundamental mantener un tránsito intestinal constante. La constipación hace que te veas siempre hinchada y te pone de mal humor. Para evitarlo, debes consumir muchos alimentos con fibra, como ser: espinacas, cereales integrales, frutas como las naranjas, kiwis, manzanas; calabazas y tomates.

EN CONCLUSIÓN:

-Nada de grasas ni lácteos descremados al menos por una semana. Eliminar las harinas blancas y reemplazarlas por panes de salvado. Bajar lo más posible la cantidad de hidratos de carbono. Consumir carnes magras acompañadas de ensaladas. Actividad aeróbica (no confundir con pesas), y consumir fibra para evitar constiparse.

Fotografía cortesía de Erika Tricroche