Prevención de la artrosis

Es importante llevar un estilo de vida saludable para minimizar el riesgo de aparición de ciertas enfermedades que pueden comprometer nuestra calidad de vida como la artrosis.

La artrosis es una enfermedad que destruye progresivamente los cartílagos que forman parte de las articulaciones. Así, los huesos que forman esta región empiezan a rozarse durante la realización de cualquier movimiento.

Aparece con una frecuencia relativamente alta, formando una de las patologías reumáticas más comunes por sus características.

Por norma general, el individuo sufre un dolor muy localizado, inflamación del área afectada y rigidez de la articulación. De esta manera, se produce una deformación de las partes afectadas por la artrosis.

Las articulaciones que sufren este trastorno con más frecuencia son las manos, las rodillas, la cadera y la columna vertebral. También puede desarrollarse en otras regiones corporales.

Por otra parte, los tratamientos incluyen el uso de medicamentos o fármacos, una serie de pautas en la vida cotidiana y, en los casos más graves, una intervención quirúrgica.

Prevención de la artrosis

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También podemos diferenciar entre dos tipos de artrosis: primaria (sin una causa determinada) y secundaria (relacionada con algunas patologías o condiciones médicas). Por tanto, no podemos anular el riesgo a padecer esta enfermedad, sólo reducimos la probabilidad y retrasamos su aparición.

Las siguientes medidas propuestas también sirven para aliviar los síntomas si el paciente ya ha desarrollado la patología. Los factores de riesgo más comunes asociados al desarrollo de esta patología son:

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Sobrepeso u obesidad

El aumento de masa corporal que recae sobre las articulaciones desgasta los cartílagos que las conforman. Por tanto, una pauta a seguir sería mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada y la realización de ejercicio físico de manera moderada.

También estas recomendaciones sirven a modo de prevención contra una gran cantidad de enfermedades y mejora nuestra calidad de vida.

Mantener una higiene postural inadecuada

Mala postura al sentarse o al caminar

Forzar nuestra espalda y repetir ciertos movimientos puede alterar el funcionamiento de las articulaciones implicadas. Por ejemplo, durante la práctica de un determinado deporte o modalidad deportiva o durante el trabajo.

Por otra parte, una importante pauta a seguir es evitar o reducir las posturas que incluyan un inclinamiento de la columna vertebral hacia atrás. De esta manera, sobrecargamos a esta región que, a la larga, pueden derivar en una enfermedad grave.

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Lesiones o traumatismos de una región corporal

Pueden producirse debido a una gran variedad de causas. Por norma general se pueden producir de manera puntual, tras la realización de una intervención quirúrgica. También puede producirse por la repetición excesiva de una determinada postura o movimiento.

Por ejemplo, unas pautas sencillas a seguir serían el uso de protección en la práctica de ciertos deportes arriesgados y dar un breve paseo cada cuarenta y cinco minutos. Si debemos llevar a cabo una actividad de manera continuada, es recomendable practicarla en la postura menos perjudicial para nuestro cuerpo.

Diabetes

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Se trata de una enfermedad en la cual el páncreas no funciona correctamente. Este órgano secreta a la sangre una sustancia, la insulina, que colabora en la utilización de la glucosa. Así, todas las células de nuestro cuerpo son capaces de usar este nutriente durante la respiración celular.

Sin embargo, si el paciente posee sobrepeso u obesidad es propenso a desarrollar esta patología, que afecta a todo el ser. Por otra parte, existen otros tipos de diabetes que aparecen de forma congénita (al nacer).

Sedentarismo o una reducida actividad física

Con los ejercicios físicos reforzamos y fortalecemos las distintas estructuras de nuestro organismo. De esta manera, nuestro cuerpo se adapta gradualmente a las sesiones y mejoramos nuestra condición física.

Importancia del diagnóstico precoz

En este tipo de patologías el componente hereditario es muy importante. Por este motivo interesa hacer al paciente una historia clínica completa que recoja los antecedentes familiares de enfermedades reumáticas (especialmente casos de artrosis) y antecedentes personales de interés (como fracturas, dolores articulares, etc.).

El objetivo es establecer un diagnóstico precoz para tratar la patología lo antes posible. Así se puede retrasar la evolución de la enfermedad y minimizar el deterioro del cartílago articular. Iniciar un tratamiento sintomático mejora la calidad de vida del paciente, pero también puede enmascarar una patología grave que requiera de medidas más agresivas.

Por todo ello ante la presencia de los primeros síntomas se recomienda acudir al médico y evitar automedicarse con pomadas antiinflamatorias o corticoides por vía oral, de este modo la exploración será fiable.

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