Prepara este increíble exfoliante casero

Lorena González 30 abril, 2018
A la hora de elaborar el exfoliante casero debemos tener muy en cuenta nuestro tipo de piel para no irritarla en exceso, ya que algunos ingredientes pueden ser demasiado agresivos

Para tener una piel libre de impurezas, sana, radiante y con un brillo permanente, hoy te traemos un exfoliante casero, que te ayudará a eliminar todo eso que no quieres sentir en tu piel. La exfoliación es un procedimiento básico para lograr esa piel que tanto anhelas.

Puedes realizarlo en un establecimiento dedicado para esto, pero, con nuestra ayuda, podrás hacerlo en tu hogar de manera fácil y económica y, sobre todo, con resultados espectaculares. Solo tienes que tener la disposición, y hurgar en tu cocina para conseguir los ingredientes necesarios.

¿Para qué sirve la exfoliación?

Exfoliante de miel, aceite de oliva y azúcar moreno

Este tratamiento sirve para erradicar células muertas, esas que obstruyen los poros de nuestra piel, e impiden su correcta oxigenación. Gracias a la exfoliación, podemos lucir una piel sana y radiante. El proceso que ocurre en la piel es constante: las células se multiplican y después mueren, para luego renovarse nuevamente.

Entonces, la exfoliación estimula y acelera este proceso de regeneración de las células y la circulación de la sangre, trayendo como consecuencia más suavidad y tersura.

¿Quieres conocer más? Cómo preparar una buena mascarilla casera para limpiar los poros

¿Qué exfoliantes debemos usar?

En el mercado existe una gran diversidad de productos exfoliantes, para todas las pieles y gustos. Algunos recomiendan su uso para determinadas zonas del cuerpo.

  • Por ejemplo, para el rostro se recomiendan exfoliantes suaves, con componentes vegetales provenientes de ciertas plantas.
  • Por otra parte, para el resto del cuerpo se recomiendan unos exfoliantes más agresivos o fuertes, compuestos por sales y fibras naturales.

¿Cómo utilizar un exfoliante?

Para tu cara, debes hacerlo de adentro hacia afuera. Es decir, desde la nariz hasta los costados, y luego bajando hacia el cuello. Además, se recomienda hacerlo de forma circular.

Para el resto del cuerpo, debemos realizar este tratamiento de arriba abajo. Comenzaremos desde el hombro hasta los pies, sin dejar de trabajar nuestra espalda, pecho, vientre, y piernas.

Eso sí, debemos tener sumo cuidado en las partes sensibles que ya conocemos. Lavaremos con agua tibia y, al final, reforzaremos con agua fría.

Luego de esto, sentirás una piel suave e hidratada al tacto. Este tratamiento debe estar acompañado de algún gel hidratante, que ayudará a proteger y regenerar nuestra dermis.

Si nuestra piel es sensible, debemos realizar este procedimiento cada quince o veinte días; para una piel normal lo podemos hacer semanalmente.

Exfoliante casero de miel, café y sal

Exfoliante de azúcar y miel

Propiedades de la miel

La miel es un componente natural muy apreciado por los laboratorios cosméticos ya que hidrata, nutre, y aporta enzimas naturales a nuestro cuerpo. Sobre todo, cuando es miel 100 % pura.

Limpia en profundidad eliminando toxinas y, en la exfoliación, actúa como reactivador de las células muertas. Además, retrasa el envejecimiento y ayuda a controlar los problemas causados por el acné.

Beneficios del café

El café es muy importante, porque funciona como un reactivador de la circulación sanguínea. También, ayuda a erradicar cúmulos grasos, y actúa como quemador de grasa, combate las varices, la piel de naranja y la celulitis.

Se dice que es fuente de juventud, y los laboratorios de cosméticos lo utilizan en jabones, cremas e incluso, en productos para el cabello.

¿No lo sabías? 8 alimentos que mejoran la salud de tu piel

Propiedades de la sal

Evitar el consumo excesivo de sal

La sal es un excelente exfoliante natural que elimina células muertas y mejora la circulación.

Es un tonificante facial, utilizado para eliminar la hinchazón en los ojos, así como para terapias curativas en los pies.

Ingredientes

  • 1 cucharada de sal (15 g)
  • 2 cucharadas de posos de café (30 g)
  • 2 cucharadas de miel (50 g)

Preparación

Las cantidades ofrecidas son orientativas.

  • Mezclaremos la sal con el café y la miel y combinaremos de manera envolvente hasta obtener una preparación homogénea.
  • Se recomienda aplicar antes del baño para facilitar su eliminación. Recuerda no abusar de estos tratamientos.

Recomendaciones

Para una exfoliación más intensa, no necesitamos frotar con más fuerza. Por el contrario, lo que debemos hacer es alargar este procedimiento por más tiempo.

Si la exfoliación es en el día recomendamos utilizar protectores solares SPF de mínimo grado 15, ya que la piel está más expuesta y sensible a los rayos UV.

Por otra parte, si vas a la playa, no es recomendable la exfoliación, ya que podrías acelerar una insolación cutánea. Es algo que debes tener presente y valorar.

Recuerda que los límites los colocamos tú misma. Para verte bien, solo necesitas tener las ganas y el entusiasmo para darte un capricho.

Lo más importante es que lo puedes lograr desde la comodidad de tu hogar y con ingredientes fáciles de conseguir en tu despensa.

Te puede gustar