Cómo prevenir y tratar la mala circulación en las piernas

Una buena higiene postural y el ejercicio regular son fundamentales para mejorar la mala circulación de las piernas. 

Tanto para prevenir como tratar la mala circulación en las piernas se puede recurrir a ciertas medidas que, en suma, vienen a ser hábitos de vida beneficiosos. A pesar de su sencillez, dichas medidas tienen un gran ‘poder’ a la hora de mantener a raya las molestias o bien, reducir su impacto.

La mala circulación es una molestia muy común en la población a nivel mundial. Y si bien es cierto que está asociada con la vejez, en realidad, no existe una edad para padecerla. De hecho, muchos personas jóvenes pueden experimentar por diversas circunstancias.

Ahora bien, lo que resulta indiscutible es el hecho de que la mala circulación viene acompañada de una serie de síntomas que pueden disminuir, en mayor o menor medida, la calidad de vida de las personas. Por ello, es importante conocer qué se puede hacer para darle solución. 

Síntomas de mala circulación en las piernas

Las extremidades inferiores son una zona de intercambio de líquidos. Se trata de la parte final del recorrido de la sangre a través de las venas y arterias antes de retornar hacia el corazón. Por ende, cuando el retorno falla, se dice que hay mala circulación en las piernas. Algunos de los síntomas más comunes vienen a ser:

  • Cansancio.
  • Hinchazón.
  • Hormigueo.
  • Adormecimiento.
  • Sensación de frío.
  • Varices.

¿Cómo reducir la mala circulación en las piernas?

Cambiar los hábitos cotidianos es fundamental para prevenir, tratar o reducir este problema. Puede ser difícil al principio, pero al hacer el esfuerzo se obtienen beneficios a corto, mediano y largo plazo de gran valor. Dentro de las medidas cotidianas que puedes aplicar se encuentran:

  • Mantén una buena postura, independientemente de la actividad que estés realizando. 
  • Si trabajas en una oficina, levántate de vez en cuando del escritorio y camina un poco alrededor de él.
  • Puedes también colocar un banco o un cubo de basura al revés para elevar las piernas mientras estás frente al ordenador.
  • Si tu empleo consta de estar todo el día de pie, trata de sentarte unos minutos, cada media hora. En caso de que no puedas, trata de dar algunos pasos.
  • Cuando realices viajes largos, en cualquier medio de transporte, utiliza los reposapiés y procura levantarte de tu asiento cuando tengas la oportunidad, cada cierto tiempo. De esta manera, evitarás la mala circulación en las piernas.

1. Usa calcetines especiales

dormir con calcetines

Las medias de compresión o “Calcetines de descanso” son una buena opción para mejorar la circulación sanguínea. Asimismo, es fundamental evitar utilizar prendas de ropa ajustadas. En lugar de ello, lo más recomendable es utilizar prendas holgadas.

2. Realiza actividad física

Para activar la circulación no es necesario que llevar a cabo una rutina de ejercicios que sea demasiado exigente. Con que realices caminatas diarias, algo de natación, yoga, o paseos en bicicleta, durante 30 minutos, es suficiente.

3. Eleva las piernas

Además de la técnica de poner un banco para subir las piernas mientras trabajamos, podemos combatir la mala circulación en las piernas simplemente levantando las piernas al llegar a casa. Al colocarlas en alto durante 10-15 minutos, se favorece el retorno sanguíneo. Adicionalmente, puedes: 

  • Apoyar los talones en la mesilla o en una silla al mirar televisión, trabajar en el ordenador o simplemente estar sentado.
  • Dormir con uno o dos cojines debajo de los pies para hacer que las piernas queden más elevadas que el corazón.

4. Bebe líquidos

Rehidratación como medida más importante en la gastroenteritis

En vista de que uno de los síntomas más molestos de la mala circulación en las piernas es la inflamación de las mismas por retención de líquidos, una excelente forma de combatir este problema es ingiriendo suficiente agua. De esta manera, se favorece la micción, que ayudará a reducir la inflamación, poco a poco, así como liberar toxinas.

Evita el consumo de alcohol, refrescos y café porque son contraproducentes. En lugar de hidratarte y desinflamarte, harán lo contrario.

5. Come más frutas y verduras

frutas-colesterol

Al contener mucha agua y nutrientes, las frutas y verduras son perfectas para llevar una dieta que ayude a prevenir la retención de líquidos y también la mala circulación en las piernas.

Ten en cuenta que, cuando nuestra alimentación está repleta de proteínas y grasas el sistema linfático se sobrecarga y no trabaja como corresponde. Así que, elimina todos aquellos alimentos que saturen la sangre e impidan su flujo. 

6. Reduce la sal y el azúcar

El sodio y la glucosa son dos enemigos de los sistemas linfático y circulatorio. Y si bien no siempre es necesario excluirlos del todo en la dieta, sí es bueno mantener al mínimo su consumo.

La sal aumenta la presión arterial, favorece la retención de líquidos y dificulta la función renal. Para reemplazar su uso en la cocina, puedes recurrir a hierbas aromáticas o bien, a la sal marina gruesa (en poca cantidad).

Por su parte, el azúcar altera los niveles de insulina. Para evitar emplearla a menudo, elige jarabe de agave o miel para endulzar tus infusiones y postres. Además, debes evitar recurrir a edulcorantes artificiales.

7. Date una ducha de agua fría

Si sufres de mala circulación debes evitar, en la medida de lo posible, darte duchas de agua caliente. En lugar de ello, procura utilizar agua tibia y rociarte con agua fría al finalizar, siempre. Con el contraste de temperatura, ayudarás a activar el flujo sanguíneo.

8. ¡Hazte masajes!

Una sesión de automasajes puede aliviar la mala circulación en las piernas.

Disfruta de una sesión de automasajes para mejorar la mala circulación en las piernas. Por ejemplo: una vez termines de ducharte, colócate una par de gotas de aceite esencial de romero en las manos y procede a realizar movimientos circulares, de abajo hacia arriba, a lo largo de tus piernas.

No hace falta realizar demasiada presión, sino mantener el masaje unos minutos para activar la circulación. Al finalizar, eleva las piernas un rato y verás qué bien se siente.

Recuerda

Para tratar la mala circulación en las piernas es necesario acudir al médico y seguir sus indicaciones, además de los consejos anteriormente mencionados. La idea es que, en conjunto, todas estas acciones ayuden a llevar un estilo de vida más saludable.