Postura del acordeón: una nueva revolución en el sexo

Gracias a la postura del acordeón podrán sacar a relucir su flexibilidad, su resistencia y sobre todo sus gustos por probar cosas nuevas; erótica y divertida.

Cuando hace mucho tiempo que estamos en pareja, buscamos continuamente innovar y sorprender. ¡Así no nos ahoga la rutina! Podemos organizar una cena romántica a la luz de las velas, una escapada de fin de semana a la playa o un desayuno en la cama, pero también probar nuevas posiciones sexuales.

Más allá de aprendernos la Kamasutra de memoria, es bueno encontrar otras maneras para que ambos lo pasen de maravillas y esa noche sea inolvidable. En este artículo te contamos cómo es la postura del acordeón, una revolución en el sexo.

Postura del acordeón: qué saber

El objetivo de esta posición sexual es que pongas a prueba tu flexibilidad y estado físico. Pero eso no significa que debas bajar 20 kilos para disfrutarla… ¡Todo es cuestión de practicar! Si estás buscando algo para salir de la rutina y sorprender a tu pareja, la postura del acordeón es ideal.

Entre las claves que merece la pena destacar encontramos por ejemplo que la penetración es bien profunda y está controlada al 100% por la mujer. Ella a su vez hará algo de ejercicio porque para alcanzar el clímax deberá realizar sentadillas sobre su pareja.

¿Y él que gana en todo esto? Tendrá ‘acceso’ completo a los pechos de ella, algo que realmente le encantará y excitará.

Otra de las ventajas de la postura del acordeón es que permite orgasmos múltiples y según se dice, sirve para quemar calorías debido a los movimientos y posición (sobre todo de la mujer).

¿Lo malo? Que se necesita bastante fuerza en las piernas y en el abdomen para evitar cansarse. Y por el lado del hombre, precisa algo de flexibilidad y también resistencia para soportar el peso de ella y sobre todo los movimientos sobre sus piernas.

¿Cómo se hace la postura del acordeón?

Ya sabes cuáles son los ‘pro’ y los ‘contra’ de esta posición revolucionaria y muy erótica. Ahora es momento de que aprendas cómo se lleva a cabo.

Primero que nada, el hombre debe ponerse boca arriba en la cama o sofá (o incluso en el suelo, todo depende de los gustos de cada uno). Luego flexionar las piernas y llevar las rodillas al pecho.

En ese momento es cuando entra en escena la mujer: Se sienta sobre los muslos de su pareja una vez que es penetrada por él. Flexiona las piernas y las coloca a los costados del cuerpo de él y lo toma de los brazos para sostenerse. Además, las piernas masculinas pasan por debajo de los brazos de ella.

Es más fácil de lo que parece. Ahora es momento de moverse en esta postura. La mujer hará ‘sentadillas’ moviéndose hacia arriba y hacia abajo o si su capacidad se lo permite, hacia adelante y atrás.

¿Por qué se llama postura del acordeón? Porque eso es lo que forman las piernas y brazos de los amantes. Te aconsejamos que en ningún momento dejen de lado el contacto visual; además de erótica, esta posición aumenta la complicidad entre ambos.

También puedes conocer: ¿Cómo facilitar el orgasmo de la mujer?

Las posturas sexuales más acrobáticas

Si te ha gustado la postura del acordeón y te consideras una persona flexible y atlética, te recomendamos otras posiciones tomadas de la Kamasutra que pueden servir si tu idea para esta noche es tener sexo y al mismo tiempo hacer ejercicio:

1. El arco del triunfo

Esta posición es muy sensual pero precisa que ambos sean demasiado elásticos. Aunque lo mejor de todo es que disfrutarán al máximo del encuentro. Para comenzar, él se sienta con las piernas estiradas. La mujer se coloca encima de él pasando las piernas por el costado del cuerpo de su pareja.

Ahora comienza lo más complicado: ella flexiona las rodillas y lleva los pies a los laterales de los muslos del hombre y luego inclina la espalda hacia atrás para apoyarla en las piernas de su amante. Al mismo tiempo, él dobla hacia adelante para llegar con la boca a los pechos de su pareja.

Posturas sexuales para cuando ella está encima.

2. La curva ‘V’

Es una postura que no requiere tanto esfuerzo como la del acordeón, pero que igual tiene sus secretos. Para empezar, la mujer se coloca boca abajo en el borde de la cama y desciende el cuerpo hasta que solo las piernas y la pelvis quedan apoyados.

Para ayudarse puede colocar los brazos en el suelo (o en una manta o cojín para que sea más cómodo).

El hombre se coloca detrás de ella, con las piernas juntas a las de su pareja y tras la penetración, se sujeta de los muslos de su amante. La idea es que las demás partes del cuerpo queden ‘en el aire’.

3. Fuerza G

En este caso, es otra postura para atléticos pero sobre todo para mujeres flexibles. Ella debe ponerse boca arriba y elevar la pelvis lo máximo posible. Ayudada por su pareja, solo dejará apoyadas la cabeza, los hombros y los brazos.

Él se coloca delante de ella (apoyando las rodillas y puntas de pie) y la penetra. La mujer debe dejar las rodillas flexionadas y paralelas a la cama. Él puede sostenerle los pies o pantorrillas y ella sujetarse de los muslos de su pareja. ¡Placer asegurado!