Psoriasis

María José · 3 agosto, 2017
La psoriasis es una enfermedad autoinmune que afecta preferentemente a la piel. Supone un grave impacto para la vida de las personas, tanto para su salud, como a nivel social, familiar y laboral.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad autoinmune que afecta a la piel. Se caracteriza por producir lesiones con aspecto escamoso, engrosadas y muy inflamadas que forman placas, a veces de gran tamaño.

Las placas pueden aparecer en cualquier punto de la piel, aunque afectan con mayor frecuencia a las zonas de pliegues como las rodillas y los codos. En algunos casos la enfermedad se inicia con afectación de las uñas (psoriasis ungueal).

Mano con escamas por psoriasis

Se trata de una enfermedad de curso crónico, con una gran variabilidad en cuanto a los síntomas que produce y la evolución que toma en cada persona.

¿A quién afecta?

La psoriasis afecta por igual a ambos sexos, si bien aparece antes en las mujeres. Los familiares de personas con psoriasis tienen más probabilidades que el resto de padecerla. En estas personas la enfermedad también se inicia a una edad más temprana.

Tiene una considerable distribución geográfica: es más frecuente en los países más alejados del Ecuador. Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en los adultos que en los niños.

¿Qué la produce?

La causa (etiología) exacta de la psoriasis es desconocida. Dado que la predisposición genética no puede explicar la patogenia de la enfermedad en su totalidad, se sospecha un origen multifactorial muy complejo.

 Sobre un sistema inmune genéticamente predispuesto actúan una serie de factores tanto externos como internos. Estos factores se comportan como desencadenantes ya sea el episodio inicial, un empeoramiento o una reaparición tras una aparente remisión. Todo ello tiene como resultado la alteración del proceso de queratinización.

¿Qué quiere decir que el sistema inmune esté genéticamente predispuesto?

La predisposición se debe a la presencia de genes de susceptibilidad y a la ausencia de genes protectores. Los genes de susceptibilidad son genes relacionados de manera indirecta con la enfermedad que hacen que la persona que los posee tenga más probabilidades de padecer la enfermedad.

Se ha comprobado  que existen anomalías en los genes expresados por las células psoriásicas. En concreto, los relacionados con los factores de crecimiento epitelial.

En este caso, se ha relacionado con la presencia de HLA B13, B17 y B37 entre otros.

¿Cuáles son los factores desencadenantes?

En el caso de la psoriasis los factores que pueden desencadenar o empeorar la enfermedad son:

  • Algunas infecciones, como las causadas por el Aureus o el S. pyogenes, el virus del papiloma humano o el VIH, algunos hongos como el Candida albicans
  • Algunos fármacos como las sales de litio, los betabloqueantes o algunos antiinflamatorios
  • Los traumatismos. Es frecuente que aparezcan las lesiones típicas de la enfermedad en las zonas que reciben un traumatismo tras unos días. Esto recibe el nombre de fenómeno de Koebner.
  • Los climas fríos. De hecho, la enfermedad empeora con las temperaturas bajas y mejora con el calor y con la exposición al sol.
  • El estrés emocional
  • Se sospecha que pueda estar relacionada con algunos factores hormonales. Se ha comprobado que hay dos picos de máxima incidencia, uno en la pubertad y uno en la menopausia. Además, mejora con el embarazo y empeora tras el parto.

Patogenia de la psoriasis

Algunas hipótesis sugieren que cuando determinados antígenos se unen a los HLA mencionados se activan vías inflamatorias cuyo resultado final es la aparición de las placas de psoriasis.

Se ha descrito también un locus (posición concreta de un gen dentro del cromosoma) de vulnerabilidad en el cromosoma 17. Se sospecha que este locus podría contener el gen responsable de, al menos, algunos casos de la enfermedad.

Además, se ha comprobado  que existen anomalías en los genes expresados por las células psoriásicas. En concreto, los relacionados con los factores de crecimiento epitelial. Esto hace que estas células tengan un número anormalmente elevado de receptores para EFG.

Patrones de presentación de la psoriasis

Tabla resumen sobre las diferentes formas de presentación de la psoriasis

Clínica de la psoriasis

Lesiones cutáneas

La lesión típica de la psoriasis es una placa de piel elevada, de color rojizo oscuro y de aspecto escamoso. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque se localizan con mayor frecuencia en zonas de pliegues (codos, rodillas). El tamaño de las lesiones es muy variable.

El rascado de la lesión pone de manifiesto tres signos muy característicos de la enfermedad:

  • El rascado de la placa provoca el desprendimiento de pequeñas escamas blanquecinas, con aspecto de cera de vela. (Signo de la mancha de cera).
  • El desprendimiento de las escamas deja al descubierto una fina membrana transparente: la membrana de Duncan-Dulckley.
  • Si se desprende esta membrana aparecen pequeñas petequias debido al daño vascular. (Signo de Auspitz) Este signo no aparece ni en la formas pustulosa ni en la invertida de la enfermedad.

En algunos pacientes puede aparecer un halo de hipopigmentación en torno a la lesión, que indica regresión.

Lesiones mucosas

Son muy poco frecuentes. Aparecen fundamentalmente en labios y pene. No existe descamación.

Lesiones en las uñas (psoriasis ungueal)

Son relativamente frecuentes, ya que aparecen hasta en un 50% de los pacientes. La psoriasis ungueal aparece con más frecuencia en las uñas de las manos que en las de los pies.

Psoriasis ungueal en las uñas de un hombre

Dada la alteración del proceso de queratinización que caracteriza la enfermedad, el crecimiento de las uñas también se altera. Las manifestaciones que aparecen en la psoriasis ungueal dependen de la zona afectada:

  • Hoyuelos y depresiones en la superficie de la uña (piqueteado en banda).
  • Decoloración blanquecina “en mancha de aceite”.
  • Onicolisis: la uña se separa del lecho ungueal.
  • Hiperqueratosis subungueal: la uña adquiere aspecto de una masa blanquecina y densa.

Lesiones escamosas y enrojecidas en torno a la uña que acaban destruyendo la cutícula. Se asocia con frecuencia a la artropatía psoriásica.

Artropatía psoriásica

Es más invalidante que las lesiones exclusivamente cutáneas o ungueales. Aparece en el 7% de los pacientes diagnosticados previamente de psoriasis.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos el diagnóstico de psoriasis es clínico. Es decir, que mediante una historia clínica detallada y una buena exploración física suele ser suficiente. En caso de duda está aconsejado realizar una biopsia cutánea.

Dermatóloga explora a paciente mujer con psoriasis

Tratamiento

  • Medidas generales: encaminadas a mejorar, aunque sea levemente, la calidad de vida de estos pacientes. Incluye medidas como tomar el sol, bañarse en el mar, dejar al aire las lesiones …
  • Tratamientos tópicos: son menos eficaces que los tratamientos sistémicos, por lo que se reservan para casos leves. De entre todas las opciones, la aplicación de cremas con aloe vera es una de las más recomendadas.
  • Hipertermia de contacto. Consiste en la aplicación de pulsos de radiofrecuencia de onda larga a una zona, que se calienta “desde el interior”. Así se consigue aplicar calor en profundidad evitando factores refrigerantes “externos”.
  • Aplicación de radiación ultravioleta (Rayos UVA) en casos de psoriasis grave resistentes a tratamientos tópicos y en psoriasis en gotas.
  • Tratamientos sistémicos basados en la inmunosupresión / inmunomodulación.

Impacto de la psoriasis

La psoriasis tiene una fuerte repercusión en la vida sociolaboral de quien la padece, así como en su salud mental.

  • Muchos pacientes con psoriasis encuentran dificultades a la hora de encontrar o mantener el trabajo.
  • La ansiedad y la depresión son frecuentes en estos pacientes.
  • Algunos pacientes, en especial aquellos con psoriasis en la zona genital, experimentan problemas de intimidad.
  • La vida de pareja no sólo se ve afectada a nivel sexual. Las limitaciones de la vida privada de estas personas, junto con los trastornos emocionales provocan un grave deterioro.