Prepara un delicioso risotto cremoso con esta receta

Aunque hay quienes le añaden nata para lograr más cuerpo, la idea es que el que risotto cremoso obtenga su textura a partir del caldo y el arroz

El risotto es uno de los métodos de preparación del arroz más conocido. Por ello, vamos a mostraros cómo preparar un delicioso risotto cremoso. Con esta receta podréis elaborar unos platos estupendos y sencillos con los que protagonizar cualquier comida.

Precisamente, el secreto de un buen risotto es conseguir una textura cremosa durante la cocción. Por ello, debemos añadir el líquido en una cantidad adecuada y dejar que este se reduzca en su justa medida según la cantidad de arroz empleada.

Por supuesto, existen una gran cantidad de recetas distintas para preparar un buen risotto. En ellas podemos encontrar combinaciones con gambas, beicon, brócoli, espárragos, pollo… En definitiva, casi cualquier cosa que puedas imaginar.

También a la hora de elegir el arroz, el resultado del plato será distinto. En este sentido, los granos redondos y cortos, con un alto contenido en almidón, nos permitirán preparar un risotto de más calidad. Con esta receta os mostraremos cómo preparar un delicioso risotto cremoso de champiñones.

Ingredientes para el risotto de champiñones

  • 4 tazas de caldo de verduras (1 litro)
  • 3 tazas de champiñones troceados (300 g)
  • 2 tazas de arroz (300 g)
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de mantequilla (80 g)
  • Aceite de oliva
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado (80 g)
  • 1 taza de vino blanco (250 ml)
  • Sal
  • Perejil o albahaca (al gusto)

Como opción aparte, podemos añadir huevos escalfados a esta receta de risotto. Para ello, necesitaremos los siguientes ingredientes a mayores:

  • 1 huevo
  • 1 cucharada de vinagre (15 ml)
  • Sal
  • Perejil
  • Agua

Preparación del risotto cremoso

Elaboración de la primera tanda de arroz

En primer lugar, ralla o corta en trozos menuditos la cebolla y los ajos, y deja que se rehoguen a fuego medio con mantequilla o aceite de oliva sin que lleguen a dorarse.

Añade los champiñones bien lavados y cortados en dados o láminas, y cocina hasta que hayan soltado todo el agua.

A continuación, sala ligeramente el conjunto. Si quieres, guárdate unas láminas de champiñón para adornar luego cada plato con un par y un poco de perejil o albahaca.

Tras esto, añade el arroz, mezclándolo bien con el resto de ingredientes sin que se tueste. Añade el vino caliente para que el grano no se rompa por fuera y quede duro por dentro, y deja que se evapore por completo.

Con el caldo preparado y bien caliente, y vigilando el punto de sal (ya que la evaporación aumenta la concentración de sal), baja el fuego y, con un cazo, echa la cantidad justa para que cubra al ras el arroz.

Remueve suavemente con regularidad –no hace falta que sea continuo– con una cuchara de madera mientras el caldo se consume.

Elaboración de la segunda tanda de arroz

Una vez evaporada la primera tanda, añade para la siguiente la proporción de caldo necesaria para que lo cubra y sigue removiendo regularmente. Repite el proceso durante los 25 30 minutos que suele durar la cocción, aunque el tiempo dependerá del arroz usado.

Cuando comience a tener un aspecto aterciopelado y cremoso, prueba los granos y apaga el fuego cuando consideres que están al dente (blandos por fuera y con la dureza justa por dentro).

Incorpora el resto de la mantequilla y espolvorea el parmesano rallado, y remuévelo bien para que se mezcle. Rectifica de sal si es necesario, tapa la cazuela y deja reposar unos minutos.

Hay quien para dotarle de más de cremosidad echa al final un chorrito de nata, pero los italianos lo consideran un pecado, ya que la cremosidad la otorga el almidón del arroz.

Variante con huevos escalfados

Una opción bastante extendida es la del cocinero español Karlos Arguiñano, que suma a cada plato un huevo escalfado. Para ello, echamos el huevo en agua a punto de hervir con perejil, sal, y un chorrito de vinagre a fuego moderado. Después lo dejamos cocer durante unos 3 o 4 minutos.

Y, finalmente, si quieres emplatar como los grandes chefs en forma de cilindro y no tienes con qué, corta un aro de una botella de agua de litro con la altura que consideres necesaria y úsalo de molde. Si, por otro lado, prefieres un estilo de emplatado más rústico, puedes servir el risotto en un tazón de barro.