La práctica de la vela para dormir y descansar mejor

A la hora de dormir, debemos generar un ambiente tranquilo y oscuro para huir de los estímulos que alteran el bienestar y la predisposición al descanso. ¿Has escuchado hablar de la práctica de la vela?

Tanto si te cuesta conciliar el sueño como si te despiertas durante la madrugada o si duermes las horas suficientes pero te despiertas cansado, te proponemos una manera sencilla y natural de lograr el descanso. Descubre en este artículo cómo realizar la sorprendente práctica de la vela para dormir como nunca. 

Dormir mejor sin pastillas

Hay muchas personas que necesitan tomar fármacos, pastillas naturales u otros remedios para dormir y descansar bien por la noche. Cualquier detalle les puede alterar el sueño: los ruidos, la luz, los alimentos de la cena, el estrés, etc. Si no consiguen desconectar antes de acostarse, ya no logran un sueño reparador.

Por este motivo, es fundamental evitar los trastornos del sueño a tiempo. La mejor manera de hacerlo es educando el cuerpo para desconectar de toda la jornada y prepararse para descansar.

No es algo que se consiga de manera sencilla. No obstante, cuando lo logremos, nos evitaremos depender de cualquier tipo de medicamento y notaremos cómo nos despertamos con más energía y buen humor.

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¿Cómo desconectamos?

Cómo desconectamos

Si tenemos en cuenta que la cena va a convertirse, casi en su totalidad, en reserva, se puede decir que la mayoría de las personas cena tarde o demasiada cantidad.

Esto es lo primero que debemos valorar, ya que va a influir mucho en el descanso. Una cena ligera es la mejor opción; así, podremos haber terminado la digestión en el momento de acostarnos.

En segundo lugar, la tecnología; la televisión, el móvil, el ordenador… Todo influye de manera negativa en el sistema nervioso y nos mantiene demasiado activos en un momento en el que ya tendríamos que estar calmando la mente y situándonos en un lugar más silencioso y oscuro.

En la antigüedad, esto sucedía de manera natural, ya que se seguía el ciclo del sol y los biorritmos naturales del organismo. En la actualidad, por el contrario, tenemos que buscar este ritmo en la medida de lo posible.

Silencio y poca luz

Silencio y poca luz

No hace falta que nos encerremos a oscuras antes de irnos a dormir, ya que debemos hacerlo de manera amena y progresiva. Se trata de ir desconectando, por dentro y por fuera.

Primero, hay que apagar los aparatos tecnológicos y optar por leer, escribir, recibir un masaje, hacer estiramientos, charlar un rato, tocar un instrumento, entre otras acciones relajantes.

Luego, debemos apagar las luces principales y encender alguna lámpara de luz suave y amarillenta, o bien una reconfortante lámpara de sal del Himalaya. Así, en un espacio mucho más sereno, empezaremos a prepararnos para la práctica de la vela, que es el paso previo a acostarnos.

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La práctica de la vela para dormir mejor que nunca

A continuación, explicamos cómo debemos realizar la práctica de la vela:

  • Un rato antes de irnos a dormir, nos sentaremos en una postura cómoda. Debe ser una en la que no tengamos que estar pendientes de ninguna molestia o dolor, ya que deberemos permanecer en esta posición al menos 10 minutos.
  • La habitación debe estar en silencio y a oscuras. La única luz será la de una vela, que colocaremos justo delante de nosotros, a un metro de distancia aproximadamente.
  • Es importante asegurarse de que la vela esté sobre una base segura y alejada de cualquier objeto.
  • Después, la miraremos durante unos minutos, fijamente, pero sin tensión en los ojos, respirando con tranquilidad y fijándonos bien en todos sus detalles. Observa la estructura, la llama, el resplandor, el movimiento, todo.
  • Al cabo de unos minutos, cerraremos los ojos e intentaremos visualizar la vela con todos los detalles que vimos aantes. Notaremos que, a pesar de tener los ojos cerrados, todavía podremos ver su resplandor.
  • Durante toda la práctica, debemos evitar ponernos a pensar en cualquier cosa. Al principio es muy difícil, pero poco a poco lograremos ir aquietando la mente y concentrarnos solamente en la vela.

Comienza de a poco hasta sentirte cómodo

Los primeros días, haremos esta práctica durante unos 10 o 15 minutos, la mitad con los ojos abiertos y la otra mitad con los ojos cerrados. Podemos ponernos una alarma suave o progresiva para avisarnos, si lo deseamos. Con el tiempo, se puede ir alargando durante todo el tiempo que nos sintamos cómodos.

Hay personas que se ponen nerviosas al hacer este tipo de prácticas. Para ellos, es recomendable que empiecen solamente con unas respiraciones profundas con los ojos cerrados. En poco tiempo, notarán la diferencia y sentirán un gran bienestar a causa del descanso apropiado.

  • Medina Cordero, A., Feria Lorenzo, D., & Oscoz Muñoa, G. (2009). Los conocimientos sobre el sueño y los cuidados enfermeros para un buen descanso. Enfermería Global8(3), 1–17. https://doi.org/10.4321/S1695-61412009000300005
  • NIH. (2013). Sueño Saludable. 13-7426S, 2. https://doi.org/10.4067/S0370-41062013000500012