Prevenir los vómitos frecuentes en niños pequeños

Virginia Martínez·
13 Octubre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo al
23 Abril, 2019
Si el niño presenta vómitos frecuentes, mantenerlo hidratado es una prioridad. Para ello, hay que seguir siempre las instrucciones del pediatra.

Los vómitos no son algo inusual en los niños pequeños. En efecto, es normal que presenten en algún momento una gastroenteritis, por ejemplo, y que los vómitos aparezcan, lo que provocará malestar y preocupará a los padres. Así pues, ¿sabes cómo prevenir los vómitos frecuentes en niños y bebés? En las siguientes líneas te explicamos qué son los vómitos, a qué pueden deberse y cómo afrontarlos.

Vómitos

En primer lugar, hay que diferenciar entre vómito y regurgitación. Así, mientras que el vómito es la devolución por la boca del alimento ingerido de forma involuntaria y con esfuerzo, la regurgitación ocurre cuando, sencillamente, el lactante o bebé se ha alimentado rápidamente, ha tragado aire y devuelve sin esfuerzo el alimento por la boca.

Por esta razón, es bastante difícil distinguir entre vómito y regurgitación. En cualquier caso, el vómito se puede dar a cualquier edad, mientras que la regurgitación es propia de lactantes y bebés.

En líneas generales, podría decirse que el vómito es beneficioso. Se trata de una forma de eliminar aquel alimento que no ha sentado bien o que en ese momento es nocivo. Sin embargo, si no se toman las medidas adecuadas, puede ocasionar graves problemas, como deshidratación.

Causas de los vómitos en niños

Niño en el orinal
La gastroenteritis es uno de los problemas que pueden ocasionar vómitos frecuentes en los niños.

En lo que a las causas respecta, estas dependerán de la edad del niño. No obstante, los vómitos en los más pequeños suelen tener dos causas principales:

  • Gastroenteritis: un virus intestinal puede provocar diarreas y vómitos.
  • Reflujo gastroesofágico: se produce cuando el esfínter del bebé, aún en proceso de maduración, no se relaja y el tránsito del alimento se complica y provoca reflujos y vómitos, tal y como señala este artículo publicado en la revista IatreiaAdemás, suele durar más de 12 meses.

Te recomendamos leer: La gastroenteritis en los niños, ¿cómo tratarla?

Otras causas menos comunes, como señala esta información de la Asociación Española de Pediatría, pueden ser:

  • Intolerancias o alergia alimentarias, como a la proteína de la leche de vaca.
  • Trastornos metabólicos.
  • Invaginación intestinal.
  • Otros.

Por todas estas razones, es imprescindible acudir al pediatra para poder identificar las causas de los vómitos y tratarlos cuanto antes.

Signos de alarma

Aunque los vómitos pueden ser algo puntual y pasar como si nada, hay ciertos síntomas que hay que tener en cuenta. Así, en caso de que se manifiesten, hay que llevar al pequeño al médico.

  • El vómito surge después de un golpe en la cabeza.
  • Existe sangre en el vómito (color café).
  • El niño vomita por mucho tiempo.
  • Letargo o apatía. No obstante, algunos bebés pueden mostrar irritabilidad y desconsuelo.
  • Dolor e hinchazón abdominal.
  • Deposiciones con sangre.
  • Vómitos de color verde o amarillento.
  • Fiebre.

Tratamiento

Niño bebiendo agua
Ante vómitos frecuentes, la rehidratación con electrolitos es la medida más adecuada para evitar complicaciones.

Mantener al niño hidratado o rehidratarlo es la primera medida a tomar si el pequeño presenta vómitos, como señala este estudio publicado en los Anales de Pediatría Continuada. Para ello, siguiendo las instrucciones del pediatra según la edad, podrá ofrecerse al niño un solución oral electrolítica o una dieta líquida hasta que se recupere. En cualquier caso, se deberán administrar poco a poco, para favorecer la tolerancia.

En este punto, es importante recordar que no hay que forzar al pequeño a comer. Por el contrario, es mejor esperar a que tenga hambre. Así, a partir de las 8 horas sin vomitar, se puede empezar a introducir alimentos propios de una dieta blanda (caldos, sopas, pan), si es mayor de un año, o la lactancia.

Te recomendamos leer: ¿Qué le sucede a tu cuerpo si sufres deshidratación?

Prevención de los vómitos frecuentes en niños

Para poder prevenir los vómitos, es importante prevenir todas las posibles causas que pueden generarlos. Por ello, es prácticamente imposible. No obstante, en casos de reflujo gastroesofágico, es aconsejable tener en cuenta algunas actuaciones con el fin de evitar el reflujo o vómito.

  • Hacer eructar al pequeño. De esta forma, se eliminarán los gases que pueden provocar posteriormente la regurgitación o el vómito.
  • Cambiar la dieta de la madre. Si se está amamantando, es conveniente saber que algunas mujeres han encontrado que, si eliminan ciertos alimentos de su dieta, el pequeño tiende a regurgitar y vomitar menos.
  • Si el bebé toma fórmula, es aconsejable consultar con el pediatra con el fin de introducir un cambio.
  • Alimentar al pequeño en una posición que facilite el tránsito del alimento hacia abajo (posición vertical) y, tras hacerlo, no columpiarlo o moverlo demasiado.
  • Alimentar más despacio. Sobre todo en los casos en los que el pequeño se alimenta con biberón, hay que comprobar que las tetinas son las adecuadas. En efecto, puede que el pequeño esté alimentándose demasiado rápido.
  • Por otra parte, si se está amamantando, es mejor alimentar al bebé más a menudo, pero durante menos tiempo. Así, se evitará que tenga que lidiar con demasiado alimento y se facilitará la bajada al estómago con menos.

En definitiva, los vómitos no son algo extraño en niños pequeños. No obstante, hay que estar alerta para detectar si existen señales de alarma que puedan indicar complicaciones o problemas mayores.

Por otra parte, no hay que olvidar que mantener al pequeño hidratado es una prioridad si presenta vómitos. Para ello, consulta al pediatra y sigue siempre sus indicaciones.