¿Por qué tengo miedo al compromiso?

Raquel Lemos Rodríguez · 3 marzo, 2017 · Última actualización: 7 diciembre, 2018 7 diciembre, 2018
Para acabar con el miedo al compromiso, en primer lugar, debemos aprender a estar solos. Así sabremos que no necesitamos a nadie más para ser felices y podremos establecer una relación no basada en la dependencia

Disfrutas estando con esa persona, conectaste de una manera muy especial. Sin embargo, de la noche a la mañana, te distancias sin saber muy bien por qué. Así es el miedo al compromiso.

Cuando pasamos por relaciones tormentosas, llenas de malos momentos y de sufrimiento, nos cuesta mucho volver a sumergirnos, otra vez, en nuevos vínculos.

Tenemos miedo al futuro posible que imaginamos en nuestra mente, a que nos vuelvan a hacer daño o a que regresemos a ese estado de infelicidad constante. Sin embargo, es necesario que sepamos analizar y eliminar este temor.

El miedo al compromiso y el pesimismo

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Sin duda, cuando hablamos de miedo al compromiso, nos estamos refiriendo a personas que son muy pesimistas con respecto a las relaciones.

Tienen una visión muy negativa de los vínculos con otras personas, algo fruto de experiencias muy poco agradables en el pasado. Pero, sobre todo, hay un gran temor a perder la libertad de la que ahora se goza.

Sin embargo, si te encuentras en esta situación, es importante que comprendas que, aunque una vez haya ido mal tu relación, esto no significa que vaya a ser una constante.

Es decir, no implica que las posteriores sean igual de negativas, a menos que el motivo por los que te sumerjas en relaciones dañinas tenga que ver contigo. ¿Qué quiere decir esto?

Sufrir celos, inseguridad o dependencia emocional puede provocar que atraigas a determinado tipo de parejas sin ser consciente de ello. Personas que te maltratan, que te utilizan o te manipulan.

Aprovecha ese momento en el que no estás en pareja para solucionar cualquier dificultad que te esté impidiendo mantener relaciones sanas.

Ten en cuenta: Desanimarse es normal, ser pesimista no

La valoración de las necesidades individuales

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Muchas personas consideran que quienes no quieren tener relaciones y piensan solo en sí mismas, tienen personalidades egocéntricas y egoístas.  No obstante, esto es un equívoco.

Las personas con este tipo de temor, simplemente, han aprendido a valorar antes sus necesidades a las de los demás. En otras palabras, han aprendido a darse el valor que se merecen y no necesitan a nadie que las cuide y las quiera, pues ya lo hacen ellas mismas.

Quizás cueste mucho comprender esto, ya que estamos sumergidos en una sociedad que nos hace pensar antes en el otro que en nosotros. Nos obliga, en cierto modo, a amar sin condiciones y a soportar determinadas situaciones que se justifican bajo la palabra “amor”.

Pero, las personas con miedo al compromiso han aprendido a estar solas. Algo que muchos, por no decir todos, deberíamos experimentar. Porque muchos problemas en las relaciones se basan en no saber querer sin poseer, sin inseguridad, sin miedo a la soledad.

Las personas con el pavor al compromiso, una vez superan esto, logran mantener relaciones mucho más enriquecedoras, pues saben estar solas y no dependen de una pareja para ser felices.

Recuerda: Nadie merece más amor que tú mismo

Las creencias limitantes

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Una persona con este tipo de miedo tiene muchas creencias limitantes que pululan por su mente. A pesar de que este temor tenga algo positivo, como saber estar solo y darse prioridad a uno mismo, es verdad que hay un cierto malestar por esta barrera que se ha levantado debido a la inseguridad.

De alguna manera, uno no logra liberarse de ese pasado que le persigue y le recuerda que las relaciones son negativas y malas. En algunos casos, este tipo de consideraciones provocan que la persona se aísle, que huya de todo vínculo sea este de pareja o amistad.

Es difícil, aunque no imposible, liberarse de todas estas creencias que provocan miedos que causan la sensación de estar atrapado. No obstante, si se te hace cuesta arriba, siempre es positivo acudir a un profesional.

El miedo nunca es positivo y, aunque sea difícil, es necesario mirarlo a la cara y acabar con él. No dejes que te supere ni que controle tu vida.