Polos de helado caseros

Los helados caseros son la mejor forma de darse un capricho con la garantía de estar consumiendo productos de calidad y sin aditivos perjudiciales. Aquí te presentamos algunas recetas tentadoras.

Los polos de helado caseros, también conocidos como paletas de agua, son deliciosos helados tradicionalmente hechos a base de zumos de fruta y agua o leche. Se trata de alternativas perfectas para el verano; no querrás dejar pasar la oportunidad de disfrutar uno de estos deliciosos y refrescantes helados.

La pregunta que algunas personas se hacen es “¿Por qué comprar polos cuando se pueden hacer en casa?”. Tienen toda la razón. Una de las ventajas que tienes al decidir hacer tus propios helados de manera casera, es que sabrás exactamente qué llevan por dentro. De este modo, evitarás el consumo de aditivos o conservantes.

Esta idea es muy buena para consentir a tu familia en los días soleados, además de darles una linda y deliciosa sorpresa. Los polos son propuestas para refrescarse muy económicas, pues generalmente se hacen con ingredientes que encontramos en casa.

Hacer polos de helado caseros te servirá para darle uso a aquellas frutas que están a punto de expirar. No lo dudes: toma nota y ahorrarás mucha comida, a la vez que te das un gusto con un helado bien fresco.

¿Cómo se hacen los polos de helado caseros?

sorbete de menta

No podríamos llamar a esto exactamente una receta, pues solo necesitarás la fruta que prefieras, un poco de agua o leche y un molde. Sin embargo, te damos algunas recomendaciones para que puedas sacarle el mejor provecho a estas maravillosas alternativas.

Polos de colores

Una de las cualidades más divertidas de los polos es su forma, a los niños les encantan. Por lo tanto, busca moldes creativos y experimenta con mezclas de zumos de diferentes colores.

Para hacer polos de diferentes colores, debes exprimir frutas diferentes. En caso de que vayas a usar frutas que no se exprimen, pícalas en pedazos y lícualas con un poco de leche o agua. No olvides adicionar azúcar o algún endulzante a tu receta y colar bien (aunque hay personas que disfrutan los pedazos de pulpa en las paletas).

En caso de que no te gusten los sabores demasiado marcados, puedes adicionarle un poco de agua a los zumos para rebajarles el sabor.

Cuando tengas tus zumos o jugos listos, y dependiendo de la cantidad de colores que vas a usar, llena una parte del molde con el jugo que irá en la punta. Luego, llévalo al congelador, métele un palito para polos y espera a que se endurezca.

En el momento en el que ya esté duro, adiciona el siguiente jugo. Repite el procedimiento hasta que tengas todos los colores incorporados, deja que todo se congele y listo. ¡Más fácil, imposible!

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Polos cubiertos de chocolate

Con el chocolate tienes dos opciones: preparas el polo usando este ingrediente o lo usas para cubrirlo. Si tomas la segunda alternativa, prepara un polo del sabor que prefieras, aunque te recomendamos aquellos a los que puedas añadir leche o yogur.

Una vez que se encuentran completamente congelados, derrite un poco de chocolate y deja que se enfríe por unos minutos. Cuando el chocolate ha alcanzado una temperatura ideal para no derretir el polo, los retiramos de la nevera, desmoldamos y lo sumergimos durante un segundo en el chocolate.

Debido a que este último no está tan caliente y el polo está helado, se solidificará rápidamente y formará una hermosa, además de rica, capa externa.

Imagen cortesía de Wagner Cesar Munhoz

Polos cremosos

Para obtener polos cremosos, debes valerte de ingredientes que posean esta característica. Puedes usar yogur o hacer zumos de fruta y adicionarles nata y azúcar; recuerda revolver generosamente para darle mayor contextura a la crema.

Algunas personas les agregan clara de huevo llevado a punto de nieve. Por supuesto, esto dependerá exclusivamente de las preferencias de cada persona.

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Clases de moldes

Como mencionamos anteriormente, lo más divertido de los polos son sus formas; en el mercado encontrarás miles de moldes diferentes. Entre las formas que más destacan se encuentran las tradicionales, las que tienen formas de animales, de paraguas o de estrellas. 

Ya lo sabes: pasa por un supermercado y busca todo lo que necesitas para estas divertidas y deliciosas recetas de polos de helado caseros. Si encuentras una tienda especializada sería diez veces mejor; tendrás una enorme cantidad de opciones para escoger y sorprender a tu familia.