¿Por qué debemos retirar los alimentos con conservantes de la dieta?

Ivan Aranaga Amengual 12 julio, 2018
Los conservantes son un elemento presente en muchos alimentos y que son perjudiciales para tu salud. Es importante que conozcas cuáles son sus efectos, de manera que los evites.

La alimentación es una necesidad básica y en torno a ella se ha desarrollado toda una estructura. Una de las características de la industria alimentaria es el uso de los aditivos, entre los que se encuentran los conservantes.

De seguro ya has escuchado algo respecto a los aditivos alimentarios y los conservantes. Sin embargo, ¿sabes exactamente qué son y cuáles son sus implicaciones para la salud? En este artículo te lo explicaremos y por qué debes tratar de eliminarlos o, al menos, reducirlos tanto como sea posible de tu alimentación diaria.

Los alimentos procesados

Gran parte de los productos alimentarios que están a nuestro alcance no se encuentran en un estado 100% natural. De hecho, en la industria se aplican procesos químicos, lo cual puede poner en riesgo nuestra salud.

Las frutas, las verduras, los frutos secos, la miel y los huevos frescos suelen ser no procesados. Pero como nuestra dieta diaria no comprende únicamente esos productos, tenemos que recurrir a otros alimentos que tienen algún grado de procesamiento.

Alimentos procesados.

Las comidas procesadas son muchas, pero en esta ocasión nos ocuparemos exclusivamente de los que contienen aditivos y conservantes. De hecho, deberíamos tratar de evitarlos a toda costa.

Los aditivos y conservantes

Un aditivo alimentario no es más que cualquier sustancia que se agrega a un alimento con la finalidad de mejorar su sabor, su apariencia o simplemente para garantizar que duren más tiempo. Con esa definición, podemos incluir a las especias y la sal, por nombrar algunos, como aditivos y se consideran naturales.

No obstante, existen aditivos de origen químico, que pueden involucrar procesamientos sintéticos. Estos resultan especialmente peligrosos para la salud, ya que son artificiales.

Entre esos aditivos artificiales se encuentran los conservantes. Se trata de sustancias que se añaden en los alimentos para que no se dañen. Por ejemplo, evitan que pierdan su sabor y les aparezca moho.

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Efectos de los conservantes sobre nuestra salud

Aún está vigente la discusión sobre si los conservantes artificiales deberían estar prohibidos y si, verdaderamente, son dañinos para el cuerpo humano.

En ese sentido, aunque no haya un consenso al respecto, diversos estudios han llegado a conclusiones determinantes sobre los efectos negativos de los conservantes artificiales para la salud.

De hecho, un estudio de InChem determinó que el consumo de conservantes alimentarios artificiales, a largo plazo, causa enfermedades de carácter crónico, como el cáncer. En el proceso de transformación, los nitritos y nitratos en combinación con los jugos gástricos, generan agentes cancerígenos.

Cáncer avanzado.

De igual modo, encontró que muchos aditivos y colorantes son responsables del desarrollo de problemas para respirar. Esto es peor en pacientes de enfermedades respiratorias, pues los síntomas se agravan.

Por ejemplo, en personas asmáticas, algunos aditivos como el aspartame y el benzoato de sodio causan fuertes ataques, sin contar con que provocan alergias graves.

Por otro lado, aunque no haya pruebas determinantes, se cree que pudiera haber una relación entre la ingesta de conservantes y la obesidad, la diabetes y otras alteraciones metabólicas.

Los conservantes en los niños

Los aditivos y conservantes pueden generar reacciones particulares en los pequeños. En general, el consumo de estas sustancias artificiales causa hiperactividad o déficit de atención en los niños.

Estos efectos pueden notarse de inmediato. Es decir, que apenas se consume el producto con conservante el niño da muestras de hiperactividad o de déficit de atención momentáneo.

Los aditivos más dañinos

Alimentos con conservantes.

A continuación, te daremos una lista con los aditivos más dañinos, los cuales deberías evitar:

  • Sulfitos: producen alergias, asma y problemas respiratorios.
  • Glutamato monosódico o MSG: se usa para conservar el sabor. En personas sensibles causa dolor de cabeza, náuseas y vómitos.
  • Aceites vegetales parcialmente hidrogenados: son los que conocemos como grasas trans. Causan problemas cardíacos.
  • Edulcorantes artificiales: existen varios y, en general, causan dolores de cabeza, alucinaciones y mareos. Lo más grave es que pueden incidir en el desarrollo del cáncer.
  • Jarabe de maíz alto en fructosa: tiene una gran incidencia en la obesidad.
  • Benzoato de sodio: resulta cancerígeno y es considerado uno de los aditivos más peligrosos.
  • Olestra: genera problemas gastrointestinales y gástricos.
  • BHA y BHT: se relacionan con la hiperactividad, la rinitis, la dermatitis y la urticaria.
  • Propilgalato: hay evidencia científica de que también aumentan el riesgo de padecer algún tipo de cáncer.
  • Nitritos de sodio: además de que es cancerígeno, tiene la capacidad de destruir los glóbulos rojos.

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Por todo lo anterior, es necesario que evites los conservantes. Por ello, te recomendamos que leas las tablas de composición de los productos que compras. Si notas que contienen uno o más de los aditivos que te mencionamos, será mejor que no lo compres.

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