Principio de alzhéimer, ¿se puede detener el proceso?

Para poder prevenir el principio de alzhéimer es muy importante evitar su surgimiento, y para ello debemos excluir sus factores de riesgo de nuestra rutina

El alzhéimer es una de las patologías más alarmantes de las últimas décadas, a causa del creciente número de diagnósticos. Aunque no se conozcan con exactitud las causas “disparadoras” del proceso, sabemos que sus síntomas avanzan con notable rapidez.

La enfermedad causa estragos en pacientes y familiares, y por ello muchas personas se preguntan si, frente a un principio de alzhéimer, sería posible frenar el proceso degenerativo.

¿Qué es el alzhéimer?

Nuestro cerebro actúa como una central multifuncional, siendo responsable por el control de las funciones orgánicas de nuestro cuerpo.

Interpreta los estímulos externos para trasmitir órdenes que generan respuestas en nuestros músculos, huesos, órganos y glándulas.

Si tenemos sed, podemos caminar o memorizar numerosos datos, es por la acción de nuestro cerebro. No obstante, esta puede verse afectada con la edad.

El alzhéimer es uno de los trastornos que con más frecuencia afecta a las células neuronales y, consecuentemente, al cerebro.

Se trata de una enfermedad neuronal degenerativa que conlleva al surgimiento de numerosos síntomas de demencia. Generalmente se asocia al envejecimiento, aunque también puede afectar a personas jóvenes con factores de riesgo.

  • En la terminología médica, el término “demencia” denomina cuadros clínicos que implican síntomas como pérdida de capacidad cognitiva y de memoria.

A medida que envejecemos, nuestras neuronas se van deteriorando y, como no pueden regenerarse, se mueren. Ello implica la disminución de muchas funciones cerebrales y por ello los adultos ancianos son más vulnerables a la demencia.

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Síntomas asociados al alzhéimer

Cómo detectar el principio de Alzheimer

En el alzhéimer, la demencia aparece como el principal síntoma de una severa degeneración de las células nerviosas y cerebrales.

Con el avance de este proceso degenerativo, muchos pacientes registran un cambio profundo en su comportamiento cotidiano y en su personalidad. En casos más graves, puede aparecer un trastorno de personalidad severo.

La Asociación Internacional del Alzhéimer elaboró una lista llamada “Las 10 señales”, en la cual alerta acerca de los signos más frecuentes en los pacientes.

A continuación, los enumeramos para que puedas reconocerlos:

  • Cambios de memoria que dificultan actividades cotidianas.
  • Dificultad de resolver problemas simples.
  • Dificultad para desempeñar tareas habituales (o costumbres).
  • Pérdida de noción de espacio y tiempo.
  • Dificultad para interpretar imágenes.
  • Problemas con el lenguaje escrito o con el habla.
  • Colocación de objetos en lugares raros y dificultad para encontrarlos.
  • Dificultades para tomar decisiones y pérdida del buen juicio.
  • Pérdida de iniciativa o motivación.
  • Cambios de humor, comportamiento o personalidad.

Causas asociadas al alzhéimer

hombre con alzhéimer

Todavía no hay un consenso médico sobre las causas “disparadoras” del proceso degenerativo del alzhéimer. Además del envejecimiento, se apuntan los siguientes factores de riesgo:

  • Tabaco
  • Alcoholismo
  • Consumo de sustancias químicas tóxicas, como los estupefacientes
  • Alimentación desequilibrada
  • Sedentarismo
  • Sobrepeso y obesidad
  • Sueño deficiente (baja calidad o poca cantidad de horas dormidas)
  • Trastornos alimenticios, como la anorexia nerviosa
  • Problemas cardiovasculares, como hipertensión arterial
  • Daños cerebrales ocasionados por accidentes, traumas o enfermedades

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¿Se puede frenar un principio de alzhéimer?

Mujer médico aplicando el tratamiento del Alzheimer a una paciente anciana

Cuando se habla de frenar un principio de alzhéimer, generalmente, se pretende evitar el avance de los síntomas.

No obstante, debemos entender que más importante que desacelerar un proceso degenerativo es evitar su surgimiento. Principalmente teniendo en cuenta el rápido avance de los daños cerebrales en los casos de demencia.

Prevenir el alzhéimer significa excluir sus factores de riesgo de nuestra rutina. Por ello, lo que ofrecemos a continuación es una propuesta de cambio de hábitos para cuidar diariamente de nuestra mente y de nuestro cuerpo.

  • Adoptar una alimentación equilibrada, evitando los excesos alimentarios y las calorías vacías.
  • Practicar ejercicios físicos de forma regular (por lo menos, 30 minutos diarios).
  • Mantener una buena gestión del peso corporal, para prevenir el sobrepeso y enfermedades cardiovasculares.
  • Consumir alimentos ricos en vitamina C y sustancias antioxidantes: las frutas cítricas, las frutas rojas, los vegetales de hojas verdes, las frutas secas, los pescados con alto contenido de omega 3 y 9, etc.
  • Reducir los niveles de estrés diarios, con actividad física, meditación, yoga, algún hobby, etc.
  • Saber respetar los momentos de descanso y entretenimiento: sobrecargarse de trabajo es contraproducente para tu salud y para tu capacidad cognitiva.
  • Dormir ocho horas por día y conservar una buena calidad de sueño.
  • Mantener relaciones sanas y frecuentar ambientes positivos.
  • Conservar una buena autoestima, evitar pensamientos negativos y no tener vergüenza de buscar un tratamiento psicoanalítico cuando sea necesario.
  • Tomar alcohol moderadamente, no fumar y no consumir sustancias tóxicas.

Las mujeres que se encuentran en la menopausia pueden consultar a su médico sobre una reposición hormonal con estrógenos.

Se estima que la reducción en la producción natural de esta hormona puede favorecer el surgimiento de un principio de alzhéimer.