¿Los médicos recomiendan tomar vino tinto?

21 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante
Los antioxidantes que contiene el vino pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares porque aumentan los niveles de colesterol 'bueno' y provocan un efecto protector de las arterias.

Cada día aparecen artículos y publicaciones que hablan de los múltiples beneficios de tomar vino tinto. Sin embargo, la mayor parte de estos estudios no están avalados científicamente, y no aportan una verdadera fuente de información, lo que puede terminar por desinformar a la persona.

Tal como explican los profesionales de Fundación Española del Corazón, los antioxidantes que contiene el vino pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares porque aumentan los niveles de colesterol ‘bueno’ y provocan un efecto protector de las arterias.

Pero hay que tener mucho cuidado con esto, puesto que un consumo excesivo puede tener consecuencias muy graves para la salud.

A continuación desarrollamos esta idea, explicando cómo puede incidir el vino en el organismo.

¿Qué hace tan bueno a este vino?

El vino tinto contiene una sustancia (presente en las uvas rojas) que se llama resveratrol químico y que parece ser que contribuye a retardar el proceso inflamatorio del cuerpo, retrasando así temas tan importantes como:

  • Envejecimiento en general e incluso en aspectos cognitivos.
  • Actúa como protector cardiovascular.

Existen algunos alimentos que tienen gran cantidad de antioxidantes, entre ellos el vino y el té verde. Lo más interesante es que las investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Leeds, Inglaterra, concluyen que estos antioxidantes retrasan los signos de la edad  y también ayudan en la lucha contra enfermedades como el Alzheimer.

Beneficios de tomar vino tinto

Como mencionábamos anteriormente, pequeñas cantidades de vino pueden ayudar a incrementa el colesterol HDL (bueno). Sus características como antioxidante evitan la oxidación del colesterol (LDL) malo.  Además, como lo destaca una publicación del European Journal of Clinical Nutrition, ayuda a aumentar la presencia de colesterol bueno hasta en un 16%.

Recientemente, la Asociación Americana del Corazón explicaba cómo diferentes investigaciones han podido asociar durante las últimas décadas el consumo moderado de alcohol con un menor número de muertes por enfermedades del corazón.

Estos estudios están enfocados en la incidencia del vino tinto, rico en flavonoides, un elemento que proporciona un efecto vasodilatador, beneficioso para las arterias, además de taninos y polifenoles, presentes en las semillas y la piel de la uva. Estos elementos funcionarían como antioxidantes contra unas moléculas conocidas como radicales libres.

Por otro lado, el vino también puede mejora los síntomas asociados a las várices, a la par que ayudar a retrasa el envejecimiento.

Usos del vino en el pasado

El vino y sus efectos sobre la salud son un tema de controversia y estudio continuo. Es innegable que el vino ha tenido una importante trayectoria en el pasado como medicación, como antiséptico para curar heridas, para favorecer digestiones e incluso se planteaba la conveniencia de tomar vino tinto a falta de agua potable.

Obviamente hay muy buenas razones para tomar vino tinto con frecuencia, pero como todo en esta vida, con moderación. En todo caso, siempre será recomendable consultar toda duda relacionada con la salud con un profesional, sobre todo si está relacionada con temas sensibles como es la cardiología.

  • GAWEL, R. (1998). Red wine astringency: a review. Australian Journal of Grape and Wine Research. https://doi.org/10.1111/j.1755-0238.1998.tb00137.x
  • Jackson, R. (2008). Wine Science: Principles and Applications. Academic Press. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-373646-8.50004-4
  • Nijveldt, R. J., Van Nood, E., Van Hoorn, D. E. C., Boelens, P. G., Van Norren, K., & Van Leeuwen, P. A. M. (2001). Flavonoids: A review of probable mechanisms of action and potential applications. American Journal of Clinical Nutrition. https://doi.org/10.1116/1.573519