¿Es posible controlar el asma y aliviar sus síntomas?

El asma es una enfermedad crónica, pero puede tratarse con gran efectividad al punto de neutralizarla y estabilizar las crisis. Descubre aquí todo la información.

Tratar de entender algunas enfermedades es un trabajo que puede llegar a extenuarnos y más, si a esta peculiaridad filosófica le añadimos un plus de “incurable”. Ese es el caso de la condición que te traemos a continuación: el asma.

Probablemente, estés en algún tipo de grado, medida o forma, familiarizado con alguna anécdota o vivencia sobre el asma y lo que representa, pero lo realmente importarte es si sabes cómo controlar y aliviar los síntomas (o incluso reconocerlos cuando se manifiesten), si hasta aquí hemos atrapado tu atención, pues es hora de que descubras todo la información que tenemos para ti en MCS.

El asma es una enfermedad crónica que no tiene cura. Las enfermedades crónicas son patologías que persisten durante mucho tiempo, haciendo que tanto los afectados como los familiares inmediatos de los individuos tengan que pasar por un proceso de adaptación, asimilación y acción constante sobre este tipo de mal; que, como hemos reiterado, infortunadamente solo puede tratarse con una efectividad que alcanza el punto de neutralizarla y estabilizar las crisis que se presentan en caso de ataque.

En la actualidad, es la enfermedad crónica más constante y duradera presentada en la infancia que se caracteriza por la  inflamación de los bronquios y hace que éstos se obstruyan y sean muy sensibles a una gran variedad de estímulos del ambiente. Los principales síntomas son: sibilancias, tos persistente, rigidez torácica y dificultad para respirar, especialmente, temprano por la mañana o durante la noche.

Las causas del aumento de la incidencia del asma son variadas y van desde una mayor exposición al polen pasando por los ácaros del polvo doméstico hasta la (cada vez mayor) presencia de humo, proveniente del tabaco en el aire respirable y compartido del ambiente.

Conoce cómo controlar y aliviar sus síntomas

Aunque parezca dramático el asma es bastante tratable. Identifica el porqué

Aunque parezca dramático

Es increíblemente importante, y aunque parezca obvio y reiterativo que, así seas tú o algún miembro cercano de tu círculo social o familiar tenga(n) la capacidad de poder reconocer a tiempo toda la serie de síntomas que acompañan al asma. En ocasiones un asmático no es consciente de su estado debido a que las manifestaciones de esta enfermedad se presentan a una edad que alcanza entre los 17 y los 28 años.

Como te hemos mencionado en el primer apartado de este artículo, tienes que entender bien que el asma es una patología que una vez presentada estará contigo siempre de manera pasiva, silente, pero definitivamente presente. Cuestiones como interacciones con humos densos y tóxicos, como los que provienen del tráfico diario de las grandes urbes o de la exposición al tabaco, bien sea como fumador activo o de  manera pasiva funcionan como detonante de una bomba bastante peligrosa.

Debes entender que si bien enfermedades como: la gripe, la bronquitis, la neumonía o la tos prolongada poseen similitudes con el asma, ni de asomo significan lo mismo. Y, por supuesto, el tratamiento a seguir es completamente distinto ¿Nuestra recomendación? Siempre ve y evalúate con un especialista médico.

Te recomendamos leer: 5 remedios efectivos para la bronquitis

Tratamiento después del diagnóstico

asma inhalador 2

Cuando comiences el tratamiento para el asma tendrás que ir al médico con una frecuencia que puede oscilar entre (cada 2 semanas y cada 6 semanas). En cuanto el asma esté controlada las visitas médicas pueden darse con una continuidad de (1 vez al mes y 2 veces al año).

Durante estos chequeos el médico puede preguntarte si has tenido un ataque de asma desde la última consulta o si ha habido cambios en los síntomas o en los valores de flujo máximo. También, puede preguntarte sobre todas las actividades diarias que realizas. Esta información le servirá a tu doctor para evaluar el grado de control que necesites para el asma. Recuerda, todo es de manera individual.

El tratamiento convencional del asma bronquial puede ser:

  • Sintomático: Tiene por objeto interrumpir la crisis mediante medicamentos de acción rápida como: adrenalina, corticoides, oxigenoterapia, etc.
  • Preventivo: Indica el uso regular de broncodilatadores, antihistamínicos, corticosteroides, terapia respiratoria, inmunoterapia específica, entre muchas más.

Ver también: 5 tips para controlar el asma

Recomendaciones para personas asmáticas y alérgicas

Mantén estas recomendaciones para evitar el asma

De una forma bastante simple, consciente y eficaz, hemos elaborado una serie de consejos y pequeños detalles, que, si se conservan con el tiempo, harán una gran diferencia tanto para tu estilo de vida como al momento de mejorar los episodios y las frecuencias con el asma:

  • Mantener la casa bien ventilada, evitar la humedad y controlar con deshumidificadores y aires acondicionados.
  • Limpiar el polvo con un trapo húmedo y aspirar a menudo los espacios interiores.
  • Si se tienen mascotas, lavarlas y cepillarlas frecuentemente.
  • Utilizar unos sistemas de aire acondicionado adecuados usando filtros como Filtrete, que deben cambiarse cada 2 meses, tanto en invierno como en verano.
  • Mantener cerradas las puertas y las ventanas en las épocas de gran polinización y utilizar filtros para reducir el polen en el ambiente.
  • Usar purificadores de aire para limpiar el aire de alérgenos y procurar cambiar su filtro cada 3 meses.
  • Evitar fumar en espacios interiores.
  • Evitar el uso de irritantes, como ambientadores o productos de limpieza con olores fuertes, así como cualquier otro producto que se base en aerosoles.