Principales causas de la infección de oído

Las infecciones de oído son muy frecuentes en niños y adultos. La mayoría de ellas se cura relativamente rápido, sin generar ninguna consecuencia a medio o largo plazo.

Las causas de la infección de oído están asociadas principalmente con gérmenes que penetran en este órgano, se reproducen y comienzan a generar dificultades. Se trata de una enfermedad muy común, que a veces pasa desapercibida, pero que también puede complicarse.

Las infecciones de oído no son contagiosas. Sin embargo, si alguien tiene gripe y te la transmite, esto sí eventualmente podría desencadenar un problema en el oído. Algunas de estas infecciones se curan solas, pero otras no.

Lo importante es estar muy atento a los síntomas extraños en el oído. Cualquier sensación poco usual, como zumbidos, presión, dolor o molestia debe ser consultada con el médico. Del diagnóstico temprano depende una solución satisfactoria.

Tipos de infección

En términos generales, se dice que hay una infección de oído cuando la zona del oído medio, que está detrás del tímpano, se llena de fluido y se inflama. A esto se le llama otitis media y es la forma más usual de este tipo de enfermedad.

En principio, los dos grandes tipos de infección de oído son aguda y crónica. La infección aguda es la más común. Se caracteriza por un desarrollo rápido y doloroso, de corta duración. La infección crónica, en cambio, persiste y no sana.

La infección crónica puede dar lugar a daños permanentes en el oído. Muchas veces tiene que ver con la presencia de un agujero en el tímpano, que se resiste a sanar. También existe la llamada “otitis con derrame”. En ella hay inflamación, pero no infección.

Principales causas de la infección de oído

Como se había anotado, las principales causas de la infección de oído tienen que ver con penetración de gérmenes. Por lo general se trata de virus y bacterias que penetran en el oído, a través de la boca y la nariz.

Otra de las causas de la infección de oído es el exceso de humo o la presencia de alergias. A veces también la acumulación de cerilla hace que se forme un tapón y esto genera molestias en el oído medio. También el exceso de moco o saliva, o los resfriados.

En realidad, las causas de la infección de oído pueden ser muchas. Ocurre porque se bloquea la trompa de eustaquio y eso conlleva a una acumulación de líquido en el oído medio. Recordemos que dicha trompa es la que permite drenar el líquido que se produce en el oído. Va desde la mitad del oído hasta la garganta.

Otros aspectos importantes

Los niños son víctimas frecuentes de las infecciones de oído. Esto se debe a que su sistema auditivo no se encuentra plenamente desarrollado todavía y a que varias de sus actividades rutinarias configuran factores de riesgo para adquirir la enfermedad.

Las causas de la infección de oído en los niños son las mismas que en los adultos. Sin embargo, ellos están expuestos a varios factores de riesgo como:

  • Asistencia a la guardería. Los niños no toman medidas de higiene muy rigurosas en el contacto con los demás niños y se transmiten los resfriados y los virus con facilidad.
  • Cuando no fueron amamantados. Los niños que no recibieron leche materna son más propensos a desarrollar infecciones de oído.
  • El uso del biberón. Cuando los niños pasan mucho tiempo bebiendo líquido, mientras están acostados boca arriba, facilita el paso de dicho líquido hasta el oído. Esto puede originar una infección.

Complicaciones y pronóstico

Se puede afirmar que la mayoría de las infecciones del oído desaparecen sin dejar ninguna secuela. Muchas se superan incluso de forma natural, sin tener que hacer uso de medicamentos o tratamientos específicos. Cuando la infección se torna recurrente y se vuelve crónica, pueden aparecer algunas complicaciones como las siguientes:

  • Pérdida de la audición. Es normal que la audición disminuya durante el curso de la infección. Pero cuando esta se vuelve crónica, la escucha puede disminuir permanentemente, e incluso originar un daño en el tímpano que dé lugar a sordera.
  • Roturas en el tímpano. El tímpano se puede romper a causa de una infección de oído. A veces sana espontáneamente, pero en algunas ocasiones llega a requerir de cirugía.
  • Propagación de la infección. La infección puede extenderse a tejidos cercanos y dar origen a quistes llenos de pus, principalmente detrás de la oreja. Aunque rara vez sucede, también pueden propagarse hacia el cerebro.

El pronóstico es bueno en una infección de oído aguda. Suele curarse sin mayor problema. En una infección crónica debe aplicarse un tratamiento médico. Solo en muy contados casos provoca efectos permanentes.