¿Qué podemos considerar una infidelidad?

Las infidelidades son uno de los motivos de la mayoría de las separaciones de parejas en todas las edades, pero no todos están de acuerdo con su significado.

La infidelidad es un concepto cuyo alcance depende de la pareja en sí misma. Cada pareja es un mundo y normalmente no existe una negociación al inicio de la relación sobre lo que está permitido. Por tal motivo, en ocasiones, hay quienes caen en conductas que se pueden considerar una infidelidad.

Si no están claras las condiciones del contrato de pareja es muy probable que haya problemas.

Lo cierto es que la infidelidad es un engaño que lastima y rompe la confianza. La manera en que se produce esta traición es la que no tiene límites universalmente establecidos.

En la mayoría de los casos, las parejas no han hablado expresamente sobre estos límites. Todos tienen la concepción de que se sobreentiende cuáles son las conductas que no son aceptables. Y este es el principal error que trae como consecuencia los malos entendidos.

Para algunos, un simple mensaje telefónico puede significar un hecho de infidelidad. Mientras otros solo consideran engaño el acto sexual con un tercero. Así, podrían marcarse cientos de situaciones en las que no existe ninguna conexión en el pensamiento de los participantes.

Se pueden encontrar diferentes tipos de conductas que algunos pueden considerar una infidelidad. Es necesario dialogar con la otra persona para comprobar si están de acuerdo. Es una buena idea para comenzar y, seguramente, evitará futuras discusiones.

Infidelidad por contacto

infidelidad-besos

En el primer grupo encontramos encuentros físicos, sexuales o no, como:

  • Besos con terceros.
  • Relaciones sexuales con un tercero sin consentimiento de la pareja.
  • Abrazos y caricias llenas de afecto y contención sin llegar a una mayor intimidad sexual.

Infidelidad emocional

Otras personas pueden considerar una infidelidad el hecho de tener sentimientos afectivos hacia otra persona, sin necesitad de tener un encuentro sexual.

  • Tener sentimientos de amor y cariño por otro.
  • Actuar como compañero sentimental dedicando tiempo y energía en la relación.
  • Tener presente a otra persona en sus pensamientos diarios.
  • Pensar en alguien más al momento de hacer el amor.

Ver también: Cómo perdonar la infidelidad y entender si vale la pena hacerlo

Infidelidad digital

infidelidad-digital

En la actualidad, con el auge tecnológico, existen otras muchas conductas que se pueden considerar una infidelidad, como:

  • Chats virtuales o mensajes telefónicos con expresiones manifiestas de deseo y de afecto.
  • Comunicaciones digitales que incluyen fotografías o videos para alimentar fantasías sexuales.
  • Flirteo a través de diferentes medios de comunicación sin concretar los encuentros.

Para todos los casos va la misma premisa. Ambos deben tener claro qué tipo de actitudes hacen daño a su pareja o qué consideran una falta de respeto. 

En la mayoría de los casos en que no se ha definido lo permitido o lo que no se acepta, se derivan otras conductas. Comienzan los secretos, las mentiras, cambios de versiones u ocultamientos por miedo a la reacción.

La vida diaria se torna más compleja y, tarde o temprano, salen a la luz agravando la situación. Pues, después de descubrir alguna de estas conductas, la confianza se ve dañada. Aunque no haya tenido ningún encuentro o pensamiento con otra persona, la duda existirá.

Te recomendamos leer: 7 formas de mejorar la comunicación en pareja

Reacciones ante hechos que se pueden considerar una infidelidad

imaginar-infidelidad

Cuando alguien se siente traicionado en sus sentimientos, las reacciones pueden ir hacia cualquier dirección.

Seguramente, si lo piensan como un hecho hipotético, las respuestas no son las mismas que cuando lo viven en carne propia. Y es que al momento de considerarse engañados las emociones no dan lugar al razonamiento.

Ruptura de la pareja

Hay personas que son determinantes en sus creencias. No brindan ninguna oportunidad de explicación y se cierran en su idea. La relación está totalmente rota y la culpa es exclusivamente del infiel.

Enojo, insultos y tiempo

Otros sufren un ataque de ira en el que pueden proferir todos los improperios que tengan en mente para ofender. Con el paso de las horas o los días se encuentran más capacitados para intentar entender la situación.

Venganza

Ojo por ojo y diente por diente es la frase que prevalece durante un tiempo. Quien se sintió dolido intenta hacerle pasar a su compañero por lo mismo que pasó. Algo que puede caer en un círculo vicioso de nunca acabar.

Dolor, análisis y nuevo contrato

Los más racionales pueden utilizar el dolor como un método de aprendizaje. Analizar la situación entre ambos, expresar lo que cada uno espera del otro y volver a empezar. Esta vez con bases sólidas y el conocimiento íntimo de las necesidades de pareja para mantener la confianza.

En general, las parejas tienen dificultades para comunicarse con sinceridad y fijar unos límites sobre lo que consideran una conducta adecuada en la relación.

Sin embargo, al establecer reglas estrictas en la pareja, paradójicamente, se fomenta la infidelidad por la sensación de ahogo. Esta forma autoritaria de actuar puede denotar inseguridad y miedo ante el engaño.

Lo ideal es tratar a la persona como te gustaría que te trataran a ti. Es importante dedicar tiempo a la relación, a comunicaros y a expresar vuestros sentimientos y necesidades.