¿Por qué es importante realizarse la citología?

14 mayo, 2014
Cuando se empieza a tener una vida sexual activa es conveniente realizarse una citología al año para prevenir la posible aparición de células anormales que puedan suponer un riesgo para la salud

La citología o test de Papanicolaou es una prueba que el ginecólogo realiza a las mujeres para analizar el estado de las células o paredes del cuello del útero y detectar posibles enfermedades a tiempo, concretamente el cáncer de cérvix.

En este artículo explicamos en qué consiste la citología, cómo se realiza y por qué es importante que la realicemos periódicamente, así como la relación entre el Virus del Papiloma Humano y el cáncer de cérvix.

¿En qué consiste?

En este examen se toma una pequeña muestra de tejido de la parte más baja del útero con un cepillo y con la ayuda de un espéculo y una espátula. Esta muestra posteriormente será analizada en el laboratorio para descartar la presencia de células anormales.

La prueba suele ser molesta, pero no dolorosa, y es importante estar relajadas para que sea lo menos molesta posible.

¿Por qué debemos hacerla?

La citología nos permite diagnosticar a tiempo cualquier tipo de anomalía en las células o paredes del cuello del útero, y una de sus grandes ventajas es la posibilidad de detectar lo antes posible un cáncer de cuello uterino en sus fases iniciales.

Conviene hacerla como muy tarde a partir de los 21 años, o bien después de la primera relación sexual, con la regularidad de una vez al año o la que nuestro ginecólogo nos indique, según nuestro caso y edad.

Si se detectara alguna anomalía en el laboratorio se necesitarían pruebas adicionales, que determinaría el ginecólogo según los resultados de la citología vaginal, los antecedentes de anteriores citologías y factores de riesgo a padecer cáncer de cérvix que veremos a continuación.

Sobre el cáncer de cérvix

Como hemos comentado, el objetivo principal es descartar la existencia de células cancerosas o precancerosas en la parte inferior y estrecha del útero, conocida como cérvix. En la mayoría de los casos, este cáncer está asociado al virus del papiloma humano (VPH), el cual se contagia por vía sexual. Este virus ocasiona cambios en las células que pueden transformarse en células malignas y tumores más adelante. Estos tumores conviene tratarlos lo antes posible para evitar que invadan otros tejidos y órganos.

En cambio, en otros casos pueden aparecer tumores pero benignos, en forma de pólipos, quistes o verrugas genitales.

También es importante destacar que muchas mujeres han sido contagiadas por el VPH en algún momento de sus vidas, y que eso no significa que se vaya a padecer un cáncer. Sólo en los casos en que la infección es permanente, no desaparece, podría ocasionar un cáncer de cérvix en algunas mujeres.

También influirán en ello otros factores de riesgo, como por ejemplo:

  • Consumo habitual de tabaco
  • Padecer VIH o bien tener un sistema inmunitario debilidado
  • Tratamiento prolongado a base de pastillas anticonceptivas
  • Tener antecedentes familiares que hayan sufrido éste u otro cáncer
  • Haber dado a luz más de tres veces
  • Alimentación excesivamente acidificante
  • Exposición continuada a entornos o productos tóxicos

mujer fumando Tonino Donato

Sobre la vacuna del VPH

En los últimos años se ha dado a conocer la vacuna contra el VPH, la cual se recomienda a las niñas a partir de los nueve años. En muchas escuelas se están vacundando a las niñas de esas edades.

Sin embargo, ha habido casos de reacciones leves y graves a esta vacuna y todavía no se conocen sus efectos a largo plazo, y por ello se recomienda valorarlo con prudencia y según cada caso.

En todo caso, la citología es también una manera de prevenir el cáncer de cérvix, y si la realizamos habitualmente también podremos prevenir así daños mayores.

Recomendaciones previas a la citología

  • En las horas anteriores a la citología se recomienda no realizar duchas vaginales, mantener relaciones sexuales o usar tampones.
  • No se puede realizar la citología mientras dure la menstruación, pero si nos viene repentinamente justo antes de la prueba consultaremos con el ginecólogo antes de anularla.
  • Siempre deberá comentarse al ginecólogo la posibilidad de estar embarazada si así lo cree la paciente
  • Al ginecólogo deberemos comentarle previamente cualquier medicación o tratamiento que estemos realizando.
  • Se recomienda orinar antes de realizar la prueba.
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