Protege todo lo bueno que hay en ti

Puesto que tanto lo bueno como lo malo termina contagiándose, sobre todo lo segundo, protege la esencia de tu personalidad, esa que no debe cambiar pase lo que pase

Todos tenemos algo bueno, aunque en ocasiones nos sintamos agobidados por toda la negatividad que ronda a nuestro alrededor. Por eso, protege todo lo bueno que hay en ti, porque lo hay, aunque ahora mismo no te encuentres muy seguro de ello.

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Hay mucha gente que transmite negatividad: critica mucho, es pesimista, ve siempre el vaso medio vacío… Pasar mucho tiempo con esas personas puede llegar a minar la positividad de quienes las acompañas.

No lo permitas, protege todo lo bueno que hay en ti.

protege lo bueno que hay en ti

Las emociones se contagian

Si estamos muy cerca de alguien que alberga emociones negativas, sin quererlo, nos contagiará. Es algo que no podemos evitar y que tan solo podemos enfrentar alejándonos o bloqueando su influjo.

Tampoco debemos culpabilizarlas, porque cada uno de nosotros ofrece lo que puede. Nos relacionamos y nos comportamos tal y como somos, ¡no podemos hacerlo de otra manera!

A pesar de esto, protege todo lo bueno que aún reside en ti.

Si te relacionas de seguido con una persona que tiene muchos miedos, tarde o temprano, te inculcará sus temores. Terminarás poniéndote las mismas gafas que utiliza para ver el mundo y, de repente, tu perspectiva cambiará.

Es importante evitar este tipo de contagios. Debemos proteger nuestras propias emociones porque rápidamente pueden tornarse negativas.

Por eso es tan importante rodearse de gente sana, de personas que puedan aportarte cosas buenas.

Protege lo bueno que hay en ti rodeándote de personas sanas

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Siempre que puedas, escoge a las personas que sí quieres a tu lado. Si no las puedes elegir, es el momento de poner una barrera en el medio para que no te influya su toxicidad.

Tú decides si quieres dejarte contaminar o proteger todo lo bueno que hay en ti. Piensa que esto último es lo más difícil, por lo que el resultado será mucho más satisfactorio.

Protege tu esencia

Proteger tu personalidad, tus partes buenas, tu propia esencia, será muy difícil, pero no imposible. Por eso, es muy importante que mires atrás y descubras en qué has cambiado a lo largo de los últimos años.

¿Te gusta la persona en la que te has convertido?

Todas las experiencias que vivimos nos marcarán. Sin quererlo, nos volveremos más fuertes ante ciertas circunstancias y situaciones que antes nos afectaban, pero que luego ya no lo harán.

No te olvides de todas esas cualidades de las que te sentías orgulloso. Consérvalas, forman parte de ti.

Protege todo lo bueno que hay en ti y rodéate de quienes te aporten positividad

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Necesitarás tiempo. Los errores nos enseñarán cómo actuar en un futuro ante una circunstancia similar. Por eso, es muy importante que aprendas de todas las equivocaciones que cometes.

Tú sabes mejor que nadie quién quieres ser y cómo eres. Lo que dicen y hacen los demás es su problema, cómo reaccionemos es el nuestro.

Esta breve reflexión nos permite ser conscientes de que es nuestra la responsabilidad de ser quienes somos. Jamás podremos culpar a los demás de en lo que nos hemos convertido.

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Protege todo lo bueno que hay en ti y sé quien quieras ser

Si te sientes mal porque las personas tóxicas te rodean, ¿por qué aún no has hecho nada? Esto no es proteger todo lo bueno que hay en ti, es dejarse llevar por la negatividad. Quizás, porque es mucho más fácil. Tal vez, porque no dejas de sentirte víctima de todo y de todos.

Hay algo de lo que no te has dado cuenta: tú eres el protagonista de tu propia vida, así que protégela.