Cómo hacer tu propio cultivo de caléndula en casa

Ya vayamos a tenerla en nuestro jardín o en una maceta, es fundamental tener en cuenta que la caléndula necesita mucho sol y calor para crecer y florecer

Si quieres obtener tu propia planta de caléndula para aprovechar todas sus propiedades medicinales, es importante que conozcas cómo cultivarla en la comodidad de tu hogar.

Disfruta todos los beneficios que existen al tener esta peculiar flor dentro de tu hogar.

La caléndula es una de las plantas medicinales más conocidas y populares. Conocida científicamente como Calendula officinalis, es originaria de Egipto, aunque hoy día puede encontrarse en todo el mundo.

Se utiliza tanto como planta ornamental como en el área medicinal. También cuenta con diferentes aplicaciones terapéuticas, tanto para tratamientos de lesiones menores como en uso tópico.

Te podrías sorprender de la amplitud de usos que pueden atribuirse a esta fantástica flor.

Los pétalos se han usado durante mucho tiempo como remedios naturales para:

  • Prevenir dolores en los músculos.
  • Tratar el dolor de boca y garganta.
  • Aliviar dolores menstruales (también para provocar el inicio de la menstruación).
  • Reducir la fiebre.
  • Acelerar la cicatrización.

Cultivar caléndula en casa puede ser muy sencillo: solo necesitas algunos materiales para poder hacerlo.

Hoy en nuestro espacio te mostraremos lo que tienes que hacer. Solo debes seguir las indicaciones y en poco tiempo tendrás una útil y hermosa planta llena de flores en tu precioso jardín.

Conoce lo que necesitas para cultivar caléndula en casa

1. Primero, las semillas

Semillas de caléndula

Al momento de cultivar, debemos tener los elementos básicos e imprescindibles.

Y antes de contarte todo lo que necesitas, debes adquirir suficientes semillas de caléndula. Sería una pena tener todo a disposición, pero haber olvidado lo esencial.

Visita este artículo: Las maravillosas bondades de la crema de caléndula

2. La elección del lugar es clave

Antes de nada, elige un buen sitio para colocar tu caléndula. Una buena opción es situar varias de estas plantas bordeando los límites de tu jardín, ya que su olor mantiene alejados a muchos insectos.

Los lugares con mucho sol no serán tampoco un problema para acogerlas. Crecerán muy bien bajo el calor intenso y florecerán durante toda la estación del verano.

También puede ser una planta de interior si le aseguras una iluminación diaria. Cuanta más luz, más hermosa lucirá tu caléndula.

3. Es momento de plantarla

Así debes cultivar caléndula

Una vez hayas decidido qué lugar es el más idóneo, es hora de plantar la caléndula.

  • Elige el semillero del tamaño que prefieras, en función de cuán grande quieras que crezca la planta o cuántas quieras plantar.
  • Llénalo con tierra fresca dejando libre más o menos dos tercios del recipiente.

Utensilios

  • Maceteros.
  • Guantes.
  • Una cuchara: te servirá para separar la tierra y colocar las semillas.

¿Cómo cultivarla?

  • En primer lugar, ponte los guantes y añade la tierra en los maceteros.
  • Tras ello, coloca algunas semillas en la superficie.
  • A continuación, ayúdate con la cuchara para cubrir dichas semillas con un poco de tierra, y riega.
  • Después de aproximadamente dos meses comenzarán a salir las primeras hojas.

4. La paciencia es una virtud

La caléndula es una planta que crece a un ritmo acelerado, por lo que es perfecta para los impacientes.

No obstante, cuando la caléndula empiece a asomar, deberemos esperar a que tenga al menos 5 centímetros de tamaño antes de trasplantarla hacia un macetero.

Así podremos admirarla en cualquier lugar que desees.

Lee también: La caléndula y sus beneficios para la salud

5. Tiempo de cambiarla de lugar

Tiempo de cambiarla de lugar

Después de alcanzar el tamaño adecuado ha llegado el momento de trasplantarla del semillero a su lugar permanente.

Ya vayamos a trasplantar la caléndula directamente en nuestro jardín o a un macetero, debemos asegurarnos en ambos casos de que todas las raíces y la tierra que hay a su alrededor se muden intactas de casa.

Antes de mover la planta, debemos preparar su nuevo hogar para que el trasplante sea lo más rápido posible. Deberemos cavar un agujero en el suelo o en la maceta lo suficientemente grande para la planta.

En los envases de las semillas se indica el espacio necesario que requiere cada planta:

  • Las más pequeñas necesitarán unos 12 centímetros.
  • Las más grandes unos 45 centímetros de distancia entre ellas y el resto de plantas que haya cerca.
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