Problemas con las cervicales

26 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Mantener una postura correcta en todo momento es fundamental para la salud de la columna y evitar (o aliviar, según sea el caso) el dolor en las cervicales.

En ocasiones, puede que te haya costado mover el cuello o que hayas sentido mucho dolor en la nuca, como producto de algún esfuerzo o movimiento mal ejecutado. En esa área se hayan las vértebras cervicales, origen del dolor que has sentido.

Tanto para prevenir como para aliviar las molestias, es bueno que conozcas la importancia de mantener una buena postura siempre, así como algunos datos concretos sobre las cervicales.

Algunos datos importantes sobre las cervicales

Las cervicales son un conjunto de siete vértebras que se ubican en la parte más alta de tu columna vertebral, es decir, a la altura de la nuca.

Cada uno de los discos óseos está unido al otro mediante las articulaciones. La distancia entre ellos la ocupan los discos intervertebrales. Estos huesos son los más pequeños de la región y se mueven gracias a los ligamentos.

Son más que importantes, porque tienen como objetivo soportar los movimientos de la cabeza y, sobre todo, su apoyo.

Médico examinando las cervicales.

El dolor en las cervicales puede ubicarse en la zona de la nuca, pero también irradiar para la espalda o los hombros, ya que el sistema está interconectado. Esto limita el buen funcionamiento de cada hueso y vértebra, y no nos permite movernos de la forma correcta.

Por lo general, no se puede girar hacia uno de los lados, o provoca latigazos de dolor. En los casos más graves este dolor aparece junto con hormigueo, entumecimiento, mareos o dolores de cabeza.

En una investigación publicada en el año 2013, se indica que el dolor cervical postraumático, no se trata de un problema de salud grave, aunque, sí invalidante, «pues da lugar a una disminución de la actividad del lesionado en todos los ámbitos de la vida diaria».

¿Qué puede causar los dolores cervicales?

Por lo general, los dolores cervicales se manifiestan como consecuencia de un movimiento mal ejecutado, malas posturas sostenidas durante periodos de tiempo prolongados y el hecho de dormir en un colchón de mala calidad o deteriorado.

Otras posibles causas son:

  • Una mala postura sostenida durante periodos de tiempo prolongados. Por ejemplo, al leer, trabajar en el ordenador o ver la televisión.
  • Ejecución brusca de uno o varios movimientos.
  • Sobreesfuerzo al intentar levantar uno o varios objetos.
  • Tener la pantalla del ordenador muy arriba o muy abajo.
  • Dormir en un colchón que ya no esté firme o con almohadas defectuosas.
  • Torcer o girar el cuello de forma rápida mientras se realiza algún tipo de ejercicio o se intenta hacer un estiramiento.

Otros factores a tener en cuenta:

  • Sedentarismo.
  • Tensión emocional.
  • Obesidad y sobrepeso.
  • Traumatismos (previos o recientes)
  • Artrosis cervical y debilidad muscular.
  • Problemas de salud crónicos (y no tratados).
  • Dolores crónicos y no tratados en: cuello, hombros, nuca y espalda.

¿Cómo prevenir el dolor cervical?

Si tienes tendencia a sufrir dolores en el cuello, hombros o espalda, es necesario que tengas mucho cuidado con la forma en que te sientas, caminas o duermes, en primera instancia. La postura es esencial para que la salud de la columna esté en condiciones normales.

Procura siempre que la columna siga la línea imaginaria de gravedad que recorre tu cuerpo de pies a cabeza. No encorves la espalda ni flexiones el cuello hacia adelante, y vigila la postura de tus hombros, esto genera mucha tensión en la zona.

La postura ideal se consigue al apretar el abdomen y alinear la columna con la espalda; a la vez, los hombros deben estar ligeramente hacia atrás. Debemos lograr que sea un movimiento natural, sin forzar.

Otra alternativa es colocar un libro en la cabeza y no permitir que se caiga. Puedes caminar algunos minutos con el libro. También presta más atención a cómo te sientas, duermes y caminas.

Si tu dolor cervical se debe a problemas emocionales, algo que suele provocar tensión en el cuello, es preciso que te tomes todo con más calma, que analices las situaciones y que busques ayuda si es necesario.

Si los nervios te aquejan, busca actividades que te tranquilicen, tales como el yoga o la meditación. Esto te servirá para apaciguar tus emociones y relajar todo el cuerpo.

Ver también: Aprende a mejorar tu postura con estos sencillos pasos

¿Cómo tratar los problemas cervicales?

Para tratar los dolores cervicales o, mejor dicho, aliviarlos, puedes recurrir a las siguientes estrategias caseras:

  • Si consideras que el problema puede ser tu colchón o la almohada, es momento de cambiarlos. Es importante que tengas siempre un descanso saludable.
    • Busca un colchón más firme y duro.
    • Hay quienes optan por colocar una tabla de madera debajo del colchón y una almohada especial para el cuello (de las que tienen curvas).
  • Ponte una compresa en la zona afectada. Es preferible que esta sea fría primero (durante los tres días posteriores al comienzo del dolor) y luego caliente, que puede ser mediante duchas o almohadillas.
    • Nunca mantengas las compresas sobre la zona adolorida durante periodos de tiempo prolongados y tampoco duermas con ellas para evitar quemaduras.
  • Evita realizar ejercicios y movimientos bruscos en general para poder calmar los síntomas y que la inflamación se reduzca.
  • Puede resultar contraproducente permanecer del todo inmóvil, por ello, evítalo. En su lugar, simplemente opta por realizar los distintos movimientos de forma lenta y suave.
  • Mueve la zona dolorida despacio, hacia los laterales, de arriba abajo, haciendo círculos, acercando la oreja al hombro, etc. Todo ello sirve para estirar los músculos y reducir la tensión y el dolor. Si estás sentado, puedes hacerlo como indica la siguiente ilustración:
    Estiramientos para el cuello en la silla.

Si las molestias persisten o se intensifican con el tiempo, no dejes de acudir a tu médico para que te haga un chequeo y te paute un tratamiento adecuado para tu caso. De forma adicional, puedes consultarle con qué frecuencia te vendría bien ir al fisioterapeuta.

Por último, a modo de apoyo extra, te compartimos el siguiente vídeo.

  • Sarsam, Z. (2009). Cervical spine. British Journal of Neurosurgery. https://doi.org/10.1080/02688690902833352
  • Hurley, R. W., & Chang, J. L. (2018). Cervical radicular pain. In Fundamentals of Pain Medicine. https://doi.org/10.1007/978-3-319-64922-1_20
  • Binder, A. I. (2007). Cervical spondylosis and neck pain. British Medical Journal. https://doi.org/10.1136/bmj.39127.608299.80
  • Casado Blanco, M.,Ibañez Bernaldez, M., Raya Isla, A.,Mata Ron, P. (2013).Influencia de la personalidad en el dolor cervical postraumático.http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-76062013000200005