¿Los productos light engordan?

17 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Los alimentos light se hicieron populares como una opción para complementar las dietas para adelgazar. No obstante, ¿son tan buenos como parecen? En esta oportunidad te contamos más sobre estos productos.

Los productos light llaman la atención de las personas que luchan contra el exceso de peso. Sin embargo, ¿son tan buenos como dicen? Recordemos, en primer lugar, que lo relacionado al peso corporal se ha convertido en una de las preocupaciones de salud más importantes de nuestro siglo.

Padecer obesidad resulta un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades, además de determinar su pronóstico. Por este motivo, de manera gradual, se han ido implementando una serie de cambios en la alimentación.

Justamente, esta preocupación por la composición corporal ha propiciado que la industria sacase al mercado alimentos light. Son productos que prometen una densidad calórica inferior a la de sus análogos. No obstante, no siempre resultan la mejor opción. ¿Por qué razón? A continuación, explicaremos los secretos tras esta gama de alimentos.

Los productos light contienen menos calorías

Los productos light se caracterizan por aportar menos calorías que su variante normal. Esto se consigue mediante la restricción de grasa del producto. Sin embargo, en muchas ocasiones, la cantidad de azúcares simples del alimentos se mantienen invariables o incluso han sido aumentadas.

Hoy en día se conocen los peligros del consumo continuado de carbohidratos simples, y se reflejan en un artículo publicado en la revista Frontiers in Bioscience.

Por otra parte, retirar la grasa de los alimentos, a no ser que esta sea del tipo trans, no suele ser una buena idea. En este nutriente se disuelven las vitaminas liposolubles, por ejemplo la del grupo D. De este modo, estamos reduciendo el aporte de micronutrientes al organismo.

Siguiendo con el caso de la vitamina D, nos encontramos ante un nutriente deficitario de manera endémica, si reducimos aún más su aporte, podemos causar un problema de salud a mediano o largo plazo.

Las reservas de este micronutriente son limitadas, además, su déficit se asocia a un aumento del riesgo de desarrollar patologías de tipo cardiovascular o inflamatorio, según un artículo publicado en la revista Annual Review of Medicine.

Los productos light contienen menos calorías
Es cierto que los productos light contienen menos calorías que el mismo alimento en su versión normal; no obstante, esto no siempre lo convierte en una mejor opción.

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Pueden incitar a un consumo excesivo

A pesar de que la densidad calórica de los productos light es inferior a la de sus homólogos, en ocasiones, al saber que nos encontramos ante un producto más ligero, tendemos a ingerir una mayor cantidad del mismo. Por lo tanto el total de energía consumida es mayor que si nos decantásemos por la variedad clásica.

Por si esto fuese poco, un mayor volumen de este producto implica un aporte todavía más grande de azúcares simples e incluso aditivos. De este modo, nuestro estado de salud puede verse perjudicado a mediano y largo plazo.

¿Cómo plantear una dieta correctamente?

En lugar de buscar los alimentos menos calóricos del mercado, es mejor basar nuestra alimentación en productos frescos. Reducir el consumo de procesados resulta beneficioso en lo que a la disminución de calorías, azúcares y aditivos se refiere.

Lo anterior se traduce de manera invariable en una reducción del riesgo de desarrollar enfermedades complejas, como la diabetes, la obesidad y otros trastornos metabólicos vinculados, a su vez, con la alimentación.

Además, debemos de optar por métodos de cocción poco agresivos y con poca cantidad de aceite. Así, limitamos la producción de sustancia tóxicas y nocivas para el organismo, como es el caso de la acrilamida.

Por otra parte, no debemos de descuidar la ingesta de grasas, aunque estas deben de proceder de los pescados azules, los frutos secos y los aceites vegetales. Limitar las ingestas de grasa animal (aunque sobre esto hay controversia a nivel científico) y de grasa trans, puede suponer una mejora de la salud.

¿Cómo plantear una dieta correctamente?
La elección de alimentos frescos por encima de los procesados es una de las mejores formas de mantener una dieta saludable.

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¡Cuidado con los productos light!

Los productos light nos ofrecen una versión con menos calorías. No por ello debemos de confiarnos y dejar de leer con atención los etiquetados. En muchas ocasiones la reducción calórica se debe a una supresión de las grasas, que se compensa a nivel de palatabilidad con la adición de más cantidad e azúcares simples.

Esto, sumado a la tendencia a consumir mayor cantidad de este tipo de productos por la despreocupación en lo que al balance calórico se refiere, puede conllevar un empeoramiento progresivo de la calidad de nuestra alimentación.

Un estilo de vida saludable es aquel que combina una dieta variada y equilibrada con la práctica de ejercicio regular. Para lograr lo primero debemos de incrementar el consumo de productos frescos y reducir el de procesados.

Aunque es posible elegir alguna variedad del tipo light, no conviene descuidar el consumo de grasas, sobre todo mono y poliinsaturadas.

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