¿Por qué es importante comer cada día alimentos crudos?

Tanto las frutas como las verduras crudas conservan todos sus nutrientes y vitaminas intactas, mientras que si las cocinamos pueden perderlos. Es importante que sean de cultivo ecológico para evitar riesgos

La mayoría de los nutricionistas destacan, como primer punto en cualquier dieta equilibrada, comer frutas y vegetales cada día.

No obstante, también es fundamental destacar que una parte importante deberían ser crudos por múltiples motivos que benefician a nuestro organismo.

En este artículo te explicamos cuáles son las propiedades saludables de los alimentos crudos y de qué manera podemos ayudarnos para incorporarlos en nuestros menús de cada día.

Son más nutritivos

(Foto: Davey Gonzalez)

La época en la que más nos apetece comer frutas y verduras crudas es cuando hace calor, ya que resultan muy refrescantes. No obstante, debemos comerlas durante todo el año ya que, en su forma natural, nos aportan una gran cantidad de nutrientes.

En general, estos se pierden en gran medida durante la cocción, por culpa de las altas temperaturas a las que las sometemos.

Si conseguimos frutas y verduras ecológicas o lo más naturales posibles y, además, las lavamos bien, podemos consumirlas en muchos casos incluso con su peladura. Así incrementaremos la cantidad de vitaminas y minerales que nos aportan.

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Aumentan la vitalidad

Una de las principales características de los alimentos crudos es su alto contenido en antioxidantes.

Estos nutrientes son imprescindibles para prevenir el envejecimiento celular, tanto para combatir las enfermedades agudas, crónicas y degenerativas como para tener un aspecto joven.

Además, estas sustancias nos aportan mucha vitalidad y son el mejor remedio para luchar contra el estrés, el cansancio, el agotamiento físico y mental, etc.

No hay mejor manera para empezar el día con energía que consumiendo alimentos crudos. ¡Pruébalo!

Son muy saciantes

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Las frutas y vegetales crudos son muy ricos en agua y fibra, que son los dos elementos fundamentales para aumentar la saciedad y quitar el hambre sin sacrificios.

Por este motivo, si nos acostumbramos a incluir en cada comida una ensalada o una manzana, notaremos como podemos reducir las cantidades de los otros platos y mejorar, de paso, la digestión general.

No contienen nada añadido

Hoy en día casi todos los alimentos que han sido ya cocinados o procesados contienen cantidades difíciles de controlar de todo tipo de añadidos perjudiciales: azúcar, edulcorantes, sal, grasas hidrogenadas, colorantes, saborizantes, así como todo tipo de aditivos.

Estas sustancias producen una toxicidad gradual y progresiva en nuestro organismo que empeora nuestra calidad de vida y, a la larga, es causa de enfermedades.

Si nos comemos una fruta ecológica certificada y bien lavada, sabemos que esa fruta es lo único que estamos comiendo.

Descubre los germinados

Brotes caseros

Las semillas germinadas son uno de los ejemplos más saludables de cómo los alimentos crudos nos pueden aportar una gran cantidad de nutrientes sin hacernos aumentar de peso. Además, nos ayudan a regular las carencias nutricionales que sufrimos (falta de calcio, de hierro, etc.).

Las semillas germinadas de alfalfa, girasol, lentejas, brócoli, etc. se pueden comprar ya preparadas, pero son caras y tienen una vida corta.

Lo más recomendable es prepararlas en casa, ya que solamente tenemos que mantener la semillas con humedad (sin demasiada agua y evitando que se sequen) durante unos días, según la temperatura que haya.

Podemos usar un germinador, o bien un bote y un algodón o trapo que nos permita mantener la humedad.

Salsas crudiveganas

Muchos alimentos que solemos cocinar también podemos usarlos de forma cruda para elaborar deliciosas salsas y cremas para acompañar nuestros platos. De este modo estaremos comiendo alimentos crudiveganos casi sin darnos cuenta.

Te proponemos algunas ideas:

  • Salsa pesto con verdes (rúcula, albahaca, perejil, orégano, berros), frutos secos y aceite de oliva.
  • Salsa de tomate rallado con ajo picado, aceite de oliva y sal marina.
  • Salsa de jugo de naranja y mostaza natural.
  • Crema de aguacate con un toque de cayena.
  • Crema de champiñones crudos y aceite de coco.

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Jugos y batidos deliciosos

La manera más sencilla para consumir una buena ración de crudos cada día consiste en empezar la mañana con un buen batido o licuado preparado en casa con frutas y verduras de estación.

Algunas, como la manzana, la pera, el limón, el apio, el jengibre o la zanahoria, las podemos encontrar casi todo el año y, además, combinan a la perfección.

También podemos optar por un jugo vegetal al estilo gazpacho, refrescante y ligero, con tomate, pepino, pimiento, ajo, cebolla, aceite y sal.