¿Por qué no hay que quedarse en pijama si trabajas desde casa?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Montse Armero
El teletrabajo ha forzado a muchas personas a cambiar sus hábitos. En este artículo te explicamos por qué cuidarse por fuera es una excelente manera de gestionar mejor la situación.

El teletrabajo nos ha obligado a cambiar nuestros hábitos casi de un día para otro. Nuestra mente estaba acostumbrada a tener un horario impuesto y una rutina y, por ello, es posible que no sepamos cómo ajustarnos a la nueva realidad. ¿Sabes que no es adecuado quedarse en pijama cuando se trabaja desde casa?

Es fácil asociar quedarse en casa con no mantener unas rutinas, como no vestirnos con ropa de calle como solíamos hacer para ir a trabajar fuera. Esto se debe a que los antiguos horarios que solíamos mantener han desaparecido. No obstante, es clave continuar con los hábitos que sí podemos mantener. Ello nos transmitirá calma y seguridad para cumplir con todas las tareas.

¿Por qué puede perjudicar quedarse en pijama todo el día?

Quedarse en pijama no es algo negativo per se. Si en nuestra rutina habitual un día no salimos a la calle y holgazaneamos por casa en pijama, no tiene mayores consecuencias. Al día siguiente volvemos a la normalidad y la situación es simplemente anecdótica.

pareja en casa en el confinamiento

Sin embargo, si trabajas desde casa, no es un momento puntual. Quedarse en pijama durante semanas envía al cerebro un mensaje negativo. Es como si le dijéramos que es hora de dormir o de no hacer nada, día tras día.

Por ello, es necesario que cada día nos forcemos a seguir una serie de hábitos que nos hagan diferenciar los momentos del día. Así, habrá un tiempo para trabajar o estudiar, comer, realizar actividad física, descansar y también un tiempo para cuidar de nuestro aspecto físico.

Dedicar un espacio a nuestra apariencia puede parecer algo totalmente secundario, pero hacerlo contribuirá a que nos sintamos mejor con nosotros mismos, y solo por eso es importante.

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¿Qué rutinas debemos mantener para vernos mejor?

Las rutinas que decidamos seguir cuando trabajamos desde casa dependerán en gran parte de cómo sea nuestra jornada actual. En todo caso, todos deberíamos seguir unas pautas mínimas:

  • Ducharse diariamente. El aseo diario activa nuestro metabolismo y mantiene nuestra piel limpia. Además, nos ayuda a despejarnos por la mañana y nos relaja si lo hacemos por la noche.
  • Cambiarse de ropa. Es importante utilizar la indumentaria adecuada para cada ocasión aunque permanezcamos en casa. De ese modo, le enviamos a nuestra mente un mensaje concreto: «ahora es momento de estar activos, toca realizar deporte o es hora de descansar».
  • Peinarse y acicalarse. Cada uno en la medida que se sienta bien: desde un nuevo peinado, arreglarse las uñas, hidratarse la piel o utilizar maquillaje. Un buen aspecto físico nos ayudará a mantener un buen estado de ánimo.
  • Lavarse los dientes después de cada comida. Además de ser un hábito imprescindible para nuestra salud física, la higiene dental nos transmite la sensación de que nos estamos cuidando, y eso también tiene una repercusión positiva en nosotros.
Familia en el salón de su hogar

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Recomendaciones finales para trabajar desde casa

Al principio, el teletrabajo puede resultar complicado. Debemos aprender a gestionar mejor el tiempo para que la jornada sea productiva, sin acabar trabajando más horas de las necesarias. Aunque en algún momento nos acostumbraremos a ser más flexibles y a priorizar tareas, es evidente que lleva tiempo establecer nuevas rutinas.

Por ello, debemos establecer nuevos horarios que se ajusten lo más posible a la normalidad de un trabajo fuera de casa. Entre estos horarios y rutinas están cuidarnos tanto como podamos y evitar quedarse en pijama todos los días. Además de que nuestro cuerpo nos lo agradecerá, nuestra mente se verá especialmente beneficiada.

Sentir que nos cuidamos por fuera puede parecer algo superficial. Sin embargo, es una forma sencilla y eficaz de demostrar que nos queremos y que nos sentimos a gusto en nuestra piel. Y, cuando se pasa mucho tiempo dentro de casa, este es uno de los mejores mensajes que podemos enviarnos a nosotros mismos.

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