¿Qué provoca más hambre después de comer?

Lorena González · 24 marzo, 2017
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 22 febrero, 2019
Si prestas un poco de atención al valor nutricional de los alimentos y aspectos afines, no solo aprenderás a alimentarte mejor, sino a evitar aquello que no te beneficia en absoluto. 

A veces, se siente hambre después de comer. Por ello, se repite porción o bien, se busca complementar con cualquier alimento para satisfacer el apetito. El problema con esto es que, por lo general, se tiende a comer mucho más de lo que en realidad se necesita y, en las prisas, se recurre a opciones poco saludables.

Lo anterior puede traducirse en una comida copiosa, con exceso de calorías. Por supuesto, no siempre se es consciente de ello y, hasta que se nota el error, ya se han ganado varios kilos de más.

Si te preguntas qué es lo que puede provocar que sientas hambre después de comer, presta atención a lo que vamos a comentarte a continuación. Te sorprenderá saber la importancia que tiene el hecho de prestar atención a lo que decides tomar en tus comidas o entre horas.

Causantes del hambre después de comer

Hay alimentos que causan hambre después de comer. Parecen irresistibles desde todo punto de vista: olor, color, sabor, textura… ¡Y lo son! porque están elaborados con varias sustancias que promueven las ansias por comer más, creando así una especie de ‘adicción’.

1. Frituras

Papas fritas

Si ya lo sospechabas, estabas en lo cierto. Los aceites, las sales y otros añadidos que tienen las frituras, como las patatas fritas para picar, hacen que este tipo de alimentos resulten muy adictivos. Por ello, aunque se sabe que están llenos de grasas y carbohidratos, resulta casi imposible resistirse a comerlos.

Las frituras tienen ingredientes que hacen que no seamos capaces de tomar solo una, sino puñados y puñados de ellas. En algunos casos, la mezcla contiene: aceites hidrogenados, sal y conservantes y, en otros casos, azúcares y aditivos varios. De allí la importancia de revisar bien las etiquetas de los productos, antes de adquirirlos y, por supuesto, comerlos.

Si al probarlas no puedes detenerte, y estás buscando bajar de peso, lo mejor será que ni las abras y, de ser posible, no las tengas en tu despensa. Solo así evitarás caer en la tentación de comerlas.

2. Edulcorantes artificiales

Aunque pueda parecer que lo son, lo cierto es que los edulcorantes no son más sanos que el azúcar. Se ha demostrado que no activan en el cerebro las alertas de saciedad (algo que sí hace el azúcar natural) por lo que acabas tomando más y más.

Una buena solución para esto es evitar los alimentos procesados (que son ricos en edulcorantes artificiales y otras sustancias), disfrutar los alimentos al natural (como las frutas, por ejemplo) y, si no puedes resistirte, puedes tomar una cucharadita de miel de agave o estevia.

3. Harinas refinadas

pan con aceite

La harina procesada carece de nutrientes, por lo que tienes que comer más para llegar a sentirte satisfecho. Además, el pan blanco y la pasta tienen un alto índice glucémico, lo cual hace que tu nivel de insulina se eleve. Así, te provoca más hambre y te dan más ganas de comer alimentos dulces.

Por ello, la mejor opción pasa por consumir alimentos que contengan granos enteros o combinar la pasta o el pan integral con proteínas. Tómalos con queso, pollo o frijoles para satisfacer tu apetito y no comer más.

4. Alcohol

Se ha comprobado que el alcohol es una de las sustancias que te hacen sentir hambre después de comer. Activa las neuronas Agrp del cerebro, ubicadas en el hipotálamo, encargadas de despertar el apetito.

Hay que recordar que las bebidas alcohólicas tienen muchas calorías vacías, por lo que, es fundamental consumirlas con moderación y siempre, con el estómago ya lleno.

5. Glutamato monosódico

Aunque no lo creas, ingieres más cantidad de glutamato monosódico de la que piensas. Se trata de un aditivo para mejorar el sabor de los alimentos, muy utilizado en la industria de comidas procesadas, a nivel internacional y, sobre todo, en China.

¿Su objetivo? Crear adicción a la comida. Si te preguntabas por qué hay tanta obesidad en la actualidad, mira las latas, los restaurantes de hamburguesas y toda la comida empaquetada. Para evitar ingerir este ingrediente lo mejor será que revises las etiquetas de los alimentos procesados que compres para ver si contienen o no glutamato monosódico.

6. Aditivos (de los alimentos procesados)

Comidas procesadas

En general, la comida procesada (pastelillos, patatas fritas, brócoli congelado, entre otros) tiene un alto contenido de sales, azúcares artificiales y otros aditivos artificiales. Estos son los culpables de que, al probarlos, tengas hambre después de comer y quieras más.

Por ello, se recomienda comprar alimentos que estén lo menos procesados posible. Está demostrado que al consumir menos comida procesada, se sacia antes el apetito y disminuye el antojo de más y más.

7. Azúcares refinados

Los cereales azucarados están llenos de harinas refinadas, y no son la mejor forma de empezar el día, ya que causarían alzas y bajas en los niveles de insulina en la sangre. Y es que es perjudicial para el metabolismo comer alimentos tan ricos en carbohidratos justo cuando nos despertamos, ya que los niveles de cortisol son altos.

Con estos niveles elevados es más difícil metabolizar los azúcares ingeridos, lo que nos hará sentir cansados y con hambre. Piensa muy bien antes de empezar el día con cereales ricos en azúcares refinados, porque lo único que hacen es hacerte sentir hambre después de comer.

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8. Aceites hidrogenados y conservantes

pizza

¿Te has preguntado por qué siempre comerías una porción más de pizza? La pizza es una combinación de masa hecha de harina refinada, aceites hidrogenados, ingredientes procesados y conservantes.

Esta combinación puede tener un impacto muy perjudicial en tus niveles de azúcar en la sangre, así como en la producción de hormonas que indican saciedad y en las regiones reguladoras del hambre en el cerebro. Así, lo único que consigue es aumentar la sensación de hambre.

¡Comienza a cuidarte más!

Ahora que ya conoces cuáles son las sustancias que te hacen sentir hambre después de comer, es importante que comiences a prestar más atención a los alimentos que eliges, antes de tomarlos. Recuerda que, aunque muchas comidas puedan parecer muy apetitosas, en realidad, su aporte nutricional puede ser nulo así que, piensa: ¿realmente quieres eso para mi salud?

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