¿Por qué es bueno el estilo de vida activo para el cerebro?

11 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la neuropsicóloga Marisa Fernández
Diversos estudios han demostrado la importancia del ejercicio físico para una buena salud cerebral. Descubre cómo el deporte puede ayudarte a mejorar la memoria.

A lo largo de un día, el ser humano realiza un sinfín de actividades que consumen recursos y energía. Muchas veces, se está tan cansado a nivel físico que uno se olvida del otro gran damnificado: el cerebro. Y es que, ¿qué implica el estilo de vida activo para el cerebro? La respuesta es más sencilla de lo que parece.

Basta con dedicar unos minutos del día a uno mismo para proteger la reserva cognitiva, tan necesaria para la protección ante futuros daños cerebrales. Por ejemplo, los sudokus, los crucigramas, la lectura, los videojuegos e incluso programas concretos de entrenamiento cerebral a través de juegos online pueden ayudar a mantenerse ágiles mentalmente.

La importancia del ejercicio físico

Muy pocas veces se ha planteado el ejercicio físico como vía de mejora del rendimiento cognitivo. No obstante, existen cada vez más investigaciones, como esta realizada por la Universidad de Santiago de Chile, que demuestran las ventajas de mantener un estilo de vida activo en el desarrollo de estas capacidades.

Es recomendable empezar cuanto antes. En este estudio de la Universidad de Granada en 2015 se describe cómo los niños que hacían más ejercicio físico rendían mejor en el colegio, especialmente en tareas de matemáticas o de creatividad.

Al mismo tiempo, estos hallazgos se han relacionado con cambios en el cerebro. Sobre todo, en el nivel de volumen cerebral de zonas que participan en la memoria y el procesamiento de la información.

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Que no cunda el pánico

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No importa que una persona sea sedentaria, siempre se está a tiempo de ayudar al cerebro. Esta otra investigación de la Universidad de Granada explica que el ejercicio físico en los adultos mayores también tiene efectos positivos en lo que se conoce como funciones ejecutivas. Éstas incluyen la capacidad de planificación, la de inhibición o la habilidad para hacer varias cosas simultáneamente.

De la misma forma, la investigación concluye que el grado de actividad física parece favorecer a los participantes en el estudio, en cuanto a su capacidad para resolver conflictos y monitorizar los errores. Todo ello, acompañado por una mayor actividad en las áreas frontales y parietales del cerebro, así como con una menor activación de la corteza cingulada anterior.

En un estudio realizado en 2010 por la Universidad de Illinois se demostró, además, que el fitness aeróbico producía cambios en la forma en que se conectaban entre sí las áreas cerebrales, tanto la red neuronal por defecto (mientras se está en reposo) como entre zonas prefrontales de ambos lados del cerebro cuando se realiza un ejercicio mental ejecutivo.

Por otra parte, esta investigación realizada por la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (Brasil) afirma que, al envejecer, incluso un breve intervalo de ejercicio moderadamente intenso es suficiente para aumentar la actividad en el área dorsolateral izquierda (lateral y exterior) de la corteza prefrontal cuando se realiza una tarea que implica inhibir un comportamiento automático y realizar otro nuevo.

Beneficios del estilo de vida activo para el cerebro

Familia realizando actividad fisica

Tal y como afirma el último estudio, parece ser que el ejercicio físico también posibilitaría una activación extra del mismo área en el lado derecho, que compensaría los cambios asociados a la edad. El ejercicio aeróbico podría aumentar el volumen de una estructura cerebral relevante relacionada con la memoria: el hipocampo. Además, al mismo tiempo, mejoraría el rendimiento en la tarea de aprendizaje y recuerdo de la información.

Otros estudios, como el publicado por la Dra. Karin de Moura, describen cómo parece indicar que el factor neurotrófico derivado del cerebro se aumenta con el ejercicio físico y  cómo podría jugar un papel relevante sobre la función mental.

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Recomendaciones generales

Un estilo de vida activo para el cerebro tiene múltiples beneficios. No solo permite mantenerse en forma y con un buen tono muscular, sino que activa el proceso cognitivo. Con ello, se contribuye a conservar el estado de uno de los órganos más cruciales: el cerebro.

De la misma forma, es importante recalcar que no solo basta con hacer deporte de manera regular. También es imprescindible mantener una alimentación sana y equilibrada, al igual que una hidratación correcta (de 4 a 6 vasos de agua al día).

Para finalizar, ante cualquier duda relacionada con el seguimiento de buenos hábitos o problemas de índole sanitario, lo mejor es acudir al médico.

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    Mens sana in corpore sano, pero ¿por qué?