Cómo preparar un exfoliante de aceite de coco y sal para remover los callos de los pies

Daniela Castro · 7 abril, 2017
Desde la primera aplicación notaremos la piel más suave, pero serán necesarias varias para conseguir ablandar los callos y acabar con las durezas

Los callos en los pies son unas antiestéticas durezas que se producen por la fricción que sufren los pies debido al material de algunos tipos de calzado.

Su aparición es común en las plantas y talones de uno o ambos pies, aunque algunas veces también se forman en los dedos.

Se trata de una alteración cutánea que se caracteriza por la acumulación excesiva de células muertas, la deshidratación y, en algunos casos, el agrietamiento.

Si bien no suelen representar un problema para la salud, siempre es mejor brindarles un tratamiento para evitar que generen dolor o inflamación.

Por fortuna, hay ingredientes de origen natural cuyas propiedades suavizan la piel mientras disminuyen de forma notable este molesto problema.

En el siguiente espacio queremos compartir la receta de un exfoliante de aceite de coco y sal gruesa que, además de combatir este problema, también hidrata y previene los hongos.

¡Descúbrelo!

Tratamiento exfoliante de aceite de coco y sal gruesa para ablandar los callos de los pies

El exfoliante casero de aceite de coco y sal gruesa es un producto alternativo que elimina las durezas que se forman en los pies, dándoles un aspecto más suave y estético.

A diferencia de los tratamientos comerciales que venden en las tiendas cosméticas, es mucho más económico y no contiene químicos agresivas.

aceite de coco

El aceite de coco es un ingrediente orgánico que se ha destacado durante años como un aliado de la belleza de la piel.

Sus ácidos grasos de cadena media penetran con facilidad a través de los poros y, tras ser asimilados, regulan el pH y retienen la humedad natural.

Por su parte, sus compuestos antioxidantes y emolientes facilitan la eliminación de las durezas, removiendo el exceso de piel muerta y otras impurezas que suelen retener en su superficie.

Esto, sumado a su acción antibacteriana y antimicótica, hace que sea uno de los mejores ingredientes para el cuidado de los pies.

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Por otro lado, la sal gruesa actúa como un poderoso exfoliante y antiinflamatorio, ideal para ablandar la piel dura mientras se calma el dolor y la sensación de pesadez.

Tiene minerales esenciales y antioxidantes que, tras ser absorbidos, equilibran el pH y disminuyen el exceso de sequedad.

También actúa como antifúngico, por lo que reduce la presencia de los gérmenes que provocan irritación de la piel y malos olores.

¿Cómo preparar este tratamiento exfoliante de aceite de coco y sal?

aceite-coco

El tratamiento exfoliante de aceite de coco y sal es una receta muy económica que puedes preparar en cuestión de minutos.

Los ingredientes se pueden adquirir con facilidad en cualquier tienda herbolaria o cosmética, aunque es importante verificar su calidad nutricional.

El aceite de coco debe ser 100% orgánico, ya que es la presentación que más propiedades concentra.

Si bien las presentaciones refinadas son de bajo costo, vale la pena gastar un poco más en una versión con más nutrientes y beneficios.

Ingredientes

  • ½ taza de aceite de coco orgánico (100 g)
  • 3 cucharadas de sal gruesa (36 g)

Utensilios

  • Frasco de cristal con tapa
  • Utensilio de silicona o madera

Preparación

  • Vierte el aceite de coco orgánico en un recipiente de cristal y, en seguida, mézclalo con las cucharadas de sal gruesa.
  • Remueve el producto con un utensilio de silicona o madera y asegúrate que quede bien integrado.
  • Déjalo reposar durante un par de horas y procede a aplicarlo.

Modo de uso

  • En horas de la noche, justo antes de ir a dormir, enjuaga tus pies con agua y jabón para eliminar las impurezas que puedan haber acumulado en su superficie.
  • A continuación, toma un poco de exfoliante de aceite de coco y frótalo sobre las áreas donde se forman los callos.
  • Espera que actúe 20 o 30 minutos y sumérgelos en agua tibia.
  • Masajea los pies para potenciar la acción exfoliante y, pasados 15 minutos, retíralos del agua.
  • Seca bien la piel y aplícale una crema hidratante.
  • Repite su uso, como mínimo, 4 veces a la semana para remover los callos en poco tiempo.

Ten en cuenta que, aunque tiene muchos beneficios, este producto no consigue eliminar por completo las durezas de los pies con tan solo una aplicación.

Sé constante con el tratamiento y comprueba que puedes combatir este problema sin tener que gastar grandes sumas de dinero en productos convencionales.

Eso sí, procura identificar cuál es el calzado que maltrata la piel de tus pies y evítalo al máximo.