¿Por qué las personas no deberían beber leche de vaca?

Daniela Echeverri Castro · 3 diciembre, 2019
Ahora la industria cárnica y de lácteos se beneficia económicamente con estas técnicas de crianza artificial, pero los consumidores sufren las consecuencias de estas alteraciones.

La leche de vaca es uno de los alimentos más populares y consumidos en todo el mundo, pues desde hace cientos de años está considerada como parte básica de la dieta de toda persona. Es cierto que este alimento contiene algunos nutrientes esenciales para el organismo, como es el caso del calcio. Sin embargo, recientes estudios han determinado que existen vinculaciones entre la incorporación temprana de la leche de vaca con algunas enfermedades crónico-degenerativas en población infantil, como por ejemplo, la diabetes y la obesidad.

¿Por qué se dice que el consumo de leche de vaca puede afectar la salud?

Tal y como ocurre con otros alimentos, las opiniones sobre las bondades o peligros de la leche de vaca están divididas. Para muchos, es exagerado considerar que un alimento tan popular y consumido pueda ser dañino para la salud. Ya que, durante muchos años, las personas la han hecho parte de su dieta. Sin embargo, esto tiene una explicación que debería ser considerada por todos los consumidores.

Según la creencia popular, hacía el año 1800, una vaca producía alrededor de dos litros de leche al día. Sin embargo, todo empezó a cambiar en el año 1960, cuando empezaron a utilizarse procesos de modificación artificial en la crianza de las reses. De esta manera, pasaron de producir 2 a 9 litros de leche al día.

Leche descremada

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Esta cantidad de leche fue incrementándose con el paso de los años. Hoy en día, se utilizan técnicas de crianza artificial que incluyen el uso de antibióticos, selección genética de la cría, cambio de alimentación y uso de hormonas de crecimiento, las cuales aumentan la producción de carne y leche en cantidades sorprendentes.

La industria ha tratado de conservar el secreto, pero las investigaciones han revelado que todas estas técnicas y alteraciones tienen efectos negativos en la salud de los consumidores. De hecho, una reciente investigación de la Universidad de Harvard confirmó muchos de los peligros que se venían sospechando sobre el consumo de la leche de vaca.

10 razones por las que la leche de vaca es perjudicial para la salud

A continuación, algunas razones de peso que se incluyen en el estudio para no consumirla:

Leche

La leche de vaca reduce el hierro en el organismo

La leche de vaca reduce las cantidades de hierro en los niños. La Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publicó en 1993 un informe en el que indicaba que ningún niño debería beber leche de vaca antes de los 18 meses. Además, la leche de vaca contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y vitamina E.

Contiene caseína

La leche contiene una proteína llamada caseína, que se utiliza para elaborar el pegamento y que en muchos niños puede provocar inflamación de los tejidos blandos. Estos tejidos se encuentran en zonas como la garganta, cavidades nasales y senos paranasales. Si estos se inflaman, el niño puede tener dificultades para respirar.

Relacionada con enfermedades crónicas

El consumo de leche de vaca y productos derivados está relacionado con varias enfermedades como diabetes, esclerosis múltiple, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn y hasta cataratas. Aunque no hay evidencias concluyentes, en este sentido. 

Contiene antibióticos

La leche de vaca contiene cantidades anormales de antibióticos, los cuales provienen del proceso de crianza de la vaca. Esta cantidad de antibióticos contribuye a que las bacterias se hagan más resistente a ellos. Por lo que, una vez en el cuerpo, son más difíciles de combatir en casos de enfermedades graves.

Contiene hormonas

Conviene tener claro que la leche de vaca y sus productos derivados contienen múltiples tipos diferentes de hormonas sintéticas- entre otras, esteroideas, adrenales y sexuales- las cuales se unen a otros tóxicos que pueden causar enfermedades degenerativas. Aún faltan investigaciones que corroboren estas afirmaciones.

La leche de vaca tiene grasa

leche de vaca contiene grasa

La leche tiene cantidades de grasa muy elevadas que pueden llegar a aumentar el colesterol y el riesgo de obstrucción arterial en personas jóvenes.

No es asimilable por nuestro sistema digestivo

La leche de vaca está diseñada especialmente para el sistema digestivo de los bovinos. Cuando las personas consumen leche de vaca, están ingiriendo componentes que perturban la digestión y que afecta la absorción de nutrientes presentes en la dieta.

Relacionado con alergias

El consumo de leche de vaca está asociado con el mayor caso de alergias y sensibilidades. Se ha demostrado que afecta el comportamiento, sueño, concentración e incluso puede provocar enuresis. No hay evidencias científicas que lo avalen.

Asociada con el cáncer en hombres

La leche de vaca puede estar asociada con el cáncer de próstata. Sobre todo y especialmente si se consumen 3 vasos al día o más. En el caso de las mujeres, los riesgos de cáncer de ovario pueden incrementarse hasta el 66%. Es necesario asegurar que no hay evidencias científicas que lo corroboren, por lo que hacen falta estudios más concluyentes.

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Predispone al asma

Gracias a la caseína presente en la leche, se cree popularmente el organismo produce histamina y, después, moco. Por esta razón, se relaciona el consumo de leche de vaca y sus derivados con el asma.

Conclusiones

En conclusión, se recomienda consumir leche enmarcada en una alimentación sana y equilibrada. Además, se recomienda practicar algún tipo de deporte o actividad física. No obstante lo anterior, lo más recomendable es hacerse revisiones y chequeos médicos periódicos y contar la opinión de expertos nutricionistas.

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