Prevención de los vellos encarnados

Edith Sánchez · 6 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 5 febrero, 2019
La mejor medida de prevención para evitar los vellos encarnados es simplemente no depilarse. El vello corporal cumple importantes funciones para la protección de la piel. En caso de insistir en hacerlo, lo adecuado es tomar algunas precauciones.

Los vellos encarnados son aquellos que se rasuran o se quitan con pinzas, pero que luego vuelven a crecer por debajo de la piel. Cuando esto ocurre, generalmente hay inflamación y dolor. También aparecen pequeños bultos en el lugar en donde se retiró el vello.

Este problema puede afectar a cualquier persona que se depile. No importa si emplea una afeitadora, pinzas o cera. Aunque los vellos encarnados usualmente no entrañan ningún riesgo de consideración, sí causan grandes molestias a los afectados.

Los vellos encarnados son más frecuentes entre los hombres afroamericanos que se rasuran la barba. Sin embargo, nadie está exento de este problema. Pueden aparecer en la cara, el cuero cabelludo, las axilas, la zona púbica y las piernas.

¿Por qué aparecen los vellos encarnados?

vello encarnado
La estructura del folículo piloso ejerce un papel esencial en los vellos encarnados.

El factor que más influye para que aparezcan los vellos encarnados es la estructura del vello mismo y la dirección en la que crece. Hay folículos pilosos curvados, que dan origen a vellos muy rizados. Esto facilita que el vello vuelva a entrar en la piel, después de cortarlo.

Cuando comienza a crecer de nuevo, lo hace hacia dentro de la piel. Algunos de estos vellos quedan con un borde muy afilado después de afeitarlos. Esto sucede particularmente cuando están secos al momento de cortarlos.

Hay mayor riesgo de desarrollar vellos encarnados cuando se hace depilación con pinzas. Estas suelen dejar fragmentos que crecen en el interior de la piel. Así mismo, hay mayor peligro de desarrollarlos cuando se tensa la piel antes de depilarla.

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La mejor manera de prevenir los vellos encarnados

La mejor manera de prevenir los vellos encarnados es evitando la depilación. Los seres humanos tenemos vello en toda la superficie del cuerpo, excepto en las plantas de las manos y los pies, y en las mucosas. Su función es la de proteger la piel: no están ahí por capricho.

Los vellos protegen del polvo, la suciedad, los rayos solares y las afectaciones causadas por el viento. También juegan un papel importante en la defensa frente a las bacterias y otros microorganismos. Así mismo, ejercen una función aislante: contribuyen a regular la temperatura.

mujer depilándose
La depilación altera el crecimiento natural del vello y favorece su encarnación.

De otro lado, el vello absorbe el sudor para que no cause irritación en la piel. También lo redirecciona para refrescar o secar algunas zonas. La depilación afecta el crecimiento natural del vello y por eso evitarla es la mejor manera de evitar complicaciones.

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Medidas para prevenir los vellos encarnados

Si una persona no desea prescindir de la depilación, al menos debe tomar algunas medidas preventivas para disminuir la probabilidad de sufrir los molestos vellos encarnados. Las medidas más aconsejables son las siguientes:

  • Realizar una exfoliación regular. Permite mantener los poros limpios y provee la hidratación necesaria para la piel. Esto hace posible que la depilación sea más sencilla y pulida.
  • Mantener una buena hidratación. Cuando no se bebe suficiente agua, la piel se endurece y se reseca. Esto dificulta que el vello atraviese la piel en su proceso de crecimiento.
  • Preparar la piel. Antes del rasurado conviene humedecer la piel con agua tibia. Esto contribuye a que los poros se abran y de este modo haya menos riesgo de que aparezcan vellos encarnados.
  • Humectar. Es buena idea aplicar un gel o una crema humectante antes de depilarse. Esto lubrica la piel y suaviza el vello.
  • La cuchilla adecuada. Lo mejor es no usar una misma cuchilla en más de tres ocasiones. Estas pierden el filo y pueden maltratar la piel. No hay evidencia de si es más benéfica la cuchilla de doble hoja, frente a la de hoja simple. Cada quien debe probar y evaluar cuál le resulta más eficaz.
  • Frecuencia. Lo más aconsejable es rasurarse todos los días, para prevenir los vellos encarnados. Si no es posible, en todo caso hacerlo con la mayor frecuencia posible.
  • Realizar un afeitado correcto. Lo adecuado es afeitar en el mismo sentido en el que crece el vello. De este modo se altera menos la tendencia natural de los vellos que están en proceso de crecimiento.
  • No tensar la piel. Se debe evitar tensar la piel durante la depilación, ya que esto hace que al soltarla el vello se retraiga y eventualmente se encarne.
  • Limpieza adecuada. Cada vez que se pase la cuchilla, esta debe enjuagarse. Al terminar se debe enjuagar muy bien la zona depilada y luego aplicar una loción suave.
  • Zaballos, P., Ara, M., Rodero, J., Grasa, M. P., Agurruza, J. M., Carapeto, F. J., & Seral, C. (2002). Foliculitis postdepilación por Mycobacterium chelonae. Actas Dermo-Sifiliográficas, 93(4), 259-262.