¿Podemos elevar nuestras defensas?

5 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Gilberto Adaulfo Sánchez Abreu
La mejor forma de mantener nuestras defensas alerta es llevar una dieta equilibrada y rica en frutas y verduras frescas. También debemos evitar los hábitos perjudiciales, como el tabaco o el alcohol

A diferencia de lo que se suele creer, no es posible elevar las defensas de forma natural. Sin embargo, sí podemos mantener buenos hábitos de vida para mantener la salud de todos los sistemas del organismo.

La ingesta de alimentos ricos en vitamina C, el ejercicio diario y otras medidas han sido muy recomendadas para «reforzar» el sistema inmunitario, pero lo cierto es que lo que en realidad viene a suponer un beneficio para la salud es simplemente la suma de buenos hábitos.

Veamos algunos de los hábitos que nos pueden ayudar a estar sanos y sentirnos bien cada día.

Hábitos para mantener una buena salud

1. Comer frutas y vegetales

Muchos vegetales y frutas contienen nutrientes que nos permiten fortalecer nuestro sistema inmunitario. Por ejemplo, el consumo de coliflor – rica en antioxidantes como el glutatión – podría resultar efectivo para combatir el estrés oxidativo, según un estudio llevado a cabo en 2011 por la Universidad Nacional Autónoma de México.

El consumo de alimentos ricos en vitamina C también podría ayudar al correcto funcionamiento del sistema inmune. Esto se debe a que la ingesta de vitamina C parece estimular las células Natural Killer y desacelerar la disminución de linfocitos después del ejercicio.

Igualmente, podría ser recomendable el consumo regular de:

  • rábanos, cuya vitamina C podría favorecer la acción inmunológica
  • zanahorias, cuyo betacaroteno podría ayudar a la capacidad inmunológica, según un artículo publicado en la revista Radiobiología en 2005.
  • Zumos de frutas cítricas, ricas en vitamina C

El consumo de estos alimentos también podría ayudar en el funcionamiento del sistema inmune:

Acerca del consumo de infusiones

Existen algunas plantas cuyas propiedades podrían ayudar a mejorar la respuesta inmunológica ante las infecciones. Sin embargo, su consumo como infusiones no sustituye ningún tratamiento médico ni una solución a ninguna enfermedad.

Solo si se incorporan las infusiones a un estilo de vida saludable, sería posible apreciar sus beneficios para el organismo.

Por ejemplo, el té verde posee químicos llamados alquilaminas, que se encuentran presentes también en algunos virus y bacterias. Por este motivo, consumir este té prepara al sistema inmunológico para poder enfrentar virus y bacterias adecuadamente.

El té de ginseng, usado principalmente para aumentar la energía y mejorar la resistencia física, también ha mostrado – según un estudio – propiedades que aumentan la cantidad de ciertas células blancas en el organismo, mejorando la respuesta inmune.

Además, el té de yerba mate o (“mate cocido”), gracias a su contenido de antioxidantes – especialmente, polifenoles – fortalece nuestro sistema inmunitario y protege las células de la acción destructiva de las bacterias.

Descubre también: «3 maneras de consumir té verde para perder grasa abdominal»

Ejercicio físico

Otro pilar importante para mejorar  el funcionamiento del sistema inmunitario es realizar ejercicio físico de manera habitual. Como sabemos, aspectos como una buena condición física o el descanso adecuado, junto con una alimentación saludable, son las bases del bienestar del organismo.

Ligado a esto, existe una estrecha relación entre el estado del sistema inmunitario y el nivel de estrés que mantenemos. Por eso, realizar actividades que nos relajen y despejen la mente de los agobios del día a día también ayudará a fortalecer el organismo.

Elevar nuestras defensas

Estos son solamente algunos de los muchos remedios naturales – junto a otros muy comunes como la miel de abejas – que pueden ayudara mantener una buena salud.

Si queremos llevar una vida sana y libre de enfermedades, es necesario que sepamos qué alimentos consumir, pero también cómo ayudan al propio organismo a mantenerse sano y protegido de las amenazas.

Recuerda que lo mejor es prevenir y ¿qué mejor forma de prevención que brindar al organismo una alimentación óptima? Esta permitirá al cuerpo tener la capacidad necesaria para hacer frente a todos los embates externos que amenazan la salud.

Por último, ten en cuenta que las recomendaciones aquí descritas no sustituyen ningún tratamiento médico. Si crees que tu sistema inmune puede estar afectado, consulta con tu médico.

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