Cómo hacer polvos desodorantes y relajantes para los pies

Si tenemos la piel sensible es recomendable que rebajemos la concentración del aceite de árbol de té con un poco de agua para evitar reacciones alérgicas

Antes de enseñarte a hacer polvos desodorantes hay que indicar que mantener una adecuada higiene en los pies es importante. No obstante, en ocasiones, por mucho que los cuidemos el mal olor es casi inevitable.

No debes verlo como algo que solo te ocurre a ti, de hecho, la planta de los pies tiene muchas glándulas sudoríparas. La actividad diaria, el movimiento continuo y un calzado muy cerrado son los “clásicos responsables” de ese mal olor.

Ahora bien, ¿es posible combatir este molesto problema? Desde luego. Hoy queremos enseñarte un remedio de lo más sencillo. Con él evitarás el mal olor a sudor y lucharás contra esas peligrosas bacterias que, en ocasiones, pueden traernos más de un problema.

Polvos de talco para los pies

Un remedio de lo más tradicional para evitar el mal olor de los pies es usar polvos de talco, o “polvos para bebé”. Son fáciles de encontrar y muy comunes en nuestro día a día. No obstante, debido al uso continuado que solemos hacer de ellos, podemos experimentar algún que otro problema.

Polvos de talco

¿Te has preguntado alguna vez qué son en realidad los polvos de talco? Es un compuesto mineral de silicato de magnesio, muy útil para tratar irritaciones. El problema de los polvos de talco es que, sin darnos cuenta, los inhalamos.

Imagina una persona que los ha utilizado durante toda su vida, por ejemplo, como desodorante, y que también ha hecho uso de ellos durante años para cuidar la piel de sus hijos cuando eran pequeños. Esa inhalación continua puede ocasionar irritación pulmonar crónica o aguda, o lo que se conoce como talcosis.

Durante más de 50 años se ha hecho publicidad del uso del polvo de talco en la mujer como un remedio ideal para evitar el mal olor. Los polvos de talco por sí solos no ocasionan problemas, el riesgo está en hacer un uso continuado e intenso de ese mineral.

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Cómo hacer polvos desodorantes sin talco

Para evitar recurrir cada día a los polvos de talco para reducir el olor de los pies, te recomendamos que pongas en práctica este sencillo remedio. En él, hemos sustituido los polvos de talco por maicena o harina de maíz. Se trata de una alternativa segura y confiable.

Ingredientes para los polvos desodorantes

Aceite de árbol de té para hacer polvos desodorantes

  • 25 g de maicena o almidón de maíz
  • 15 g de bicarbonato de sodio
  • 3 gotas de aceite esencial de árbol del té
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda

Como ves, son ingredientes fáciles de conseguir. Uno de los más importantes es el aceite esencial de árbol del té. Lo encontrarás en perfumerías especializadas o en tiendas naturales. El aceite de árbol del té es muy utilizado en medicina natural por todas estas razones:

  • Es el mejor antiséptico natural que existe, actúa como bactericida, antifúngico y antiviral.
  • Es un antiinflamatorio y desodorante muy efectivo.
  • Si tenemos la piel muy sensible puedes diluirlo con 5 gotas de agua.

Por su parte, el bicarbonato de sodio es también una opción natural muy adecuada para servirnos como desodorante. Es económico, práctico y sin efectos secundarios.

El único elemento que es posible que te haya sorprendido es, sin duda, la maicena. La harina de maíz actúa de una forma muy similar a los polvos de talco: absorbe, trata, suaviza y reduce el olor.

  • La harina de maíz se utiliza también para elaborar champús en seco caseros que nos sirven para absorber la grasa del cabello y lucirlo más brillante con un solo cepillado.
  • Nos va a ser muy útil como desodorante y relajante de los pies, ahí donde el aceite de lavanda nos va a relajar los músculos y esa tensión que solemos acumular al cabo del día en esta parte del cuerpo.

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Preparación de los polvos desodorantes

Pies cansados

Hacer estos polvos desodorantes es muy sencillo, y para ello solo necesitaremos un bol o cuenco de crital.

  • Vierte la harina de maíz y mezcla con el bicarbonato de sodio.
  • Una vez bien mezclados, añade los aceites esenciales.
  • Si tus pies son muy sensibles, tal y como te hemos indicado antes, no dudes en añadir 5 gotas de agua para que con ello la intensidad antiséptica del árbol del té se suavice.
  • Remueve bien todos los ingredientes con ayuda de una cuchara. Verás que el olor es muy agradable, además de refrescante.
  • Es importante guardar estos polvos desodorantes en un frasco de cristal bien cerrado.

Aplícate los polvos cada mañana con los pies limpios. Verás como llegas a la tarde con una sensación de frescura y comodidad muy agradable, y sin ese mal olor tan molesto.

Además, pueden utilizarlo tanto adultos como niños. En este último caso, siempre será mejor que diluyamos el contenido con esas 5 gotitas de agua. Es natural, económico y eficaz. ¿Te animas a prepararlo hoy mismo?