¿Por qué es importante desayunar?

Yamila Papa 25 agosto, 2013
Después de toda la noche nuestro organismo necesita nutrientes para ponerse en marcha y rendir adecuadamente, ya que los niveles de las diferentes sustancias cerebrales dependen de nuestra alimentación

En los tiempos actuales, es común levantarse con el tiempo justo antes de salir de casa a cumplir con actividades y obligaciones. Cada vez menos familias se toman quince o veinte minutos para desayunar correctamente.

Algunos beben un simple café rápido, otros salen a la calle en ayunas. Sin embargo, comer bien en las mañanas aporta muchos beneficios al cuerpo para afrontar la jornada.

Las primeras horas del día son las esenciales

Cuando recién nos levantamos, más allá de tener sueño o no estar despabilados, el cerebro comienza a enviar señales a todo el cuerpo para comenzar a trabajar. Los niveles de las sustancias cerebrales dependen de nuestra alimentación. El desayuno permite despertarnos, estar alertas y responder de manera más inteligente a los estímulos. Se precisan carbohidratos y proteínas para desarrollar esta misión.

Si bien esto puede variar entre las personas, el momento de mayor concentración y atención es durante la mañana, antes del mediodía. Esto también dependerá de los alimentos que se hayan consumido. El cuerpo precisa azúcar para activarse, ya que durante el sueño los niveles permanecen bajos. Hay que tener cuidado de la cantidad, porque una gran ingesta produce muchas enfermedades y dolencias.

¿Por qué es importante desayunar?

Se ha demostrado que los niños que no desayunan correctamente no tienen un buen desempeño escolar, que tardan en aprender y tienen un “retraso” con respecto a los que si ingieren alimentos por la mañana. Lo mismo ocurre con los adultos en su trabajo o estudio.

Lo esencial del desayuno es la variedad. En algunas culturas se acostumbra comer con mucha grasa y azúcares desde temprano (como por ejemplo en Estados Unidos o en los “desayunos continentales o buffet”), y en otras, sólo frutas y zumos (como en Cuba y otros países de Centroamérica) sin embargo, es mejor calidad que cantidad.

Un desayuno puede estar compuesto de todos aquellos alimentos que nos gusten, como ser: zumo de frutas natural (naranja, pomelo, manzana), café con leche, té, yogur con cereales, tostadas con mermelada, galletitas, sandwich de jamón y queso, panificados, pastelería, etc. Entonces, lo que se debe tener en cuenta es la cantidad de lo que se ingiere y sobre todo, las necesidades de cada uno.

No es aconsejable dejar de desayunar cuando se está haciendo dieta para adelgazar, porque por el contrario de lo que se cree, es contraproducente. Esto quiere decir que todos, sin excepción deben comer a la mañana antes de salir del hogar. Cuanto más variado y equilibrado sea el menú, mejor aún. Con el correr del día, ir disminuyendo las ingestas y en la cena comer lo menos posible para mantenerse saludable.

Imagen cortesía de MarkTristan

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