¿Por qué puede resultar peligroso tatuarse?

17 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Los tatuajes forman parte de la estética personal y la historia de vida de muchas personas. Se trata de una decisión permanente que debe plantearse con mucha responsabilidad, desde el primer momento.
 

Tatuarse es una práctica muy común en la actualidad. Y si bien es cierto que los locales de tatuajes cada vez son más responsables en lo que respecta al cumplimiento de las medidas de higiene respectivas, aún hay lugares en donde puede resultar riesgoso hacerse un tatuaje. 

Por ello, antes de tatuarnos ese diseño que tanto nos ha cautivado, deberíamos informarnos bien acerca del local, su reputación y su trato con la clientela. También deberíamos mirar con detenimiento el trabajo de los artistas (su portafolio) para ver si se ajustan al estilo que buscamos y en general conocer bien los servicios que ofrecen.

Ahora bien, hay que tener siempre en cuenta que no toda la responsabilidad corre por cuenta del local o el artista. De hecho, los clientes debemos aprender a cuidarnos la piel tanto durante la sesión de tatuaje como posteriormente para así reducir el riesgo de contraer una infección y sufrir todo tipo de complicaciones de salud.

Es peligroso tatuarse sin tomar responsabilidad

Tatuador haciendo un tatuaje a color.

 

Para tatuar, normalmente se utiliza una máquina eléctrica con agujas (que han de ser siempre desechables) que nos inyecta tinta de color en la capa inferior de la piel, la dermis. La capa superior o epidermis pierde la tinta con facilidad al producir escamas tras las heridas, de ahí que se utilice la capa interior.

 

Todo lo anterior quiere decir que para tatuar es necesario hacer una herida en la piel y rellenarla con tinta para ir haciendo el diseño. Y como cualquier herida abierta, es vulnerable a diversos agentes patógenos (bacterias, gérmenes, virus, etc.).

Si la máquina no está en buenas condiciones y además el artista no utiliza instrumentos desechables (aguja, guantes, algodones, etc.) para realizar el procedimiento, o simplemente no cuenta con ellos, el riesgo de contraer una infección (como la hepatitis, el tétanos y el VIH, entre muchas otras) aumenta considerablemente.

En función de lo expuesto anteriormente, tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

  • Si el tatuador no tiene los implementos necesarios, no utiliza guantes y “recicla” cualquier tipo de material, no hay que dejarse tatuar.
  • Si el estudio de tatuaje no está limpio y en condiciones, no hay que dejarse tatuar.
  • No es recomendable tatuarse en caso de sufrir de algún tipo de trastorno de la piel (psoriasis, dermatitis, etc.) sin antes consultar con el dermatólogo.
  • Hay que ir al estudio sabiendo de antemano las medidas de higiene que tendremos que cumplir antes, durante y después de la sesión de tatuaje.
  • Los tatuajes pueden producir diferentes complicaciones en la piel, como los como granulomas (granos rojos) y las cicatrices queloides; estas últimas pueden surgir repentinamente por la inflamación o reacciones alérgicas incluso años después de la realización del tatuaje. Por ello, no está de más consultar primero con un dermatólogo.
 
  • No es conveniente tatuarse sobre un lunar, ya que dificulta en gran medida los análisis de la piel en caso de que exista sospecha de melanoma

Ver también: ¿Es posible transmitir la hepatitis C con el sexo oral?

Medidas para evitar complicaciones

Alternativas al gel desinfectante
Lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos ayuda a inactivar los virus. Por eso, es una de las mejores opciones preventivas.

Como veníamos comentando, además de asegurarnos de que el estudio de tatuajes sea aseado y esté autorizado por los estamentos de salud, comprobar que se toman todas las medidas oportunas para evitar contagios. Por ejemplo:

  • Asegurarnos de que utilizan agujas nuevas desechables para cada nuevo cliente.
  • Confirmar que tiran a la basura después de su uso particular los pigmentos y bandejas utilizadas, ya que son otra fuente importante de infección.
  • Entre su maquinaria, el establecimiento debe contar con un autoclave, para esterilizar todas sus herramientas, y las superficies de trabajo deben limpiarse con desinfectante.
  • El tatuador debe lavarse las manos con jabón antibacteriano y usar guantes de látex desechables. No debe manipular la piel con las manos sucias jamás.
  • Al final del trabajo debe entregarnos una guía de cómo actuar para evitar infecciones y mantener el tatuaje intacto. Sería interesante conversar todos estos puntos antes de la contratación.
 
  • Es muy importante tener en cuenta la calidad de las tintas. A veces los tatuajes baratos salen caros a largo plazo porque después tenemos que recibir atención médica o incluso eliminarlos porque causaron complicaciones.
  • Hay que saber que las tintas y pigmentos se contaminan por diversas causas:
    • El uso de ingredientes contaminados al fabricarlas.
    • Procesos de manufactura que introducen contaminantes.
    • Prácticas antihigiénicas que contaminan las botellas de tintas.
    • El uso de agua no esterilizada para diluir las tintas.
    • El uso de tintas caducadas.

No hay que tatuarse sin pensarlo bien antes

Eliminar un tatuaje es costoso y doloroso y además, es muy posible que quede una cicatriz en el lugar donde estaba. Por ende, debemos tener MUY claro el diseño que queremos y el lugar donde vamos a hacérnoslo.

  • Son muchas personas las que acuden a centros de salud para eliminar antiguos tatuajes por las complicaciones que estos les han traído como consecuencia de un mal cuidado de la piel antes, durante o incluso después de la sesión.
  • También debemos considerar que si ganamos o perdemos peso, esto puede producir estrías que estropeen el dibujo.
  • El tatuaje puede verse alterado por una futura maternidad. Por ello, sería conveniente que las mujeres no utilicen el pecho y el vientre como lienzo.

Por último, hemos de comentarte que si deseas un tatuaje, pero no sabes si lo querrás más tarde, estás de suerte. Parece que hay unas tintas biodegradables que son menos tóxicas y más fáciles de eliminar que las tradicionales. El único inconveniente es que es mucho más cara que la tinta común, de ahí que no sea usual.

 
  • CASTELAZO, M. D. L. G., & SANTILLÁN, C. P. (2016). Lo nuevo primitivo: El tatuaje cosmetico. TIinta y carne.
  • Mattei, G. (2017). Marcas en la piel: aspectos culturales y sanitarios del cuerpo tatuado.
  • Suárez González, F. J. (2017). Tinta, sentido y sangre: el tatuaje como resignificador del dolor, la memoria, la identidad y las prácticas de género.