Presión arterial baja: ¿Cómo regularla y qué hacer cuando baja?

Sebastián Castaño 22 agosto, 2013
La deshidratación puede ser uno de los factores desencadenantes de la hipotensión, por lo que es muy importante beber a menudo, así como ingerir alimentos nutritivos ricos en vitaminas y minerales

La presión arterial baja hace referencia a la presión que ejerce la sangre en las paredes de las arterias durante la relajación cardíaca. Existen dos tipos de presión arterial: la sistólica y la diastólica. La primera se refiere a la presión que alcanza la sangre en las arterias durante la contracción (sístole), mientras que la segunda hace referencia a la presión de la sangre durante la relajación cardíaca (diástole).

Es decir, nos estamos refiriendo a la presión alta y a la presión baja. Los cambios de presión son normales. Por ejemplo, la presión sanguínea sube cuando hacemos ejercicio. Esto se debe a que en estas circunstancias el gasto cardíaco (la cantidad de sangre que eyecta el corazón por unidad de tiempo) es mayor, consecuencia de una mayor demanda de oxígeno por parte de los músculos.

presión arterial

La disminución de la presión sanguínea, entre otros ejemplos, ocurre cuando dormimos. Es decir, ambos fenómenos son procesos normales, pero hay que controlarlos. Si la presión baja demasiado podemos sufrir desmayos, mareos, náuseas, palidez y fatiga.

Los dos tipos de presión se miden en milímetros de mercurio, siendo normales los valores entre los 105 y 130 para la máxima y de 60 a 80 para la mínima.

La regulación de la presión arterial depende de los centros de regulación cardiovascular del sistema nervioso central (SNC) y del sistema nervioso autónomo.

Hay que aclarar que la hipotensión no es una enfermedad, es una característica personal que aporta ciertas ventajas, como la de tener menos riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares a medida que avanza la edad, pero este padecimiento puede alterar la vida y la salud si no se sabe controlar.

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¿Qué puede regular la presión arterial?

La presión arterial depende de dos factores: el gasto cardíaco (la cantidad de sangre que eyecta el corazón por unidad de tiempo) y la resistencia periférica total (resistencia del sistema vascular al flujo de sangre). Los mecanismos que controlar cualquiera de estos dos factores pueden modificar la presión arterial.

Desde el punto de vista fisiológico la regulación de la presión arterial depende de los centros de regulación cardiovascular del sistema nervioso central (SNC) y del sistema nervioso autónomo. Ambas estructuras pueden enviar señales de control a diferentes órganos:

Corazón

Le indican regular la frecuencia y la fuerza de sus latidos para controlar la cantidad de sangre que bombea.

hábitos que afectan a la salud del corazón

Riñones

Controlan el nivel de la fracción de agua de la sangre. Retiran el exceso de agua que conduce a una disminución de la cantidad de sangre y, por ende, de la presión arterial. En caso contrario, pueden trasvasar agua al torrente sanguíneo, aumentando de este modo la cantidad de sangre y, con ello, la presión arterial.

Vasos sanguíneos

Pueden controlar la presión sanguínea aumentando o disminuyendo la luz del sistema vascular. Esto se consigue contrayendo o relajando la musculatura que forma los vasos sanguíneos.

Hipotensión ortostática

Este es un tipo de presión arterial baja, se presenta al levantarse rápidamente de un sitio después de haber estado mucho tiempo quieto, pues disminuye el flujo de sangre hacia el cerebro. No es una enfermedad, es una incapacidad para regular la presión de forma rápida, lo cual produce vértigo, ligeros mareos, visión borrosa o desmayos.

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¿Qué se debe hacer cuando se baja la presión arterial?

  • Tomar entre dos y tres litros de agua al día incluyendo caldos, jugos y bebidas hidratantes.
  • Incluir hidratos de carbono en el desayuno, como cereales, pan leche, yogur.
  • Nunca se debe comenzar el día sin consumir alimentos.
  • Comer bien y además incluir frutas entre comidas.
  • Escoger alimentos nutritivos, como frutas, verduras, cereales, lácteos, pastas, arroz, huevos y carnes magras.
  • No se debe hacer dieta sin consultar con el especialista.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, pues dilatan los vasos sanguíneos haciendo que la presión arterial baje.
  • Recurrir a complementos alimenticios, sobre todo los que contengan ginseng, estos evitan la fatiga física y mental.
  • En el momento de sentir mareos y fatiga se debe humedecer la frente con agua fría, reposar un rato y tomar alguna bebida hidratante.

La presión arterial baja no debe limitar tu vida normal, ya que se puede controlar de una manera muy sencilla, sigue las recomendaciones anteriores y podrás llevar una rutina normal y sin contratiempos.

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