Formas de preparar el té de rooibos para realizar bien la digestión

Marilu Caldera · 30 enero, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 20 febrero, 2019
El té de rooibos es una bebida natural muy conveniente para disfrutar a menudo. Descubre a continuación por qué.

El té de rooibos es una de las bebidas naturales más populares hoy en día. Y no solo por su nombre exótico o su buen aroma, sino por los beneficios que es capaz de ofrecer a la salud. El rooibos es una planta de origen sudafricano, rica en antioxidantes y quercetina, que ha adquirido una gran popularidad gracias a su comercialización en forma de té.

Para que pueda beberse en forma de té, las hojas del rooibos se toman del árbol y se dejan oxidar al sol. En este proceso es cuando obtiene el color rojo y el respectivo sabor ligeramente dulce y similar a las nueces que lo caracteriza. Una vez finalizado dicho proceso, se prepara en forma de té y se acompaña de leche y azúcar. Sin embargo, también puede prepararse sin estos ingredientes y disfrutar de una bebida igualmente buena.

En vista de que tiene una cantidad mínima de taninos y nada de cafeína, se considera que su consumo es apto para todas las personas.

Propiedades del té de rooibos

  1. Antiinflamatorias (se puede aprovechar en cataplasmas, emplastos, cocimientos, etcétera).
  2. Antioxidantes (ayuda a combatir la acción contra los radicales libres y los signos de envejecimiento).
  3. Antiespasmódicas (excelente para calmar malestares digestivos como las náuseas, flatulencias, diarrea y cólicos).
  4. Relajante (dado que es rico en magnesio, el té de rooibos ayuda a relajar y equilibrar el sistema nervioso).

Por ello, no solo es una excelente bebida para acompañar las comidas, sino también es un ingrediente perfecto para incorporar en diversos jugos y batidos de frutas. 

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1. Infusión 

Ingredientes

  • 1 taza de agua (100 ml).
  • 2 cucharaditas de hebras de rooibos (10 g).
  • 1 trozo de vaina de vainilla fresca (5 cm aproximadamente).
  • Opcional: 1 cucharadita de miel (5 g).

Preparación

  • Colocar en una taza el rooibos, la vainilla y el edulcorante.
  • Poner en el fuego el agua y dejar hervir durante 5 minutos.
  • Servir el agua en la taza que contiene los ingredientes.
  • Tapar y dejar reposar la infusión durante 5 minutos.

2. Té frío

Ingredientes

  • 6 tazas de agua (600 mL).
  • 4 bolsitas de té de rooibos (8 g).
  • 1/2 trozo de vaina de vainilla (3 cm aproximadamente).
  • Opcional: 1 cucharadita de miel o stevia (5 g).

Preparación

  • Colocar en un recipiente térmico 4 bolsitas de té rooibos y la vainilla.
  • Vertir 3 tazas de agua hirviendo y dejar enfriar a temperatura ambiente.
  • Agregar 2 tazas de agua fría.
  • Endulzar al gusto y servir con hielo.

3. Infusión con leche

Infusión con leche

Ingredientes

  • 2 clavos de olor.
  • 1 rama de canela.
  • 1 vaso de leche (250 mL).
  • 3 semillas de cardamomo.
  • 1 rodaja de jengibre fresco (4 g).
  • 2 bolsitas de té de rooibos (4 g).
  • Una pizca de cúrcuma en polvo y otra de vainilla en polvo.

Preparación

  • En recipiente colocar la leche, los clavos de olor, la canela en rama, el cardamomo y el jengibre.
  • Calentar hasta a fuego lento durante 5 minutos o hasta que hierva.
  • Retirar del fuego y añade las bolsitas de té rooibos.
  • Llevar a fuego lento nuevamente durante 3 minutos más.
  • Colar y endulzar con miel al gusto.
  • Agregar la cúrcuma y la vainilla en polvo y revolver con una cuchara.

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4. Té frío con limón y jengibre

Ingredientes

  • 3 tazas de té de rooibos bien frío (300 mL).
  • 1/2 vaso de jugo de limón (125 mL).
  • 1 trozo de jengibre fresco (4 g).

Preparación

  • Prepara un té rooibos de forma habitual y deja enfriar naturalmente.
  • Coloca el té en una coctelera y añádele las rodajas de jengibre, la miel y el jugo de limón.
  • Mezcla bien todos los ingredientes.
  • Llevar al refrigerador durante 30 minutos aproximadamente.
  • Pasado el tiempo, cuela y sirve. Puedes decorar el recipiente con rodajas de limón.

5. Batido de té, durazno y arándanos

Batido de té, durazno y arándanos

Ingredientes

  • 4 duraznos (150-200 g).
  • 6 bolsas de té de rooibos.
  • 2 tazas y media de arándanos frescos (250 g).
  • 7 cucharadas y media cucharadas de miel (75 mL).

Preparación

  • Colocar 8 tazas de agua en una olla y llevar a ebullición.
  • Apagar el fuego y agregar las bolsas de té de rooibos.
  • Tapar y dejar reposar por 10 minutos.
  • Retirar las bolsas de té.
  • Colocar los duraznos, los arándanos y la miel en una procesadora hasta que se forme una crema.
  • Verter la crema y el resto de la fruta en una jarra.
  • Añada 3 tazas de cubos de hielo al recipiente que contiene el té rooibos.
  • Remover bien hasta que los cubos se derritan.
  • Servir el té en la jarra con la fruta.

6. Batido de té, frutas y yogur natural

Ingredientes

  • 1 pieza de banana, nectarina y melocotón.
  • 2 tazas y media de té rooibos frío (250 mL).
  • 2 tazas de jugo de manzana (200 ml).

Preparación

  • Colocar el té, la banana, el melocotón, la nectarina, el jugo de manzana y el yogur natural en una licuadora.
  • Mezclar hasta que se forme una especie de crema ligera.

¡A disfrutar!

El té de rooibos es un excelente aliado para reponer energías tras los ejercicios realizados, aliviar molestias gastrointestinales, calmar los nervios y disfrutar de un buen sueño. Por ello, vale la pena disfrutarlo más a menudo. 

  • Herbst, Michael. (2015). Fact Sheet on Rooibos Tea. 10.13140/2.1.2544.9760.
  • Kanu, Sheku & Okonkwo, Okechukwu & Dakora, Felix. (2013). Aspalathus linearis (Rooibos tea) as potential phytoremediation agent: A review on tolerance mechanisms for aluminum uptake. Environmental Reviews. 21. 10.1139/er-2012-0055.