Las mejores posturas de yoga para principiantes

¿Sabes realmente cuáles son las mejores posturas para iniciarte en el yoga y aprovechar todo su potencial?

Cuando una persona se inicia en una práctica física, debe tener en cuenta varios factores para no lesionarse. Por ello, es importante conocer cuáles son las mejores posturas de yoga para principiantes.

A veces pensamos que para asistir a una clase debemos ser más jóvenes, más flexibles o más delgados. Sin embargo, en el caso del yoga, se trata de un ejercicio apto para todos. Sin importar la edad, la condición física o el peso.

En vista de que esta práctica milenaria brinda múltiples beneficios, debemos informarnos acerca de cómo podemos sacarle provecho desde el primer día. De esta manera, nuestro proceso resultará más ameno y gracias a ello, lo disfrutaremos aún mas.

Yoga para principiantes: empieza con lo básico

Al llegar a nuestra primera clase o sesión, quizás nos sintamos un poco torpes o temerosos. Para evitar esto, no solo debes recordar que no hace falta crearse grandes expectativas, y que todo se puede paso a paso; sino también hay que estar preparados para celebrar los pequeños logros.

Si quieres practicar un poco en casa, antes de acudir a tu clase, te propones algunos de los ejercicios de yoga para principiantes que te ayudarán a estar mejor informado:

Lee también: Las mejores poses de yoga para el dolor de espalda

1. Postura de la montaña o Tadasana

Postura de la montaña o Tadasana

Para comenzar en el mundo del yoga esta posición es excelente. Ponte de pie con las piernas juntas y separa levemente los talones. Junta las palmas de las manos a la altura del pecho y mantén la espalda y la cabeza lo más rectas posible.

Relaja los hombros y de a poco eleva los brazos juntos por encima de la cabeza mientras realizas una inspiración profunda. Puedes cerrar los ojos para concentrarte más.

Si necesitas más estiramiento, despega los talones del suelo y apóyate solo con las puntas de los pies.

2. Postura de los Tres Guerreros o Virabhadrasana

Ese ejercicio sirve para hallar el equilibrio interior mientras estiras desde el cuello hasta la pelvis. Ponte de pie y lleva la pierna derecha hacia adelante flexionando levemente la rodilla. La pierna izquierda queda lo más estirada posible.

Coloca los brazos a los costados del cuerpo y apoya las manos en la cintura. Eleva los brazos al mismo tiempo hasta que las manos sobrepasen la línea de la cabeza. Lleva levemente el cuello hacia atrás. Mantén la postura por 30 segundos.

3. Postura del árbol o Vrksasana

Postura del árbol o Vrksasana

Comienza de la misma manera que la postura de la montaña: de pie con las piernas juntas y las palmas de las manos juntas a la altura del pecho.

Relaja los hombros y fija la mirada en un punto (puede ser un cuadro, una marca de la pared, un objeto, etc). Lleva todo el peso del cuerpo a la pierna derecha y de a poco despega el pie izquierdo del piso.

La idea es que puedas apoyas la planta del pie izquierdo en la parte interna del muslo derecho. Al principio te costará mantener el equilibrio pero por nada del mundo retires la vista de ese punto fijo elegido. Mantén por 30 segundos y luego cambia de lado.

4. Postura del gato o Marjarysana

Otra de las posturas básicas del yoga que nos permite relajar la espalda y el cuello así como también flexibilizar de a poco la columna.

La posición en cuadrúpedo empieza al apoyar las palmas de las manos, las rodillas y los empeines en el suelo o colchoneta.

Coloca la cabeza hacia atrás al mismo tiempo que se arquea la espalda. Tras unos segundos se realiza el movimiento inverso: llevar la cabeza hacia abajo (entre los hombros) y arquear la espalda hacia arriba (como una joroba). Haz al menos 10 repeticiones lentamente.

5. Postura del triángulo o Trikonasana

Postura del triángulo o Trikonasana

De pie abre las piernas hasta un poco más que el ancho de tus hombros. Los pies deben quedar paralelos entre sí. Lleva el peso del cuerpo hacia el lado derecho y levanta el brazo izquierdo lo más estirado posible.

Con la mano derecha sujeta la rodilla mientras inclinas de a poco el torso hacia ese lado. Cuando hayas conseguido el equilibrio gira la cabeza de forma tal que puedas ver la mano izquierda “en el aire”.

Mantén la postura durante unos segundos, luego regresa lentamente a la postura inicial y hazlo hacia el otro lado.

6. Postura de la vela o Sarvangasana

Acuéstate boca arriba en la colchoneta con las piernas estiradas y los brazos a los costados del cuerpo. Lleva las rodillas hacia el torso y de a poco estira las piernas para que queden perpendiculares al suelo. Puedes ayudarte con las manos.

Los hombros, la parte superior de los brazos y la cabeza deben quedar bien apoyadas en la colchoneta. Mantén 30 segundos y desciende muy despacio.

Ver también: 5 poses de yoga que te ayudarán a mejorar tu sistema digestivo

7. Postura del perro mirando hacia abajo o Adho Mukhva Svanasana

Postura del perro mirando hacia abajo o Adho Mukhva Svanasana

Esta postura de yoga para principiantes sirve para estirar los hombros, las pantorrillas y los muslos así como también para fortalecer las piernas y los brazos. Apoya las palmas de las manos y las plantas de los pies en la colchoneta o suelo.

Con la espalda siempre recta eleva las caderas de forma tal que tu cuerpo forme una especie de triángulo. La cabeza debe pasar la línea de los hombros (mirando hacia las rodillas).

Para darte más equilibrio abre los dedos de las manos. Puedes apoyar los talones contra la pared la primera vez. Suelta toda tensión del cuello. Respira lentamente y estira bien la espalda.

8. Postura del pez o Matsyasana

La última de las posturas de yoga para principiantes favorece la respiración y estira la espalda y el cuello. Ponte boca arriba con las piernas estiradas. Lleva las manos bajo los muslos con las palmas hacia abajo.

Apoya los codos y eleva el torso. Lleva la cabeza para atrás y apoya la coronilla en el suelo. Respira profundamente 5 veces y muy despacio regresa a la posición inicial.

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