Prueba estos deliciosos ravioli caseros muy fáciles de preparar

Para conseguir el mejor resultado a la hora de preparar nuestros ravioli caseros es fundamental dejar reposar la masa el tiempo suficiente para poder trabajarla, sin excedernos

Los ravioli son uno de los platos más típicos de la cocina italiana. Habitualmente, tiene forma cuadrada y se acompañan de alguna salsa. Os mostramos cómo preparar fácilmente este delicioso tipo de pasta rellena.

Para preparar los ravioli no necesitaremos ningún utensilio en especial. Bastará con un tenedor y nuestras propias manos para amasarlos y elaborarlos. El primer paso de la receta será preparar la pasta casera y, a continuación dar forma a los ravioli y rellenarlos.

Preparación de la masa

En primer lugar comenzaremos por preparar la masa de los ravioli. Para ello, necesitaremos los siguientes ingredientes:

  • ½ taza de harina (120 gramos)
  • 1 huevos (60 gramos)

¿Qué debemos hacer?

  1. En primer lugar, colocaremos la harina en un cuenco. Daremos forma a la harina, dejando un agujero en su centro, y en él echamos el huevo.
  2. A continuación, mezclamos bien los dos ingredientes hasta que estén correctamente integrados.
  3. Cuando estén bien mezclados, sacamos la masa del bol y comenzamos a amasar el conjunto manualmente sobre una superficie despejada. Nos centraremos en hacer fuerza con la palma de la mano y doblaremos la masa sobre sí misma varias veces.
  4. Con varias repeticiones, comenzaremos a obtener una masa elástica y poco pegajosa.
  5. Cuando lleguemos a este punto, hacemos una bola con ella y la envolvemos en film transparente. Dejaremos reposar la masa en la nevera durante al menos una hora, pero no más de cuatro, para que no se endurezca demasiado.
La harina de avena es muy saludable.

Preparación de los ravioli

  1. Una vez lista la masa y pasado su tiempo de reposo, sacamos la bola de la nevera, la desenvolvemos y la estiramos sobre una superficie lisa y despejada. Cuando el grosor sea de alrededor de un milímetro, la cortamos en láminas rectangulares del mismo tamaño.
  2. Sobre cada lámina, colocaremos el relleno que deseemos, en crudo o ligeramente cocinados, según cada tipo de ingrediente. Aquí entra en juego el gusto y la imaginación de cada uno. Podemos colocar una cucharada de setas troceadas, unos daditos de queso o un poco de carne picada con especias.
  3. Una vez colocado este relleno, pondremos otra lámina de masa encima, haciéndola coincidir con la de abajo. Podemos marcar con los dedos la masa para poder reconocer fácilmente dónde está el relleno, y así poder separar sin problemas los ravioli.
  4. A continuación, con un vasito pequeño, presionaremos alrededor de cada zona con relleno para separar los ravioli uno a uno.
  5. Una vez separados, sellamos los bordes con un tenedor, para que las láminas de pasta no se abran y evitar así que los ravioli se vacíen durante la cocción.
  6. De esta forma ya tendremos los ravioli crudos. Para dejar listo el plato, bastará con poner a hervir una cantidad abundante de agua y hervirlos durante unos 5 minutos. Añadiremos una cucharada de aceite de oliva por cada 4 litros de agua, aproximadamente.
  7. Para que la cocción de los ravioli resulte correcta, lo mejor será dejarlos secar durante al menos una hora justo después de prepararlos.
  8. Por otro lado, si los hemos preparado el día anterior, estarán más secos, por lo que debemos aumentar el tiempo de cocción a unos 8 minutos en lugar de unos 5.

Rellenos para los ravioli

Para ampliar el repertorio respecto de este plato, os mostramos algunas ideas para elaborar el relleno de los ravioli, aportando en cada caso distintas texturas, matices y sabores.

  • Calabaza: Este relleno consiste en unos dados de calabaza ligeramente cocidos.
  • Salmón: Para este relleno prepararemos unos dados o unas láminas de salmón, o bien un poco de este pescado pasado por la batidora con un poco de ralladura de limón. Si optamos por un relleno de salmón ahumado, podemos poner directamente unas láminas en crudo.
  • Salchicha y espinaca: este tipo de relleno nos aportará el gusto de tomar una lasaña en miniatura. Lo único que hay que hacer es pasar unos trocitos de salchicha por una sartén caliente y colocarlos en los ravioli con unas hojas de espinaca crudas.
  • Champiñones: en este caso, bastará con saltear unos champiñones con aceite de oliva y un poco de ajo picado. Los sazonaremos con sal y los colocamos en la pasta de los ravioli, acompañados con un poco de queso rallado si así lo queremos.
  • Cangrejo: Si disponemos de este producto a buen precio en nuestra ciudad, podemos freír un poco de cangrejo con aceite de oliva, ajo y cebolla, y colocarlo como relleno de la pasta. Otras opciones similares será el uso de bogavante o incluso vieiras.