¿Por qué hablamos dormidos?

Yamila Papa 17 noviembre, 2016
Es importante tener en cuenta que cuando hablamos dormidos las palabras forman parte de nuestro subconsciente y no tiene por qué tener sentido ni relación con hechos reales

¿Te han dicho alguna vez que mientras dormías hablabas? ¿Te han asegurado que durante el sueño incluso puedes mantener conversaciones con quienes te rodean o por teléfono?

¿Quieres saber por qué hablamos dormidos? En este artículo se los contamos.

Hablar dormido: ¿habré dicho algo vergonzoso?

Hablar dormido

Cuando alguien que ha dormido en la misma habitación que nosotros nos dice la frase “hablas mientras duermes” la primera reacción que tenemos es la de: “No es cierto” y la segunda “¿habré dicho algo fuera de lugar?”.

Tal vez, en tercer lugar, quieras saber por qué lo haces. La buena noticia es que hay una explicación científica para ello.

Hablar cuando duermes no es algo extraordinario. Los discursos nocturnos son inconscientes y, en la mayoría de los casos, se trata de simples declaraciones o frases sin sentido que duran un par de segundos.

Aunque, por supuesto, hay excepciones de personas que pueden hablar y hablar en varias ocasiones cada noche.

Esta situación es más habitual de lo que pensamos, sobre todo en los niños y adolescentes.

Depende de varios factores como, por ejemplo, si hemos tenido un día muy complicado, nos sentimos agobiados o no nos animamos a decir aquello que sentimos.

Sin embargo, cuando somos adultos o ancianos y hablamos dormidos todas las noches (o demasiado seguido) pasa a considerarse como un trastorno del sueño.

Este puede deberse a una exposición prolongada al estrés, la tensión y el cansancio, tanto físico como mental. Otros problemas relacionados son el rechinamiento de dientes y el sonambulismo.

No olvides leer: Datos que no conocías sobre el estrés

Somniloquia: el síndrome de hablar dormidos

Dormir

Este trastorno, también conocido como noctilalia, es otro de los cambios que se producen en nuestra conducta durante las horas de sueño.

No es peligroso, no se considera un problema con consecuencias psicológicas ni médicas y tampoco provoca inconvenientes en quienes lo padecen (a excepción de hacer una declaración importante mientras duermes).

Simplemente podría considerarse como una característica propia de una persona al dormir.

La somniloquia sucede en dos momentos del descanso. Primero durante la fase MOR (Movimiento Ocular Rápido, también conocido como REM por sus siglas en inglés) y después en la fase NO-MOR.

En la primera las neuronas trabajan de manera muy parecida a cuando estamos despiertos. Por ello lo que sucede en esta etapa se conoce como “sueño paradójico”, ya que las experiencias oníricas se desarrollan con mayor intensidad.

En la etapa REM, a su vez, se provoca una ruptura en el discurso del sueño. Esto quiere decir que la boca, la garganta y las cuerdas vocales (que permanecían inactivas) “se encienden” y trabajan algunos segundos.

Es entonces cuando aquellas palabras que estamos pronunciando en el sueño se dicen “en voz alta”.

Por su parte, en la etapa NO-REM, cuando hablamos dormidos se debe a los sueños transitorios.

Esto es así porque nos encontramos semidespiertos y los mecanismos de vigilia nos permiten hablar.

A diferencia de lo que sucede cuando estamos despiertos al 100% es que las palabras o frases que podemos decir en esta fase carecen de sentido.

¿Qué hacer si hablamos dormidos?

Qué hacer si hablamos dormidos

Si estamos en pareja o compartimos la habitación con algún familiar, es probable que estas personas intenten descifrar qué queremos decir o entender nuestras palabras.

Sin embargo, podría decirse que esto es un causa perdida. ¿La razón? ¡No somos conscientes de lo que decimos!

El contenido del discurso es azaroso en su totalidad y dura muy pocos segundos. Pueden ser palabras sueltas, balbuceos o cosas relacionadas con nuestras experiencias diurnas (de ese mismo día o del pasado).

Es preciso entonces comprender que se trata de una manifestación inconsciente que no tiene por qué guardar relación con nuestros pensamientos o sentimientos “despiertos”, al igual que sucede con los sueños.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo entrenar el cerebro para dormir en un minuto

Así, tanto los que hablan dormidos como quienes los escuchan no deben preocuparse ni darle demasiadas vueltas al asunto.

Estas palabras son fragmentos de cosas que hemos vivido quizás esa misma jornada, o tal vez hace dos semanas o el año anterior. ¡No sabemos en qué momento el cerebro las saca a la luz!

La somniloquia no es un problema grave que requiera tratamiento psicológico. La única preocupación que podemos tener al hablar dormidos es si decimos alguna cosa embarazosa, que nos comprometa o nos meta en problemas.

Dormir

Si tenemos una pareja con sueño ligero quizás pueda generar un inconveniente. No obstante, esto también sucedería si roncásemos o tuviésemos una pesadilla y el otro se despertara.

Igualmente si el fenómeno aparece de forma abrupta después de los 25 años y se repite varias veces a la semana, sería bueno que consultásemos con un especialista.

Puede deberse a algún miedo, problema emocional o una dosis de estrés demasiado elevada.

Entre los tratamientos más usados para la somniloquia grave o crónica podemos incluir hábitos relajantes antes de ir a la cama como:

  • Darse una ducha caliente
  • Escuchar música clásica
  • Leer un cuento

Para evitar hablar dormido es necesario evitar:

  • El consumo de alcohol o refrescos
  • El ejercicio después del atardecer
  • Las películas o noticieros que puedan acelerar nuestra actividad cerebral (por ejemplo, si son de terror).

REFERENCIAS

https://lamenteesmaravillosa.com/por-que-hablamos-en-suenos/

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